<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548</id><updated>2011-12-30T07:08:43.437-03:00</updated><title type='text'>Cuadernos de la Quincena</title><subtitle type='html'>"Todos los cuadernos, sin ninguna excepción, están hechos para desagradar al menos un tercio de la clientela. Desagradar, esto es, contrariar, remover, hacer trabajar" (Péguy)</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>134</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-5789976550225295530</id><published>2011-12-30T07:08:00.002-03:00</published><updated>2011-12-30T07:08:43.445-03:00</updated><title type='text'>Lo público y lo privado</title><content type='html'>El 2011 quedará grabado en Francia como el año en que Dominique Strauss-Kahn protagonizó su propio desplome: quien hasta mayo era el gran favorito para convertirse en próximo presidente de Francia, vive hoy en un ostracismo total. Es cierto que pudo volver a París tras ser exculpado de la supuesta violación en el Sofitel de Nueva York, pero su regreso a Francia no ha tenido nada de glamoroso. Allí no sólo tuvo que enfrentar una denuncia por violación de una periodista -donde lo salvó la prescripción-, sino que también se revelaron sus vínculos con redes de prostitución y proxenetismo: DSK llevaba una doble vida digna de una novela rusa, difícil de concebir y de imaginar, e incluso se daba el lujo de invitar a sus "amigas" a Washington. La investigación aún está en curso, pero estos episodios terminaron de liquidar cualquier posibilidad de resurrección política, y quienes eran hasta hace poco sus más acérrimos partidarios hoy se preguntan cómo pudieron confiar en un tipo así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pero la discusión interesante va por otro lado, y tiene que ver con el cuestionamiento al paradigma francés de tratamiento de la vida privada. Los políticos galos han gozado, durante decenios (y siglos) de una relativa impunidad en sus deslices privados -baste recordar cómo la prensa francesa silenció por años la existencia de la hija de François Mitterrand. Los franceses privilegian el respeto al espacio privado, y por eso prefieren dejar a sus hombres públicos vivir tranquilamente su vida sin someterlos a un escrutinio asfixiante: hay pocas cosas tan incomprensibles para un francés como el puritanismo norteamericano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso DSK hizo añicos ese sentimiento de superioridad y las certezas que lo acompañaban: el viejo paradigma fue sometido a una prueba muy severa, y la verdad es que quedó más muerto que vivo. De hecho, la prensa sufrió una grave crisis de credibilidad: ¿cómo creerles a medios que esconden información de este tipo? La doble vida del ex director del FMI, y el hecho que haya estado tan cerca de convertirse en Presidente de la República, ha obligado a formular preguntas incómodas pero legítimas: ¿es sensato separar las vidas privada y pública como si fueran compartimentos estancos? ¿No están ambas dimensiones íntimamente conectadas porque, al final, lo humano supone siempre cierta unidad? No se trata de asumir el modelo sajón, que está muy lejos de ser un ideal, pero sí de intentar dar con una visión más equilibrada y menos complaciente respecto de quienes ejercen el poder. La prensa francesa enfrenta el desafío de ser capaz de respetar los espacios privados sin caer por eso en la tierna ficción según la cual lo privado no afecta nunca en nada a lo público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La elección presidencial que se avecina será el primer ensayo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en el anuario de &lt;a href="http://www.quepasa.cl/articulo/actualidad/2011/12/1-7358-9-mayo.shtml#note"&gt;Qué Pasa&lt;/a&gt; el 30 de diciembre de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-5789976550225295530?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/5789976550225295530/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=5789976550225295530' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/5789976550225295530'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/5789976550225295530'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/12/lo-publico-y-lo-privado.html' title='Lo público y lo privado'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-4639984209134196858</id><published>2011-12-30T07:05:00.002-03:00</published><updated>2011-12-30T07:07:06.471-03:00</updated><title type='text'>Cuando las reglas no alcanzan</title><content type='html'>LA RECIENTE protesta que organizó un grupo de alumnos de la Universidad Católica con ocasión del homenaje a Jaime Guzmán ilustró una triste realidad: nos está costando mucho convivir, nos está costando mucho aceptar nuestras diferencias. Quienes defienden la legitimidad de la protesta, se escudan en la retórica de los derechos: tú tienes derecho a homenajear, yo tengo  derecho a protestar; tú tienes derecho a recordar, yo tengo derecho a gritarte en el oído todo el mal que pienso de ti y de tu acto. Así, en la idílica sociedad liberal que algunos quieren construir, todos tienen derecho a ejercer sus derechos: la lógica parece impecable. Y sin embargo, hay algo que no calza, algo que no termina de encajar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque uno puede preguntarse si acaso la sola consideración de derechos individuales es suficiente para fundar algo así como una vida común, o si hace falta algo distinto. Una democracia no sólo necesita de reglas y derechos (que son indispensables), también necesita de cierto clima humano, en el que tanto insistía Havel. Sin ese clima, la democracia es de papel, pues carece de las condiciones mínimas para establecer cualquier tipo de diálogo racional. Si sólo estamos dispuestos a tomar en cuenta nuestros propios derechos, no sólo entramos en una lógica circular y absurda, sino que también perdemos de vista lo esencial: una democracia auténtica requiere de formas que no caben en un código. Dicho de otro modo: la democracia sin &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ethos&lt;/span&gt; no es tal, aunque lo parezca. Una sociedad donde sólo valen mis derechos contra los tuyos sólo puede producir individuos exigiendo a gritos su cuarto de libra &lt;span style="font-style:italic;"&gt;a-ho-ra&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese sentido, las funas pueden ser inobjetables desde un punto de vista jurídico, pero no por eso la práctica deja de ser profundamente fascista, y lo es desde su origen. Es fascista porque, al buscar hacer justicia con las propias manos, destruye las bases de cualquier convivencia pacífica. Es fascista porque elige el terreno de la fuerza, abandonando la confrontación de argumentos. La funa es fascista, porque en ese juego gana el que grita más fuerte y porque busca amedrentar a quienes disienten. Puede estar bien vestida, puede incluso invocar luchas justas, pero la funa nunca dejará de ser lo que es: un vulgar acto de matonaje escolar. Una sociedad donde nos funamos unos a otros se parece más a un infierno que a otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este año marcará un punto de inflexión en nuestra historia, pues fue, sin duda, el momento en que Chile cambió y empezó a mirarse a sí mismo con otros ojos. El futuro no está escrito, ni para bien ni para mal: de nosotros depende que la inflexión tome un curso positivo. Para eso debemos hacernos cargo de nuestro destino común, pero sin olvidar que éste requiere cierta voluntad de vivir juntos. Tenemos que aprender a respetarnos en nuestras diferencias, por más profundas que sean, y tenemos que aprender a caminar sin descalificar a quienes piensan distinto ni atribuirse inciertos monopolios de pureza moral. Si ni siquiera somos capaces de escucharnos entre nosotros, nada bueno va salir de aquí. Mejorar nuestros indicadores Ocde vale bien poco si seguimos degradando nuestro trato -aunque sea conforme a derecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2011/12/895-417440-9-cuando-las-reglas-no-alcanzan.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 28 de diciembre de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-4639984209134196858?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/4639984209134196858/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=4639984209134196858' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/4639984209134196858'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/4639984209134196858'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/12/cuando-las-reglas-no-alcanzan.html' title='Cuando las reglas no alcanzan'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-5624048756674300235</id><published>2011-12-30T07:04:00.001-03:00</published><updated>2011-12-30T07:05:40.778-03:00</updated><title type='text'>Entre la pureza y la política</title><content type='html'>GABRIEL Boric, el nuevo presidente de la Fech, lo ha dicho fuerte y claro: su mandato buscará articular y canalizar todo lo que ocurrió el 2011, y así intentar darle una forma coherente al movimiento estudiantil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desafío es interesante por varios motivos. En primer término, y pese a situarse a la izquierda de Camila Vallejo, el nuevo líder estudiantil entiende bien que la pura indignación no sólo es inútil, sino que también puede ser nociva si no va acompañada de un esfuerzo político, el que supone abandonar la indignación. Además, matizó la estrategia de paros y tomas, pues entiende bien que la educación pública corre riesgos vitales si se sigue abusando, y Boric no quiere ser sepulturero. Pero al mismo tiempo, sabe que el movimiento corre el grave riesgo de diluirse el 2012: ¿cómo llamar la atención sin movilizaciones ni medidas de fuerza? La cornisa es estrecha, pero todo indica que el nuevo presidente de la Fech se ha preparado para cruzarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo, Boric mantiene ambigüedades difíciles de desentrañar. Por un lado, nos dice que quiere construir una nueva mayoría social para generar profundos cambios políticos y sociales. Suena bien, sobre todo porque lo dice con una energía y convicción que ya se quisieran nuestros políticos. Pero, ¿buscará generar esos cambios por dentro o por fuera? Boric no responde esta pregunta, y no la responde por una razón muy simple: quiere conservar los beneficios de ambas posturas y jugar en las dos canchas. Así, se tropieza con el mismo dilema que atormentó por años a la izquierda chilena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo, resulta difícil de entender la destemplada crítica a la senadora Von Baer, nueva presidenta de la comisión de educación. Porque si los estudiantes quieren abandonar la retórica y ser algo más que almas bellas, entonces deben aceptar que en la vida real uno no elige a sus interlocutores. Salvo que estemos frente a una nueva religión, todos debemos aceptar que en la discusión participen personas que piensan distinto. De eso se trata: intentar construir algo común a partir de nuestras diferencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ambigüedad es más curiosa aún si consideramos que el presidente de la Fech encabeza una institución representativa (¡burguesa!), y lo hace con un caudal de votos (1.318 votos personales y 4.053 votos de lista) que cualquier diputado multiplica por varias cifras. No se trata de invalidar a Boric como actor social, ni menos aún de descalificar sus ideas, pero sí llama a situar bien la discusión: las cifras no dan para marearse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para que el movimiento no sea más que un lindo recuerdo en 12 meses más, los dirigentes deben saber leer a este nuevo Chile. Desde luego, ellos son en parte responsables de la nueva situación, pero no son sus dueños (toda revolución come a sus padres). Saber leer el nuevo Chile; esto es, intentar dar con las causas profundas del malestar, y buscarle salidas al laberinto. Aquí no hay una respuesta única, sino una combinación de factores más o menos contradictorios. Pero los errores de lectura se pagan caro: mayo de 1968, en su facilismo intelectual, sólo contribuyó a exacerbar las lógicas que tanto había criticado. Si evitan esa trampa mortal, los estudiantes habrán recorrido la mitad del camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://diario.latercera.com/2011/12/14/01/contenido/opinion/11-93881-9-entre-la-pureza-y-la-politica.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 14 de diciembre de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-5624048756674300235?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/5624048756674300235/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=5624048756674300235' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/5624048756674300235'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/5624048756674300235'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/12/entre-la-pureza-y-la-politica.html' title='Entre la pureza y la política'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-226923858118730730</id><published>2011-12-30T07:03:00.003-03:00</published><updated>2011-12-30T07:04:23.742-03:00</updated><title type='text'>Merkozy sin poder</title><content type='html'>El lunes se reunieron en París Nicolas Sarkozy y Angela Merkel, en la enésima reunión clave para salvar el Euro. La imagen final de dos dirigentes anunciando profundas reformas a los tratados no puede ser más decidora respecto del estado de la Unión Europea: por más que se multipliquen los procedimientos y la burocracia, todo se sigue jugando en el acuerdo (o desacuerdo) entre franceses y alemanes — ¿una especie de revancha de la política?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reforma propuesta consiste básicamente en sancionar a los países que incumplan las reglas de disciplina presupuestaria para asegurar cierta estabilidad económica. Empero, el proyecto tiene varias dificultades. Por un lado, hay que recordar que el tratado de Maastricht ya suponía un compromiso de los estados miembros a controlar la deuda y el déficit: si los países no lo han cumplido, uno puede preguntarse por qué habrían de cumplirlo ahora, sobre todo considerando que el proyecto no especifica el tipo de sanción a aplicar. Por otro lado, todo indica que la reforma no será sometida a referéndum, lo que genera dudas respecto de la legitimidad democrática de Europa, que lleva años construyéndose de espaldas a los ciudadanos. Hace pocas semanas, Jürgen Habermas advertía el riesgo que corre la Unión de entrar en una era post-democrática, donde los gobiernos elegidos pierden facultades que la burocracia europea —no elegida— va asumiendo para sí. Para peor, la última vez que los europeos votaron sobre Europa dijeron que no, y ése parece ser argumento suficiente para no volver a preguntar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema, como siempre, no es sólo económico sino también político. De hecho, incluso al interior de la dupla franco-alemana cunden las desconfianzas. El tono de las críticas de la izquierda francesa puede ser útil para tomar la temperatura: mientras algunos recuerdan la Alemania de Bismarck, Sarkozy ha tenido el dudoso privilegio de ser comparado con el Napoleón III de Sedan y con Daladier, el mismo de los acuerdos de Munich de 1938. La situación es un poco paradójica, porque mientras en París se cree que los alemanes han impuesto todos sus términos, en Berlín la impresión es exactamente contraria. Esto podría ser síntoma de que los acuerdos son equilibrados, pero la verdad es un poco distinta: es síntoma más bien de una distancia que nadie ha querido recorrer, es síntoma más bien de la coexistencia de distintos modelos de desarrollo que no encuentran un terreno común y que no se sienten cómodos con una moneda común. No hay consenso ni en el diagnóstico ni en los remedios, ni hay disposición real a generar las convergencias necesarias. Por eso los acuerdos son mínimos y casi ridículos frente a la gravedad de la crisis —y por eso las “reuniones clave” están lejos de terminar. Por lo demás, las salidas para el Euro tampoco se cuentan por decenas. En rigor, se reducen a tres: intervención directa del banco central (con la inflación consecuente), asumir parte de la deuda en común, gobierno federal —o todas las anteriores. Nada de eso está en el horizonte hoy. Digamos que en Europa nadie quiere divorciarse —los divorcios pueden ser muy caros—, pero los esposos tampoco están dispuestos a compartir el lecho. Así, por su incapacidad de tomar decisiones sustantivas, Europa está renunciando a ser dueña de su propio destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.quepasa.cl/articulo/opinion---posteos/2011/12/20-7142-9-mundo-merkozy-sin-poder.shtml"&gt;Qué Pasa&lt;/a&gt; el viernes 8 de diciembre de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-226923858118730730?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/226923858118730730/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=226923858118730730' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/226923858118730730'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/226923858118730730'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/12/el-lunes-se-reunieron-en-paris-nicolas.html' title='Merkozy sin poder'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-7988000480453666523</id><published>2011-12-30T07:01:00.000-03:00</published><updated>2011-12-30T07:02:32.849-03:00</updated><title type='text'>Una división estéril</title><content type='html'>EL CONFLICTO que atraviesa Renovación Nacional puede ser leído en distintas claves. Por un lado, resulta paradójico que el partido del Presidente pierda tiempo y energías en reyertas internas en un contexto político complicado. Esto cobra especial sentido, si consideramos que quienes lideran la rebelión son muy cercanos al Mandatario, y es difícil pensar que la ofensiva no contó con el beneplácito, al menos implícito, de éste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la hipótesis es correcta, se trata de un desatino cuando menos extraño. Puede ser cierto que el liderazgo de Larraín no destaca por lo dialogante, o que su lengua lo traiciona, pero al mismo tiempo es torpe olvidar un dato de la causa: Larraín controla el partido. Puede parecer de perogrullo, pero la política se hace al interior de los partidos más que tomando aperitivo. Así las cosas, la disidencia tiene sólo dos caminos: o conversa con Larraín en las condiciones que el timonel imponga, o desata una guerra civil de consecuencias inciertas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, es obvio que un partido sólo existe mientras sus miembros quieran vivir bajo el mismo techo, y todos los bandos deberían explicitar su posición en este punto. Esto debe hacerse sin olvidar que la naturaleza de Renovación Nacional es cobijar en su seno a sensibilidades distintas, y que lo raro sería que estuvieran todos de acuerdo. Allí reside toda su fortaleza, y también toda su debilidad. Si el partido tiene algún destino, éste pasa por lograr la convergencia de todos. Eso supone hacer política, por más anacrónico que parezca en tiempos de indignación: conversar, persuadir, acordar y elaborar compromisos comunes. Aunque tentadora para algunos, la escisión es una mala idea, pues supone dispersar fuerzas que son limitadas, y supone además que la antipatía personal hacia Carlos Larraín (que él mismo debería tomar más en serio) basta para justificar un divorcio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, la división tiende a oscurecer los desafíos urgentes de la derecha chilena, que son harto más importantes que determinar el número exacto de enemigos de Carlos Larraín. Tampoco basta con usar calificativos ("queremos una derecha moderna-liberal-progresista") que tienen más de marketing que de política. Hay una lección del momento presente que la derecha no puede perder de vista: el ejercicio del poder no se improvisa. Por tomar el ejemplo más inmediato, en educación estamos siendo testigos, sin darnos mucha cuenta, de una farra de aquellas. Pese a los loables esfuerzos del ministro Bulnes, el gobierno ha sido incapaz de jerarquizar sus prioridades o de mostrar algo así como un programa en la materia. Sólo tenemos un grupo de medidas, parecido a una lista de supermercado, que ha sido impuesto por la calle. Nadie sabe ni nadie ha pensado qué va a salir de todo esto. Empero, si acaso la derecha no se interesa sólo por el poder, sino también por la finalidad del poder, urge emprender un trabajo de articulación intelectual que le permita elaborar un proyecto coherente, trabajo que sólo Renovación Nacional puede realizar, porque en ella conviven distintas tradiciones. Sólo así la derecha podrá, quizás, aspirar a gobernar algún día con más ideas que frases hechas, con más timón que encuestas y con más convicciones que billetera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://diario.latercera.com/2011/11/30/01/contenido/opinion/11-92263-9-una-division-esteril.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 30 de noviembre de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-7988000480453666523?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/7988000480453666523/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=7988000480453666523' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7988000480453666523'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7988000480453666523'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/12/una-division-esteril.html' title='Una división estéril'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-7812039937461523511</id><published>2011-11-23T18:52:00.000-03:00</published><updated>2011-11-23T18:53:21.427-03:00</updated><title type='text'>Europa en peligro</title><content type='html'>¿Qué tienen en común Mario Monti, Lucas Papademos y Mario Draghi? Los tres asumieron recientemente cargos clave para el futuro de la Unión Europea: Monti es el nuevo jefe del gobierno italiano, Papademos el nuevo primer ministro griego, y Draghi el nuevo presidente del Banco Central Europeo. Pero las coincidencias no acaban allí: además, los tres trabajaron en un pasado no tan lejano en el banco Goldman Sachs, el gigante norteamericano que ayudó durante años a "maquillar" el estado de las finanzas griegas con tal de seguir prestando dinero. Casualidad o no, el hecho ha servido para alimentar las dudas respecto de la influencia del mundo financiero en las democracias europeas. De hecho, Berlusconi y Papandreu cayeron por no dar suficiente confianza a los agentes económicos, en lo que puede leerse como un regreso encubierto del voto censitario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Por cierto, las dudas son más que razonables: el mundo financiero ha mostrado en esta larga crisis  sus imperfecciones y, sobre todo, su carencia de  racionalidad. Y sin embargo es un poco injusto culparlo de todos los males: después de todo, nadie obligó a los estados europeos a financiar con deuda sus generosos aparatos públicos por tantos años. Los políticos europeos se apuran en apuntar con el dedo a los bancos y a los traders -y no dejan de tener razón-, pero son bastante más cautos a la hora de asumir sus propias responsabilidades en la debacle: ellos instauraron la lógica de endeudarse hoy y pagar en cuarenta años con el fin de ganar elecciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ahora bien, la crisis también tiene directa relación con el diseño del Euro, y allí los mercados financieros tampoco tienen mucho que ver: la unión monetaria carece de los medios mínimos para garantizar cierta convergencia, y no puede en consecuencia resolver los profundos desequilibrios internos. El consenso actual va por este lado: es urgente pensar en reformas profundas, que permitan superar esta crisis y abrir perspectivas más optimistas para el futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empero, todas las alternativas presentan, al día de hoy, tantas ventajas como dificultades -y los mercados no se van a calmar mientras no vean salidas claras-. Por eso todos los gobiernos miran con tanto nerviosismo las agencias de notación. La primera medida ha sido aplicar reducciones presupuestarias que pueden a veces ser draconianas. Y aunque suena bonito, el arma es de doble filo: la austeridad puede debilitar aún más el crecimiento, que es justamente el mal endémico de la Zona Euro: un país que no crece no puede pagar sus deudas, por más que suba los impuestos. Otra posibilidad es apartar a los malos alumnos, programando el retiro de algunos países de la Zona Euro. Esto permitiría a los salientes depreciar su moneda, pero quedarían con una deuda colosal en euros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay una alternativa inmediata que permitiría aliviar la presión y detener la especulación sobre los países más vulnerables y que, además, es relativamente simple: que el Banco Central Europeo haga lo que norteamericanos e ingleses hacen todos los días sin ponerse colorados: imprimir billetes para respaldar deuda. Pero eso produce inflación, y los alemanes no quieren escuchar esa palabra. Les cuesta entender que 5 ó 7 puntos de inflación pueden ser menos dramáticos que una implosión violenta del euro (y no hay que olvidar que Alemania realiza dos tercios de su excedente comercial al interior de la zona Euro).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Otras soluciones van por el lado de dotar de herramientas más poderosas a las autoridades europeas, esto es, avanzar en la creación de un gobierno económico común. Pero hay un fundado temor de que esto redunde en una toma de control de Europa por la dupla germano-francesa: en Italia ese peligro ya tiene hasta nombre -"Merkozy"-, y en Grecia las comisiones supervisoras son calificadas como "fuerzas de ocupación".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Qué hacer entonces? Me parece que se dibujan tres escenarios posibles. El primero es el de avanzar hacia una federación, pero esto tendría que pasar necesariamente por una validación democrática directa -con éxito incierto-. El segundo es que los alemanes hagan concesiones, y permitan al instituto emisor respaldar la deuda. Sin embargo, el tiempo apremia: si esperan demasiado, será muy tarde. Un tercer escenario es el de la división de la Zona Euro en dos áreas: la del norte -Alemania y los países de su órbita- y la del sur, con una política monetaria más laxista. Lo único seguro por ahora es que, en las condiciones actuales, el euro es simplemente inviable: o muta o muere. Y en esa decisión Europa se juega buena parte de su destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.quepasa.cl/articulo/opinion---posteos/2011/11/20-6989-9-economia-europa-en-peligro.shtml"&gt;Qué Pasa&lt;/a&gt; el viernes 18 de noviembre de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-7812039937461523511?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/7812039937461523511/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=7812039937461523511' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7812039937461523511'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7812039937461523511'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/11/europa-en-peligro.html' title='Europa en peligro'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-1204291708355481518</id><published>2011-11-17T11:58:00.003-03:00</published><updated>2011-11-17T11:59:03.478-03:00</updated><title type='text'>Elogio del deber</title><content type='html'>"SALVEMOS la democracia": con esa consigna, los creyentes en la inscripción automática lanzaron una nueva ofensiva, esperando que ésta pueda ser aplicada en las elecciones del próximo año. Así, dicen, nuestro sistema recibirá el oxígeno que necesita, pues hay más de cuatro millones de chilenos que no están inscritos en los Registros Electorales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema es grave y merece una discusión serena. Un error en el medicamento podría agravar la enfermedad. Desde luego, los partidarios de la inscripción automática deberían evitar la sospecha sistemática sobre quienes no piensan como ellos, pues se puede ser contrario a su propuesta sin tener intereses creados. La inscripción obligatoria también puede defenderse con argumentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cabe recordar que la inscripción no está prohibida en nuestro país, aunque a veces el discurso sugiera lo contrario. Es más, el trámite ni siquiera es especialmente complicado. Debo confesar que no guardo un recuerdo traumático de mi inscripción en calle Cinco Oriente en Viña del Mar. Si millones de chilenos no se han inscrito, es simplemente porque no han querido hacerlo. Inscribirlos automáticamente podría facilitar las cosas, pero tiene más de atajo facilista, que de verdadera solución. Dicho de otro modo, es difícil entender por qué razones, quienes no se han inscrito, se volcarían en masa a votar poseídos por un súbito e irrefrenable deseo de participar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero las cosas se complican más si recordamos que de aprobarse hoy, la inscripción automática iría acompañada del voto voluntario. La combinación de ambos principios deja a la noción misma de ciudadanía en una peligrosa ambigüedad. En el fondo estamos presenciado el triunfo del ciudadano-consumidor. Soy ciudadano, sí, pero cuando quiero y como quiero. Cornelius Castoriadis solía insistir en la importancia de la dimensión imaginaria de la sociedad, y con esa expresión buscaba mostrar cuán decisivas son las imágenes que van modelando y configurando nuestros modos de acción colectiva. Aquí no cabe la neutralidad, y parece imponerse el modelo del ciudadano vacío que no le debe nada a nadie (y por tanto, no tiene deberes) y que mira su participación política como algo de tanta importancia como ir o no al mall.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es, al menos, discutible que a partir de esa imagen pueda construirse un orden republicano medianamente denso, pues una participación auténtica requiere algún grado de compromiso. Por lo demás, la inscripción automática, sumada al voto voluntario, no sólo terminará provocando más problemas de participación y mayor segregación sociopolítica; también generará el más desatado de los clientelismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para tener sentido, la inscripción automática debiera ir acompañada de voto obligatorio. Este último no es contrario a la libertad, sino al revés. El ejercicio efectivo de la libertad es el fruto de la comunidad política, cuya existencia exige condiciones mínimas. Y la comunidad no puede crearse a partir del ciudadano-consumidor, porque se trata de un orden distinto. Se trata de crear un "nosotros", donde nadie sobre; un "nosotros" donde la noción de deuda pueda cobrar sentido; un "nosotros" que permita a la república ser eso (la cosa de todos) antes que la copia (in)feliz del mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2011/11/895-405432-9-elogio-del-deber.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 16 de noviembre de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-1204291708355481518?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/1204291708355481518/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=1204291708355481518' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/1204291708355481518'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/1204291708355481518'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/11/elogio-del-deber.html' title='Elogio del deber'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-4830376372464045118</id><published>2011-11-10T07:46:00.001-03:00</published><updated>2011-11-10T07:46:53.560-03:00</updated><title type='text'>Europa sin salida</title><content type='html'>HACE POCOS días los dirigentes europeos alcanzaron un enésimo acuerdo para evitar el desplome de Grecia. Y aunque en un primer momento los mercados recibieron bien la noticia, es innegable que el futuro del Euro sigue rodeado de muchas más dudas que certezas. Los líderes del Viejo Continente llevan demasiado tiempo acumulando desacuerdos, impericias, desequilibrios y miopía política. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo económico, el problema actual tiene que ver con una política monetaria muy rígida impuesta por una Alemania que aún no se sacude de sus traumas ligados a la hiperinflación, pero cuyo rigorismo perjudica a las endeudadas economías del sur de Europa, que ven cómo su competitividad se sigue deteriorando sin tener las herramientas monetarias para salir de allí. Así las cosas, no es difícil predecir que las tensiones se seguirán acumulando en el futuro próximo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo, y a pesar de las apariencias, el problema europeo no es económico. En rigor, quienes pensaron la actual Unión nunca consideraron seriamente lo que Raymond Aron llamaba la primacía de lo político. La construcción europea adolece de una falla estructural, pues fue erigida con una fe tan ciega como infundada en que la unidad económica generaría por sí sola la unidad política. Por eso pudo concebirse algo tan demencial como una moneda común sin atisbo de gobierno económico común, y por eso también el problema del Euro es uno de esos problemas sin solución. Los europeos son demasiado progresistas como para siquiera pensar en retroceder y demasiado conservadores como para seguir avanzando en la integración. Están así entre dos mundos, en el peor de los mundos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ser viable  la zona Euro tendría que avanzar hacia una forma federativa, en la que cada nación perdería su soberanía. Esta posibilidad es evocada de modo cada vez más explícito por los líderes europeos, pero de momento sigue enfrentando muchos obstáculos, y el fastidio de David Cameron es el menos importante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por de pronto, habría que empezar por dotar de legitimidad democrática a los órganos ejecutivos europeos antes de darle mayores atribuciones. Hoy, éstos son percibidos por la población como instituciones burocráticas y desconectadas de la realidad, y la sola mención de Bruselas (especie de capital europea) se ha convertido en algo parecido a un insulto. También urge entablar un diálogo con los ciudadanos para intentar persuadirlos de las bondades del federalismo, y abandonar el camino de la imposición iluminada desde arriba. No olvidemos que el tratado constitucional de 2005 fue rechazado en las urnas y aprobado luego por los parlamentos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sobre todo, los partidarios de la federación deberían meditar más esa reflexión del filósofo Pierre Manent: el cambio de forma política debe ser la operación más delicada y profunda que un cuerpo social pueda padecer. Salir de la nación es menos fácil de lo que parece, pues ésta configura todos los aspectos de la vida humana, aunque no siempre seamos conscientes. En ese sentido, la crisis del Euro no es más que el aspecto más visible e inmediato de una crisis de identidad: Europa (y el Euro) navega a la deriva, porque no sabe lo que es ni lo que quiere ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2011/11/895-402478-9-europa-sin-salida.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 2 de noviembre de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-4830376372464045118?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/4830376372464045118/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=4830376372464045118' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/4830376372464045118'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/4830376372464045118'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/11/europa-sin-salida.html' title='Europa sin salida'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-4289804829822831538</id><published>2011-11-10T07:44:00.000-03:00</published><updated>2011-11-10T07:45:48.326-03:00</updated><title type='text'>Cuestiones previas</title><content type='html'>LA IDEA de una reforma tributaria empieza a recorrer su camino, y no saldrá fácilmente de nuestro horizonte. Y es que la demanda por mayor igualdad parece haber encontrado aquí su próxima batalla y, en ese contexto, un alza de impuestos aparece como inevitable. Y el conflicto estudiantil está allí, abierto, interminable y estirado, como chicle barato para quienes duden: sin inyección generosa de recursos, no tenemos cómo mejorar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, ¿de qué hablamos cuando nos referimos a la reforma tributaria? Para muchos, es una especie de panacea que resolvería todos nuestros conflictos, o casi. En sus mentes febriles parece dibujarse un escenario como el siguiente: si forzamos a los ricos a pagar más impuestos, entonces los niveles de desigualdad se reducirán, y nuestra sociedad será más pacífica y justa. Aunque todo esto suena bonito, es una quimera: una reforma tributaria por sí sola no resolverá ninguno de nuestros problemas. Esta mirada es bien sintomática de un mal que nos aqueja: nos está costando mucho poner distancia entre nuestros deseos y la realidad. Esto va matando la política, cuyo rol es justamente deliberar y mediar en esa distancia, aunque tantos indignados se nieguen a verlo. Así, pensamos que basta con exigir educación gratuita y de calidad para obtenerla; y creemos que la inscripción automática y el voto voluntario van a resolver mecánicamente nuestros problemas de participación (aunque lamento decepcionar al lector: los van a agravar). Casi sin darse cuenta, incluso los más críticos del mercado se han rendido a su lógica: lo quiero, lo tengo. Es raro, pero estamos pasando de un inmovilismo indolente al más lírico de los voluntarismos, y perdemos de vista que estos cambios también requieren de cierto esfuerzo sobre nosotros mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su lado, los detractores de la reforma tributaria no lo hacen mucho mejor: al negarse a toda discusión sobre el modelo, sólo ilustran su propia incapacidad para entender las dinámicas que el mismo mercado genera. Y aunque bastaría con leer a Schumpeter para disipar la ilusión, varios siguen pensando que la política no es mucho más que una rama auxiliar de la economía de mercado. En cualquier caso, toda esta discusión carece de sentido si no resolvemos antes una cuestión previa: ¿Para qué queremos una reforma tributaria? Queremos mejorar la educación y queremos reducir las desigualdades, pero no hemos discutido seriamente el cómo, más allá de las consignas y de los viajes. Nuestro aparato público no funciona demasiado bien y la calidad de la política no anda precisamente por las nubes. Muchos de nuestros problemas no son tanto de recursos como de gestión, y otros no son tanto de gestión como culturales. Nuestra convivencia se está degradando, y eso no se resuelve con dinero. Además, si hoy se pusieran recursos sobre la mesa, los universitarios se lo llevarían casi todo, cuando es evidente que las desigualdades más urgentes están mucho antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En dos palabras: es obvio que necesitamos una reforma tributaria, pero necesitamos mucho más que una reforma tributaria. Mientras no le tomemos el peso a este problema, toda reforma está condenada al fracaso, y toda discusión, condenada a repetirse una y mil veces. Pero no se engañe: seguiremos exactamente en el mismo lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2011/10/895-399737-9-cuestiones-previas.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 19 de octubre de 2011.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-4289804829822831538?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/4289804829822831538/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=4289804829822831538' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/4289804829822831538'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/4289804829822831538'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/11/cuestiones-previas.html' title='Cuestiones previas'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-4040927273262289332</id><published>2011-10-17T11:50:00.000-03:00</published><updated>2011-10-17T11:51:12.334-03:00</updated><title type='text'>¿Viraje o vuelta de campana?</title><content type='html'>TODO indica que el proyecto que busca penalizar las tomas violentas (¿las hay pacíficas?) es un signo claro de un nuevo viraje del Ejecutivo, que busca recuperar su electorado duro para frenar su caída en las encuestas. Uno puede preguntarse si acaso un proyecto así es oportuno, e incluso si es necesario -después de todo, bastaría con aplicar las leyes que existen, en lugar de multiplicarlas-, pero la decisión tiene su lado comprensible: pese a que el gobierno lleva largo tiempo pololeando a la izquierda, a los estudiantes y a todo lo que huela a progresismo, los resultados no han sido muy alentadores. El oficialismo no gana nada hacia su izquierda, pues las banderas se van moviendo a medida que el gobierno va cediendo, y pierde al mismo tiempo el apoyo de los sectores duros, cansados de que La Moneda sienta vergüenza -no hay otra palabra- de las ideas de derecha.&lt;br /&gt; Desde luego, es muy temprano para determinar si el viraje es de fondo o puramente táctico. La pregunta tiene su importancia, porque sabemos cuán serios han sido los problemas del gobierno para dotar de coherencia su acción política. En 20 meses, el piñerismo ha puesto arriba de la mesa muchos eslóganes, pero pocas ideas, y ha presentado muchos proyectos de ley, pero ninguno más o menos global. Y aunque el Presidente intente llenar ese vacío con retórica pastosa, no se puede tapar el sol con un dedo ni forzar el destino a punta de palabras. Si hubiera que usar un concepto para definir a este gobierno, no le alcanza ni siquiera para pragmático: hasta aquí, la norma ha sido más bien la frivolidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En ese contexto, no es tan descaminado suponer que las ideas más clásicas de la derecha sean quizás la última tabla que encuentre el Presidente en su periplo. Es cierto que esas "ideas" son, hoy por hoy, más parecidas a una suma de intuiciones contradictorias que a un discurso coherente -y habría mucho que decir sobre la profunda desarticulación de la derecha-, pero tienen una virtud innegable: existen. Y no van quedando muchas alternativas, pues sabemos cómo fracasó el "gobierno de los gerentes", y también sabemos que la "nueva derecha" ni siquiera alcanzó a nacer. Así, a la hora de sacar cuentas, va quedando claro que este gobierno no ha deslumbrado por sus aportes sustantivos a la política chilena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ahora bien, el viraje tiene sus propias complicaciones. Por un lado, sostener ideas de derecha requiere una buena dosis de coraje, y el Ejecutivo no se siente cómodo en el terreno de las convicciones. Supongo también que debe ser particularmente difícil defender ideas que, en el fondo íntimo, no se comparten, y el Presidente no ha sido nunca un hombre de derecha: no es un misterio para nadie que, si de él dependiera, gobernaría con los Walker y no con los Novoa. Además, si quiere ser coherente y creíble, el nuevo discurso de gobierno debiera aplicarse también a sus negociaciones con los estudiantes, y eso supone abandonar la especie de cogobierno que se ha ido instaurando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho de otro modo, ¿está el gobierno dispuesto a asumir el viraje a la derecha con todos los costos que ello implica? ¿O bien se trata de una vuelta de campana más, destinada a ser reemplazada pasado mañana por otra brillante corazonada del "segundo piso"? Si me permiten apostar, me inclino por esto último.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2011/10/895-396935-9-viraje-o-vuelta-de-campana.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 5 de octubre de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-4040927273262289332?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/4040927273262289332/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=4040927273262289332' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/4040927273262289332'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/4040927273262289332'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/10/viraje-o-vuelta-de-campana.html' title='¿Viraje o vuelta de campana?'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-3920145130030021852</id><published>2011-09-23T12:11:00.003-03:00</published><updated>2011-09-23T12:13:03.828-03:00</updated><title type='text'>Primarias al rouge</title><content type='html'>En un principio, las inéditas primarias abiertas para definir al candidato presidencial del Partido Socialista francés fueron organizadas con una idea central: darle las facilidades del caso a Dominique Strauss-Kahn. De hecho, se hablaba de "primarias de confirmación". DSK parecía además el candidato ideal para enfrentar a Sarkozy en una campaña cuyo tema principal será la crisis sistémica del euro. La operación interna de DSK tenía mucho de proeza, porque tras la traumática derrota de Jospin en la primera vuelta de las elecciones del 2002 los socialistas no habían dado con un líder tras el cual ordenarse. No obstante, el affaire del Sofitel de Nueva York cambió todo, y las pacíficas primarias se fueron transformando en una competencia ruda e incierta, con todos los riesgos que ello supone.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digo riesgos porque es innegable que las primarias tienen virtudes y peligros. Es cierto que en Estados Unidos funcionan bien y dinamizan la vida política, pero la tarea de imitarlas no es fácil. Por de pronto, en EE.UU. la elección presidencial tiene sólo una vuelta, mientras que en Francia históricamente ha sido justamente la primera vuelta la que ha jugado el papel de primaria (eso fue lo que provocó la derrota de Jospin). Además, en el país galo no hay (ni habrá) bipartidismo. Todo esto implica que el ganador de una primaria tiene que enfrentar en seguida dos batallas muy difíciles: la primera vuelta contra los candidatos cercanos, y la segunda contra el adversario. Por eso es tan importante para los socialistas que la contienda se mantenga dentro de límites razonables, y por eso es tan importante también lograr una alta convocatoria, de modo que el ganador salga más fortalecido que debilitado. El ejercicio es completamente original, y por eso es difícil predecir cuántos franceses concurrirán a votar el 9 de octubre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El candidato que parece ocupar la pole position es François Hollande, quien dirigiera el partido por diez años y que representa al sector moderado. Hollande se instaló en el primer lugar porque fue el único dirigente de importancia que desde un principio estuvo dispuesto a competir con DSK, tras cuya caída quedó como favorito. Su principal adversaria es Martine Aubry, quien se ubica más hacia la izquierda y con quien se detestan cordialmente. Aubry está en una situación exactamente inversa, pues lanzó su candidatura cuando DSK ya estaba fuera de juego, y le ha sido difícil sacarse el mote de ser una candidata por defecto: en política las ganas no se inventan, y Aubry nunca ha parecido demasiado convencida. Desde mayor distancia compiten también Ségolène Royal -la fallida candidata del 2007-,  Manuel Valls y Arnaud Montebourg .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, el ganador tendrá enormes retos por delante: por un lado, convertirse en el segundo socialista en conquistar el Elíseo en la Quinta República -y renovar así un partido que sigue anclado en la experiencia mitterrandiana- y, por otro, elaborar un proyecto de izquierda capaz de dar respuestas coherentes a la gigantesca crisis que enfrenta Europa. Vaya desafíos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.quepasa.cl/articulo/opinion---posteos/2011/09/20-6625-9-mundo-primarias-al-rouge.shtml"&gt;Qué Pasa&lt;/a&gt; el viernes 23 de septiembre de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-3920145130030021852?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/3920145130030021852/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=3920145130030021852' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/3920145130030021852'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/3920145130030021852'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/09/primarias-al-rouge.html' title='Primarias al rouge'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-3931200398534719047</id><published>2011-09-23T12:11:00.001-03:00</published><updated>2011-09-23T12:11:37.330-03:00</updated><title type='text'>Palos de ciego</title><content type='html'>AUNQUE MATAR a la Concertación ya es casi tan banal como matar la transición, hace pocos días, el PPD volvió a intentarlo con un documento que llama a la creación de una "Convergencia opositora" (¿invitarán a Hermógenes?). El texto es sintomático de muchas cosas, y debe ser leído como el grito desesperado de alguien que lleva un buen tiempo perdido. Su idea central parece ser algo así como: "Hagamos algo, no importa qué, pero hagamos algo ahora".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De más está decir que en el documento sobran los lugares comunes y que las ideas brillan por su ausencia. Tampoco cabía esperar mucho más: después de todo, el PPD nació como partido instrumental y nunca ha logrado forjar una identidad propia, prefiriendo siempre el brillo de las cámaras al silencio de la reflexión. A pesar de su bancada numerosa, el PPD bien podría desaparecer mañana, sus dirigentes emigrar a otros partidos y nadie se daría mucha cuenta, con la salvedad de las familias Lagos y Girardi. Supongo que en eso estaba pensando Ignacio Walker cuando verbalizó aquello que no se debe verbalizar: la puerta es grande y está abierta. Es de sentido común, pero en el contexto es también una invitación explícita a retirarse, y en eso Walker juega con fuego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fenómeno que subyace a este desorden es la incapacidad de leer el actual momento social: todos quieren subirse al carro de lo que está pasando, pero nadie sabe muy bien cómo hacerlo porque nadie sabe muy bien qué está pasando (en ese intento, dicho sea de paso, se pasan a llevar incluso las formas republicanas que tanto deberían cuidar los que lucharon por recuperarlas). La paradoja es que la ansiedad del PPD y el inmovilismo de la DC son actitudes exactamente simétricas, pues ambas son consecuencia de un grave déficit de comprensión. Quienes esperan sentados el regreso de Michelle Bachelet cometen el mismo error, pues es obvio que ese regreso será un desastre si no se cumplen ciertas condiciones mínimas. Así, unos se agitan sin entender -llamando a una nueva coalición como quien organiza un asado- y otros prefieren ni actuar ni entender, confiados en que el esquema actual les garantizará porciones de poder. Mientras, las tareas siguen pendientes: en la Concertación pocos han siquiera intentado explicar las causas de la derrota, por no decir nada de los nuevos desafíos. La Concertación podrá dividirse en activistas y conservadores, o en complacientes y flagelantes, pero por ahora, todos comparten la misma desorientación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oposición no haría mal en mirar la situación oficialista para medir bien su posición: la derecha quiso ahorrarse el trabajo doctrinario y llegó al poder por el desgaste del adversario, más que por virtudes propias. Las consecuencias están a la vista. Por otro lado, el esfuerzo que debe realizar la Concertación requiere de cierta libertad intelectual, libertad que da estar en la oposición. Tanto el PPD como la DC siguen enredados en las viejas lógicas de coalición que impiden que cada cual despliegue su propio proyecto, condición indispensable para sacar conclusiones. A falta de eso, seguirá primando el miedo a lo desconocido, que bien puede traducirse en agitación o en inmovilismo, pero nunca en verdadera acción política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2011/09/895-394004-9-palos-de-ciego.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 21 de septiembre de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-3931200398534719047?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/3931200398534719047/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=3931200398534719047' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/3931200398534719047'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/3931200398534719047'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/09/palos-de-ciego.html' title='Palos de ciego'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-7939839588355137124</id><published>2011-09-23T12:09:00.002-03:00</published><updated>2011-09-23T12:10:44.959-03:00</updated><title type='text'>Política fisión</title><content type='html'>El accidente ocurrido el pasado lunes en una planta de tratamiento de desechos nucleares en el sur de Francia (Marcoule) no sólo dejó un muerto y varias personas gravemente heridas; también fue la ocasión para volver a encender una polémica que aún tiene para muy largo. Aunque el incidente no fue muy grave desde un punto de vista técnico, y ni siquiera califica como accidente nuclear  (no ocurrió en una central ni produjo emanaciones radioactivas), la epidermis en este asunto quedó en niveles elevados después de Fukushima. En Francia la cuestión es especialmente sensible porque se trata del país del mundo más dependiente del átomo (80% de su electricidad proviene de allí) y, por tanto, del país que tendría más dificultades si quisiera abandonar ese camino. La opción nuclear les ha permitido a los galos mantener precios relativamente bajos en el mercado interno, conservar su preciada autonomía energética y exportar tecnología de punta: las ventajas están lejos de ser irrelevantes. Los franceses incluso se dan el lujo de vender electricidad de origen nuclear a países como Austria, cuya Constitución prohíbe la construcción de centrales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La reacción ecologista no era muy difícil de adivinar: hay que abandonar la generación nuclear, repitieron. Por su parte, el gobierno también se apegó a su libreto, minimizando lo ocurrido. Personalmente, no tengo mayor simpatía por el discurso ecologista: me parece que tiende a pecar de alarmismo y de lirismo, rechaza casi todos los tipos de energías convencionales y tiene una fe casi religiosa en el futuro de las energías renovables, pero olvida que éstas también dañan el entorno y que no se ve bien cómo podrían convertirse en una alternativa seria. Con todo, cumple una función imprescindible, que es la de formular preguntas correctas. ¿Está Francia realmente preparada para un accidente nuclear?, ¿está informada la población de los pasos a seguir?,  ¿son razonables los riesgos implicados en la generación nuclear? Las dudas son legítimas, y una anécdota muy sencilla puede servir para graficar. El lunes, cuando aún había muy poca información disponible sobre la naturaleza del incidente, las farmacias de los pueblos aledaños a Marcoule se llenaron de gente ansiosa por comprar pastillas de yodo, pero no pudieron: dichas pastillas sólo se venden con receta médica. Mejor ni imaginar qué habría ocurrido si el accidente hubiera sido más grave.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El tema será central en la campaña presidencial que se avecina, y puede ser decisivo. El asunto no es sólo ecológico, sino también económico e industrial, porque un eventual abandono de la generación nuclear tendría efectos en la frágil economía francesa. Por de pronto, cada cual toma sus posiciones. La derecha defiende el modelo y niega que haya alternativas viables. Los ecologistas exigen el abandono total de la energía nuclear en un plazo de diez o veinte años, buscando replicar el modelo alemán, que consiste en cerrar las centrales que cumplen su vida útil. Los socialistas están divididos, y han sido lo suficientemente ambiguos como para hacer creer que están de acuerdo con todos. Saben que es un tema en el que no pueden dar pasos en falso: si quieren destronar a Sarkozy, no pueden privarse del voto ecologista en la segunda vuelta, pero saben también que la elección se jugará en el terreno de la credibilidad y de la coherencia, donde no caben las promesas imposibles de cumplir (y el fin de la energía nuclear tiene ese olor). En cualquier caso, bienvenido sea un debate abierto en el que cada cual presente sus razones en el espacio público. La historia de la energía nuclear en Francia se ha escrito de espaldas a la ciudadanía: cambiar ese paradigma ya sería un triunfo de los ecologistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.quepasa.cl/articulo/opinion---posteos/2011/09/20-6576-9-mundo-politica-fision.shtml"&gt;Qué Pasa&lt;/a&gt; el viernes 16 de septiembre de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-7939839588355137124?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/7939839588355137124/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=7939839588355137124' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7939839588355137124'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7939839588355137124'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/09/politica-fision.html' title='Política fisión'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-1754616484310568522</id><published>2011-09-23T12:07:00.000-03:00</published><updated>2011-09-23T12:08:42.379-03:00</updated><title type='text'>Adiós</title><content type='html'>NO TUVE el privilegio de conocerlo en vida, pero lo admiraba hace mucho; y por eso lamento no haber escrito antes estas líneas. Aunque no lo conocí, quiero creer que su testimonio no me será indiferente, a mí ni a nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo admiraba, porque nos mostró que los chilenos le podemos cambiar la cara a nuestro país si nos lo proponemos. Lo admiraba, porque abrazó su causa con una intensidad tal que terminó confundiéndose con ella. Lo admiraba, porque nunca perdió un sólo segundo quejándose por nuestros problemas ni por los errores de otros, sino que prefirió -tan simple y tan fácil- ayudar con sus propias manos. Lo admiraba, porque no se cansó de recordarnos a quienes somos privilegiados que en Chile hay realidades inaceptables, y que no sacamos nada con seguir mirando hacia el lado ni infatuarnos en la autocomplacencia. Lo admiraba también porque supo decirlo con firmeza, pero sin ninguna odiosidad, pues entendía que mejorar Chile pasa por unir más que por apostar siempre a las divisiones. Lo admiraba, porque le sobraban la energía y el liderazgo, y de hecho me bastó conocer a quienes trabajaron con él para sentir ese entusiasmo que sólo saben transmitir los que tienen el alma grande. Lo admiraba, porque supo enseñarnos que Chile no es más ni menos que lo que nosotros queramos que sea, que no debemos esperarlo todo del Estado y que más vale resolver los problemas antes que esperar que otro lo haga. Lo admiraba, porque era un tipo capaz de hacer muchas cosas a la vez, y de hacerlas todas bien, pues ponía siempre ese cuidado que sólo ponen quienes aman lo que hacen. Lo admiraba, porque nunca temió exponer sus convicciones ni dar peleas con tal de lograr sus objetivos, pero sin nunca llevar las diferencias al plano personal. Lo admiraba, porque logró sacar adelante sus sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Admiraba a Felipe Cubillos porque siguió su vocación, sin temores ni cálculos, y porque sabía que la única manera de ser feliz es siendo fiel a uno mismo y desplegando las propias posibilidades, un poco como se despliegan las velas de los veleros a los que tanto quería. Lo admiraba, porque logró, con alegría y sencillez, transformar el desastre del 27 de febrero en una oportunidad para convocar a hacer el bien, sacando lo mejor de todos. Lo admiraba, porque sabía enfrentar las adversidades con fortaleza difícil de imitar. Lo admiraba, porque siempre buscó retribuir lo que la vida le dio. Logró encarnar lo mejor de Chile, ese Chile que se levanta una y otra vez, y si me siento orgulloso de ser chileno, es porque tengo compatriotas como él. Lo admiraba, porque se atrevió a dar la vuelta al mundo en velero, y porque sé que yo nunca tendré el valor de hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo admiré porque murió en lo suyo: ayudando a los demás y sirviendo a su patria. El  mar que tanto lo inspiró se lo terminó llevando a otros puertos, y ahora nosotros tendremos que arreglárnoslas sin él, y no será fácil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe Cubillos nos dejó, pero sus sueños siguen ahí, esperando que nuestras manos se sumen a la tarea de hacer de Chile un país mejor y más justo. Se fue, pero sus desafíos se quedaron acá. Partió a su navegación más larga, aunque los tipos como él nunca se van del todo: seguro sigue buscando la mejor manera de servir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2011/09/895-391186-9-adios.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 7 de septiembre de 2011.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-1754616484310568522?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/1754616484310568522/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=1754616484310568522' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/1754616484310568522'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/1754616484310568522'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/09/adios.html' title='Adiós'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-2742967816919977515</id><published>2011-09-23T12:06:00.000-03:00</published><updated>2011-09-23T12:07:23.906-03:00</updated><title type='text'>Quiero mi plebiscito ahora</title><content type='html'>Entre las múltiples y exóticas exigencias del movimiento estudiantil, hay una que merece ser discutida en serio: la de organizar un plebiscito que permitiría a la ciudadanía zanjar una discusión que se ha ido estirando como chicle barato.  Después de todo, ¿por qué no darles la palabra directamente a los chilenos si los llamados a encauzar la deliberación pública se han mostrado incapaces de dialogar? ¿Escuchar directamente la voz del pueblo no es acaso la esencia misma de la democracia?&lt;br /&gt;Aunque todo esto es cierto, no hay que olvidar tan rápido que la democracia representativa fue pensada justamente para intentar resolver las dificultades de la democracia directa, y que en esta empresa participaron algunas de las cabezas más brillantes de la modernidad. Por cierto, la representación tiene incontables defectos, y basta acercarse a la despiadada pluma de Rousseau para conocerlos en detalle. Empero, se trata de un régimen que permite organizarse democráticamente de modo civilizado, y hay que tomar bien el peso del fenómeno antes de criticarlo a la ligera. El conflicto educacional ilustra bien la dificultad, pues es evidente (lo decía Carlos Concha en estas mismas páginas) que estamos muy lejos de siquiera concordar en las preguntas a formular. Es un poco infantil pretender que nuestros problemas en educación puedan reducirse a preguntas de sí o no; y precisamente porque la cuestión es harto más complicada es que tenemos políticos y parlamentarios. Dicho de otro modo: si plebiscito queremos, tenemos que partir por entender que no es un instrumento mágico: una consulta no mejorará la calidad de la educación y, para peor, tampoco nos eximirá del deber (ni de la necesidad) de alcanzar acuerdos -y ya sería tiempo que los líderes de la Concertación (si es que todavía los hay) lo vayan entendiendo-. En ese sentido, agitar la ilusión del plebiscito como si éste pudiera ahorrarles el trabajo a los políticos no es sólo un error conceptual: es también una irresponsabilidad mayúscula.&lt;br /&gt;Ahora bien, en el fondo de la discusión, ampliar las posibilidades de plebiscito no es una mala idea: le daría oxígeno a un sistema cerrado sobre sí mismo y podría revitalizar nuestra alicaída discusión pública. Pero es un debate que debe realizarse con altura de miras, y al margen del conflicto estudiantil, pues si el plebiscito puede ser un buen instrumento, también puede ser uno muy peligroso si está mal diseñado. Los sistemas políticos son más precarios de lo que parecen, y un cambio de esta naturaleza merece una reflexión profunda que permita calibrar sus alcances. La ironía reside en que esa discusión sólo podría ver la luz si existe voluntad de dialogar: el plebiscito no puede imponerse por plebiscito. Muchos de los que abogan por darles la palabra a los chilenos lo hacen degradando las condiciones para que algo así sea posible, que son justamente las condiciones de la política democrática. Por paradójico que parezca, el plebiscito supone que queremos crear cosas comunes, que queremos hacer política, y sólo encuentra sentido en una lógica de ese tipo. No obstante, todo indica que ya son demasiados los actores que han perdido la confianza en las reglas intangibles de la política, y ese problema, que es el problema central, no lo resuelve ni uno ni varios plebiscitos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://diario.latercera.com/2011/08/24/01/contenido/opinion/11-81196-9-quiero-mi-plebiscito-ahora.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 24 de agosto de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-2742967816919977515?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/2742967816919977515/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=2742967816919977515' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/2742967816919977515'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/2742967816919977515'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/09/quiero-mi-plebiscito-ahora.html' title='Quiero mi plebiscito ahora'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-7654256234790290662</id><published>2011-09-23T12:05:00.001-03:00</published><updated>2011-09-23T12:05:58.508-03:00</updated><title type='text'>¿Una revolución lírica?</title><content type='html'>EN SU INTENTO por explicar su distancia con los sucesos de mayo de 1968, Milan Kundera suele comparar lo ocurrido en Francia con la primavera de Praga. La revuelta parisina fue, según Kundera, la exaltación del sentimiento lírico. Este último supone la pérdida del sentido de los límites de la acción: en nombre de la poesía, todo parece posible. Por el contrario, la primavera de Praga fue una revuelta de escépticos y moderados, cuyas pretensiones eran mucho más modestas: nada de transformar la condición humana, sino simplemente hacer del mundo un lugar un poco más amable.&lt;br /&gt;En la delicada cornisa por la que transita todo movimiento social, nuestros estudiantes parecen haber renunciado a la sabiduría de Praga con tal de imitar a los jóvenes del 68. Han escogido el peor de los caminos, porque la actitud lírica supone la renuncia al diálogo: los líricos siempre buscan imponer antes que persuadir. Nada más revelador de este rasgo que el vocabulario: los estudiantes emplazan, exigen, plantean plebiscitos (¿?) y ultimátum, pues ven en el mero hecho de discutir una abdicación indigna para con la grandeza que creen encarnar. Son incapaces de guardar distancia con sus propias ideas, y faltan así a la primera regla de la democracia, que consiste en aceptar que nadie posee toda la verdad. Nuestros estudiantes han salido del plano de la política, y están jugando otro juego, que tiene otros nombres. De paso, horadan alegremente las frágiles bases de nuestra convivencia. No se trata de condenar todo conflicto pues, como sugería Maquiavelo, éste puede ser signo de vitalidad; pero sí de entender que los conflictos sólo encuentran sentido si dan lugar a una deliberación común.&lt;br /&gt;  En cualquier caso, la aventura lírica de los estudiantes no ha sido solitaria. Han contado con la complicidad de nuestras elites que, durante decenios, se han tomado el problema educativo con una indolencia difícil de explicar. Han tenido también la colaboración de los rectores y de la oposición, que han carecido del coraje mínimo para asumir sus propias responsabilidades y enfrentar el lirismo. Algunos miran a nuestros dirigentes estudiantiles como profetas portadores de una nueva verdad, como mensajeros de lo absoluto y, en esa lógica, cualquier disenso se convierte en herejía: todo lirismo tiene una dimensión religiosa. Por último, el gobierno no lo ha hecho nada de mal, y en su proverbial irreflexión, ha oscilado entre un entreguismo acomplejado (sin entender que para los líricos toda propuesta es insuficiente, porque el mundo les parece insuficiente) y un tardío interés por el orden público (que no puede sino atizar aun más los ánimos).&lt;br /&gt; Y sin embargo, la verdad es que para enfrentar en serio nuestros problemas, el lirismo no sólo es inútil, sino que también es un estorbo, pues no existen los atajos y las consignas vacías sólo oscurecen el debate. Las soluciones son lentas y, peor, requieren mucho estudio, trabajo y reflexión común. Naturalmente, hay que cuidarse de no volver a caer en el conformismo complaciente en el que nos hemos descansado por demasiado tiempo, pero no será el lirismo envuelto en el discurso de los estudiantes el que nos ayude a salir de allí. Porque las revoluciones líricas, aunque triunfen, están condenadas al fracaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://diario.latercera.com/2011/08/10/01/contenido/opinion/11-79615-9-una-revolucion-lirica.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 10 de agosto de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-7654256234790290662?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/7654256234790290662/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=7654256234790290662' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7654256234790290662'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7654256234790290662'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/09/una-revolucion-lirica.html' title='¿Una revolución lírica?'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-7264306489734769811</id><published>2011-07-27T18:06:00.002-04:00</published><updated>2011-07-27T18:07:32.914-04:00</updated><title type='text'>La tragedia noruega</title><content type='html'>Pocos días antes de perpetrar el crimen, Anders Behring Breivik posteó un único mensaje en su cuenta de twitter: "una persona con una convicción tiene tanta fuerza como cien mil que sólo tienen intereses". La frase es del filósofo liberal John Stuart Mill, y Breivik se la quiso tomar en serio el viernes pasado, cuando puso una bomba en el centro de Oslo y luego asesinó a mansalva a decenas de jóvenes en un campamento del Partido Laborista, con el fin de purificar su país. El mundo quedó estupefacto, pues Noruega es admirada en todo el globo por su modelo político, económico y cultural. ¿Cómo explicar que hechos así puedan suceder en una sociedad que ha alcanzado tal nivel de desarrollo? ¿Cómo entender que una nación próspera y estable pueda ser víctima de un fanatismo tan frío, ciego e implacable?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Cabe recordar que Breivik había militado en un grupo de extrema derecha y, de hecho, dejó una especie de testamento que no permite dudar de sus afinidades ideológicas. El hombre mezcla en sus escritos una xenofobia bien primaria con las más disparatadas teorías de la conspiración. Todo esto envuelto en una delirante construcción imaginaria, en la que Europa está enfrentando una guerra que durará varios decenios, y donde él mismo desempeña un rol crucial. El viernes fue simplemente el día en que la realidad se cruzó con la ficción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con estos antecedentes a la vista, no es raro que la primera reacción del mundo bien pensante haya sido la de culpar de los hechos al discurso de extrema derecha o a un supuesto fundamentalismo cristiano. Ni los masones se salvaron, pues el asesino también pertenecía a una logia. Sin embargo, todo esto es un poco simplista: antes de repartir culpas inciertas -muchas veces de modo absurdo- es necesario realizar un mínimo esfuerzo de comprensión y en esto no hay atajos. No se trata de exculpar al criminal: él es responsable de sus actos y deberá responder por ellos. Pero a la hora de desentrañar las causas profundas de lo ocurrido, no hay que apurarse tanto en buscar responsables, pues se corre el riesgo de caer en actitudes maniqueas. En éstas, el mal queda necesariamente fuera de quien acusa y grabado a fuego en el acusado: el mal son siempre los otros (Sartre). No obstante, hay que recordar una evidencia: Breivik, como Eichmann y tantos más, pertenece a la misma especie que todos nosotros. Es indispensable buscar las causas que lo llevaron a cometer un crimen de esa naturaleza, y es indispensable también rebatir racionalmente el discurso que sustentó su acción, si es que lo hay. Pero con el mismo cuidado hay que intentar descifrar el misterio implícito en aquella paradójica frase de Mill (¿cómo se defiende a sí misma una tolerancia puramente formal y sin contenido?). Con el mismo cuidado, hay que admitir que el mal es inherente a nuestra condición y que no hay sociedad que pueda eximirse de esa dimensión de lo humano, por más avanzada que sea: el progresismo, entendido en su sentido profundo toca aquí uno de sus límites. Una de las enseñanzas que deja la tragedia noruega es una lección de humildad: somos precarios y nuestras posibilidades son limitadas. Para peor, el paraíso terrenal no existe. Ni siquiera en Noruega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2011/07/895-382272-9-la-tragedia-noruega.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 28 de julio de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-7264306489734769811?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/7264306489734769811/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=7264306489734769811' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7264306489734769811'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7264306489734769811'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/07/la-tragedia-noruega.html' title='La tragedia noruega'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-9056618827951958564</id><published>2011-07-27T18:04:00.002-04:00</published><updated>2011-07-27T18:05:57.393-04:00</updated><title type='text'>No-preguntas a un no-gobierno</title><content type='html'>¿Qué significa un acuerdo de convivencia no matrimonial (ACNM) que no modifica el estado civil pero que no pueden contraer quienes ya están casados? ¿Qué entiende el gobierno por estado civil? ¿Qué valor y qué estabilidad puede tener un contrato que puede romperse mediante mera manifestación de voluntad de una de las partes? ¿Por qué calcar las inhabilidades del matrimonio si es un no-matrimonio? ¿Por qué, si se busca resguardar los derechos generados en una convivencia, se excluye de dicha posibilidad a los parientes directos? ¿Por qué no podría tener derechos el hijo que cuida al padre hasta el fin de su vida, o los hermanos que se acompañan hasta la muerte? ¿O debemos deducir que el gobierno no cree que esas relaciones puedan ser afectivas? ¿Cuál sería el fundamento filosófico, la teoría de la afectividad, subyacente en una distinción de ese tipo? ¿Habrá alguien capaz de explicarlo con peras y manzanas? ¿Qué otro tipo de relaciones humanas piensa el gobierno que deben ser validadas ante notario? ¿Por qué un gobierno que prometió fortalecer a la familia crea una institución que terminará debilitándola, como admiten los liberales serios? ¿O bien el Ejecutivo cree que la precariedad jurídica es una solución adecuada para los cientos de miles de chilenos que conviven? Si es así, ¿dónde están las encuestas y los datos que muestren que quienes no se casan sí querrán suscribir un ACNM? ¿Es esta propuesta fruto de un estudio serio sobre la realidad de la familia chilena? ¿O es pura frivolidad? ¿Vamos a modificar el derecho de familia confiando en que las intuiciones del ex senador Allamand sean, por una vez, las correctas? ¿O cometeremos el contrasentido de normar la familia en función de derechos individuales, siguiendo esa costumbre burguesa que tanto irritaba a Marx? Si el gobierno considera que debe reconocerse la dignidad de las uniones entre personas del mismo sexo, ¿por qué no muestra un poco más de coherencia intelectual y acepta que, según sus propias premisas, no hay ninguna razón para no abrir el matrimonio? ¿Por qué no aceptar que, más que otorgar dignidad, se está creando una institución de segunda clase? ¿O debemos inferir que ése es justamente el concepto de dignidad que maneja el piñerismo? O aún más simple: ¿no estamos frente a una manifestación más de un gobierno sin brújula y sin horizonte? ¿No es acaso lógico seguir a la masa cuando se carece de ideas? ¿O no habría que decir más bien que el gobierno padece de una especie de cobardía moral, que le impide decir lo que piensa en voz alta? ¿Y que por eso termina buscando soluciones intermedias incluso allí donde no existen? ¿No es revelador que el gobierno tenga que bautizar con un no-nombre a un matrimonio no-matrimonial? ¿No saber nombrar las cosas no es acaso signo inequívoco de ausencia de reflexión? ¿Y por qué extrañarse tanto si se trata del mismo gobierno que en 15  meses nunca ha sido capaz de controlar la agenda por más de 20 minutos, al que se lo comen las movilizaciones, los ambientalistas, los estudiantes y cualquier consigna gastada que alguien se dé el trabajo de rayar en un muro? ¿Y cuánto me dijo que faltaba para que se acabe este no-gobierno?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2011/07/895-379213-9-nopreguntas-a-un-nogobierno.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 14 de julio de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-9056618827951958564?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/9056618827951958564/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=9056618827951958564' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/9056618827951958564'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/9056618827951958564'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/07/no-preguntas-un-no-gobierno.html' title='No-preguntas a un no-gobierno'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-7958941707067675685</id><published>2011-07-08T16:52:00.004-04:00</published><updated>2011-07-08T20:05:31.847-04:00</updated><title type='text'>Kundera</title><content type='html'>En aquellos tiempos, solía frecuentar la escuela de ingeniería comercial de la gloriosa Universidad de Valparaíso. Conservo de la vieja casona de calle La Paz los mejores recuerdos, pues allí hice grandes amigos y nunca nos faltó la cerveza helada. Sin embargo yo vivía un poco preso de la angustia que me provocaba la idea de tener que dedicarle mi vida a cosas como el marketing o la contabilidad de costos. Nada personal contra esas nobles disciplinas, simplemente sentía que lo mío no iba por ahí. En uno de esos días confusos, por allá por 1996, o quizás 1997, tuve uno de esos encuentros difíciles de olvidar. Creo que era sábado, estoy seguro que el frío era invernal, cuando encontré en casa de mi papá &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La insoportable levedad del ser&lt;/span&gt;, en la colección &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Andanzas&lt;/span&gt; de Tusquets.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo comencé a mirar, más por ganas de matar el tedio sabatino que por un interés demasiado genuino, y confieso que el título me dio algo de modorra. En aquellos tiempos yo estaba más o menos convencido que &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Sobre héroes y tumbas&lt;/span&gt; era algo así como la cumbre de la literatura occidental y, por lo mismo, sólo leía novela latinoamericana. A Kundera no le debe haber tomado más de un minuto terminar con todos mis prejuicios: recuerdo bien la impresión que me produjeron las primeras líneas, ésas  sobre Nietzsche y el eterno retorno. Tomé el libro, no sin antes prometer devolvérselo a mi padre (promesa que por cierto nunca cumplí ni cumpliré. Gracias, Papá), y partí con el presentimiento de llevarme bajo el brazo algo importante, algo realmente importante. Y no me equivoqué: la historia de Tomás y Teresa me quedó grabada un poco como la misma Teresa se había inscrito en la memoria poética de Tomás. &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La insoportable levedad del ser&lt;/span&gt; me abrió mundos insospechados y, de paso, me ayudó a encontrar salidas a mis laberintos. Luego, con hambre adolescente, fui leyendo todas sus novelas. Digamos que le debo a Kundera buena parte de mi educación sentimental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esos encuentros son raros, casi diría que únicos: en mi panteón personal Kundera está muy arriba, y por muchas razones. Supongo que el único placer comparable al de leer un buen libro es el de leerlo de nuevo, porque el sabor del reencuentro permite evocar la experiencia primigenia. Algo de eso me ha ocurrido con Kundera, pues he tenido el privilegio de volver a recorrer sus textos en la edición definitiva de su &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Obra&lt;/span&gt; —y vaya que han envejecido bien sus libros. Hace poco el novelista checo recibió una de las más altas consagraciones a la que puede aspirar un escritor: ser publicado en la colección &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La Pléiade&lt;/span&gt; de Gallimard. Se trata de una de las ediciones más prestigiosas del mundo, y Kundera es uno de los pocos que ha entrado al  catálogo estando vivo (ese exclusivo club lo integran quince personas, entre las que se cuentan Gide, Malraux, Ionesco y Yourcenar). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo, Kundera no se quedó tranquilo con el reconocimiento que supone ser publicado en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La Pléiade&lt;/span&gt;, sino que obtuvo algo tanto o más relevante: imponer sus propios criterios estéticos en la edición definitiva de su &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Obra&lt;/span&gt;, que estuvo a cargo de François Ricard. Y digo bien &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Obra&lt;/span&gt;, y no &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Obras&lt;/span&gt; ni &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Obras completas&lt;/span&gt; porque ése es el título que llevan los dos tomos de  la edición. Hace ya varios años, en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Los testamentos traicionados&lt;/span&gt;, Kundera había erigido la voluntad del autor como criterio absoluto para determinar el contenido de una obra literaria. Eso explica que textos importantes estén ausentes en esta edición, como los teatros y dramaturgias de su juventud, o el discurso que dio en 1968 frente a la Unión de escritores checoslovacos, o ese artículo que tanto contribuyó en los años ochenta a la comprensión de lo que ocurría al otro lado de la cortina de hierro (&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Un occidente secuestrado o la tragedia de Europa central&lt;/span&gt;). La edición de su &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Obra&lt;/span&gt; sólo incluye lo que él considera que posee valor literario perenne: nueve novelas, cuatro ensayos y una variación inspirada en Diderot. Todo está naturalmente en francés, pues hace tiempo que el checo escribe en ese idioma, y hace años también que revisó exhaustivamente las traducciones francesas de sus textos. Kundera es un extraño caso de escritor que cambia de lengua cuando su carrera ya está muy avanzada, y con éxito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero eso no es todo: el novelista checo también logró torcerle la mano a esa odiosa costumbre que tenemos los universitarios de hacer uso y abuso de las notas a pie de página. La edición no tiene ninguna anotación porque, en el mundo de Kundera, una novela debe necesariamente explicarse por sí misma. La novela, dice el autor de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La identidad&lt;/span&gt;, debe contener la información necesaria para ser comprendida, y toda explicación extrínseca —por más erudita que sea— no puede sino perjudicar su carácter propiamente literario. Por eso no hay tampoco indicaciones biográficas del autor: Kundera es un convencido de que la novela no tiene que deberle nada a la vida de quien la escribió, y de allí su distancia con toda literatura colindante con la autobiografía. El checo no da entrevistas, pues no cree que los detalles de su vida formen parte de su obra. El &lt;span style="font-style:italic;"&gt;arte de la lectura &lt;/span&gt;de Kundera se parece un poco al de Leo Strauss: el principal contexto de los libros es el texto mismo, y un libro de valor no puede reducirse a cuestiones circunstanciales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay aquí una paradoja curiosa, que tiene que ver con lo siguiente. La novela por la que Kundera accedió a la fama fue &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La broma&lt;/span&gt;, cuya publicación en Francia coincidió con la primavera de Praga. El texto fue prologado por Aragon, quien escogió la ocasión para desmarcarse por primera vez de la ortodoxia comunista. Todo esto contribuyó a que &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La Broma&lt;/span&gt;, y también sus entregas posteriores, fuera leída como el texto de un disidente. No obstante, para Kundera el ejercicio de la literatura es radicalmente incompatible con la asunción de una postura política, y el checo luchó muchos años contra ese modo de leer sus libros. Es obvio que en sus textos hay una crítica severa  al poder comunista, pero eso siempre es lateral. Un libro circunstancial, un libro de tesis no puede, a sus ojos, ser verdadera literatura: el checo no sólo desprecia a Orwell (todo lo que dice Orwell, dice Kundera, podría haber sido dicho, y mejor, en un panfleto), sino también a Camus y Solzhenitsyn.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En muchos sentidos, la obra de Kundera representa el despliegue final de lo que él mismo llama la tradición de la novela centroeuropea (Kafka, Broch, Musil y Gombrowicz: aunque sólo fuera porque permite descubrirlos, ya vale la pena leer al checo) que es, a su vez, heredera directa de Sterne y Diderot. Y es que en el autor de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La despedida&lt;/span&gt;, contrariamente a la novela decimonónica, no hay una aspiración a la verosimilitud, y la idea no es convencer al lector de la ocurrencia efectiva de los hechos narrados. Eso le permite liberar un enorme horizonte de recursos literarios, pues el narrador puede intervenir, tomar partido y también alejarse de la historia. Kundera busca una nueva forma de hacer novela, que no sea esclava de lo que llama la &lt;span style="font-style:italic;"&gt;unidad de la acción&lt;/span&gt;. De hecho, en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La inmortalidad&lt;/span&gt; nos dice que está escribiendo un libro cuya adaptación cinematográfica sea imposible, porque el desarrollo no tiene nada de lineal: ¿cómo podría hacerse una película de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La inmortalidad&lt;/span&gt;? Lo importante no es tanto el desenlace de la historia como el transcurso; y por eso una buena novela no puede ser resumida ni transcrita en otro formato: Kundera quedó profundamente decepcionado con la experiencia de la cinta basada en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La insoportable levedad del ser&lt;/span&gt;. El checo se siente libre de las estructuras clásicas, y allí reside la plasticidad de su arte, que se mueve con toda libertad en el tiempo y en el espacio y que va multiplicando los puntos de vista, pues el objetivo es iluminar desde distintas perspectivas una determinada situación humana (por ejemplo: el capítulo 6 de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La vida está en otra parte&lt;/span&gt;). Para lograrlo, Kundera usa dos registros inspirados en la música: la &lt;span style="font-style:italic;"&gt;sonata&lt;/span&gt; (que corresponde a sus novelas escritas en checo) y la &lt;span style="font-style:italic;"&gt;fuga &lt;/span&gt;(las escritas en francés). Kundera explica todo esto en sus ensayos dedicados al arte de la novela, que son como una especie de taller del escritor: impagable testimonio para todos quienes llevamos dentro un novelista frustrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto, la innovación de Kundera no es sólo formal. Es cierto que la forma no está al servicio de un mensaje, pero sí está asociada a una posición, la posición del novelista. Dicha posición es fundamentalmente irónica. El novelista observa siempre con cierta distancia las múltiples dimensiones de la realidad humana. El objetivo de la novela kunderiana no es darnos tesis hechas sino explorar la fragilidad de la condición humana. Para lograrlo, la novela genera situaciones existenciales que van revelando la ambigüedad de lo humano (por ejemplo: la frustrada venganza de Ludvik en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La broma&lt;/span&gt;). Las circunstancias son siempre marginales, y en Kundera los motivos históricos (por ejemplo: el exilio) son siempre pretextos para introducir temas existenciales (por ejemplo: el peso y la levedad). La novela kunderiana es un género interrogativo, que hace muchas preguntas pero que casi no da respuestas. La novela, dice, busca conocer y revelar posibilidades humanas que permanecían ocultas; la novela, dice, descubre lo que está escondido en cada uno de nosotros. Por eso Kundera percibe de modo tan lúcido las trampas inherentes en todo progresismo, todo militantismo y todo lirismo: actitudes llenas de certezas —y acaso de  buenas intenciones— pero que inevitablemente se topan con la complejidad de lo humano. No es que Kundera se abstenga de todo juicio de valor, y el checo ejerce como nadie el oficio de disecar las debilidades de nuestro mundo (por ejemplo: el totalitarismo implícito en la hipermediatización). Sin embargo, lo hace siempre con un humor escéptico y con una mirada que también es escéptica sobre sí misma, pues el problema humano es siempre más fuerte y más rebelde que nuestras ganas de resolverlo. En ese sentido, puede decirse que la novela kunderiana es una novela propiamente &lt;span style="font-style:italic;"&gt;socrática&lt;/span&gt;, no porque contenga tesis filosóficas (cuestión que Kundera rechaza formalmente), sino porque intenta recuperar la conciencia de cuán ignorantes somos respecto de nosotros mismos. Y si el arte de la novela tiene algún sentido, es justamente lograr —gracias a tipos como Milan Kundera— que esa ignorancia sea menos trágica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://elpost.cl/content/kundera"&gt;El Post&lt;/a&gt; el viernes 8 de julio&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-7958941707067675685?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/7958941707067675685/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=7958941707067675685' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7958941707067675685'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7958941707067675685'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/07/kundera.html' title='Kundera'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-4557522066018662667</id><published>2011-07-08T16:51:00.000-04:00</published><updated>2011-07-08T16:52:12.531-04:00</updated><title type='text'>La mala fama</title><content type='html'>Unas dos semanas antes de su detención en Nueva York, Dominique Strauss-Kahn sostuvo varios encuentros con periodistas en el marco de su inminente candidatura presidencial. En uno de ellos, Strauss-Kahn explicitó los tres flancos que la derecha intentaría explotar: su condición de judío, su dinero y su gusto por las mujeres. El hombre incluso imaginó un escenario: nada más simple, aseveró, que pagarle a una mujer para que me acuse de haberla violado en un estacionamiento. El temor ya lo acechaba, como quien presiente que camina sobre un terreno minado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Y, en efecto, pocos días después, Dominique Strauss-Kahn fue detenido en Nueva York, y en ese instante se hundieron su vida, sus sueños y todas sus certezas. Uno de los hombres más poderosos del mundo se transformó en un paria, en la peor versión del machismo y en la encarnación del poder del dinero y de la elite globalizada. Sin embargo -miserias y grandezas del sistema judicial de los Estados Unidos-, el cuadro tuvo uno de esos vuelcos cinematográficos, pues la credibilidad de la presunta víctima se vino abajo por declaraciones contradictorias. Alguien podría objetar que una persona poco amiga de la verdad puede perfectamente ser víctima de una violación, y es cierto. No obstante, es obvio que la tarea de convencer a un jurado sobre la base de un testimonio débil es titánica, más aún en un caso que tiende necesariamente a ser de palabra contra palabra. Por lo mismo, es muy probable que el procurador Vance desista en los próximos días de ir a un proceso, y DSK podrá entonces recuperar su pasaporte y su libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Significa esto que Strauss-Kahn podrá regresar a Francia como si nada hubiera ocurrido, y recuperar en unos días las posiciones perdidas? Nada es más improbable. Y aunque ni el diablo sabe cómo reaccionará la opinión pública, y no se puede descartar del todo un efecto péndulo que lo favorezca, este caso es un buen ejemplo de cómo puede destruirse la reputación de alguien que está en el suelo. ¿Cuántos políticos, cuántos personajes públicos podrían resistir una prueba de ese tipo? Las palabras se liberaron, y muchos se sintieron libres de decir todo lo que antes decían entre líneas o callaban. Por un lado, su vida personal y sexual fue expuesta en la plaza pública: lo menos que se dijo fue que es un sexómano altamente peligroso. En ese contexto, ni siquiera es llamativa la aparición de una periodista que dice haber sido agredida por el ex director del FMI en 2003. Por otro lado, el episodio dejó en evidencia que los Strauss-Kahn no tienen precisamente problemas de dinero. Esto podrá importarle poco al mundo, pero es un pecado grave en el singular mundo de la izquierda francesa, que mira con desprecio todo lo que huela a ostentación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Strauss-Kahn se quedó además sin soldados, pues los que eran sus aliados jugaron sus propias fichas mientras él estaba encerrado: en política es imposible detener el tiempo, y los duelos suelen durar poco. Martine Aubry -la primera secretaria de la tienda socialista que había prometido apoyar a DSK- lanzó su propia candidatura, y ya dijo que no daría un paso al costado; e incluso sus delfines más cercanos negociaron posiciones en otros equipos. Por eso, si acaso quisiera participar en las primarias de octubre, su partido volvería a convertirse en un lindo gallinero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, y aunque los políticos son animales muy singulares, supongo que Strauss-Kahn necesita también un tiempo de reconstrucción personal que no coincide necesariamente con los tiempos políticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Es innegable que todo esto puede resultar injusto si acaso Dominique Strauss-Kahn es inocente: un procurador seguro de tener entre sus manos el caso de su vida no debería poder destruirle la vida a alguien con tanta facilidad. Por cierto, todavía quedan algunos viudos febriles que agitan la tesis de la conspiración (que Sofitel pertenece a una cadena francesa cercana a Sarkozy, que la CIA y la KGB). Empero, la verdad es que si conspiración hubo, fue de DSK contra sí mismo. En el mejor de los casos, el ex director del FMI tuvo una relación sexual consentida con la cuestionada Naffisatou Diallo. Sin hacer el menor juicio moral, es evidente que Dominique Strauss-Kahn cometió una imprudencia de proporciones al exponerse así. Un poco como si él mismo hubiera querido ser su propio victimario, y cumplir así su propia profecía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.quepasa.cl/articulo/opinion---posteos/2011/07/20-6103-9-mundo-la-mala-fama.shtml"&gt;Qué Pasa&lt;/a&gt; el viernes 8 de julio de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-4557522066018662667?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/4557522066018662667/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=4557522066018662667' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/4557522066018662667'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/4557522066018662667'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/07/la-mala-fama.html' title='La mala fama'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-9043635349122634416</id><published>2011-06-30T10:25:00.001-04:00</published><updated>2011-06-30T10:25:53.953-04:00</updated><title type='text'>Más que un accidente</title><content type='html'>LA PARADOJA del capitalismo, decía Schumpeter, consiste en lo siguiente: la alquimia mediante la cual los vicios privados se transforman en virtudes públicas exige el cumplimiento de dos condiciones difíciles de obtener en una sociedad de mercado. La primera condición es que los agentes económicos deben respetar la ley, y no sólo por razones instrumentales. La segunda es que la economía debe ser controlada por políticos, funcionarios, jueces y policías cuyo código de conducta no tiene nada que ver con el egoísmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es importante tener en mente la paradoja descrita por Schumpeter a la hora de pensar lo ocurrido en La Polar. No se trata de negar las responsabilidades individuales amparándose en supuestas fallas estructurales: aquí cada cual deberá pagar por sus propias decisiones. Por lo demás, cada sistema es lo que sus integrantes quieren que sea, y no existe el modelo perfecto que permita ahorrarse dosis mínimas de virtud individual. Por eso, aunque es posible que la industria necesite más regulación (los chilenos nunca perderemos la fe en la regulación), sería bien ingenuo suponer que el problema central pasa por allí. Esto queda bastante claro si nos detenemos un instante a considerar cuántos actores fallaron, por acción u omisión, en este caso; y son muchos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque si queremos comprender lo que ocurrió en La Polar, tenemos que preguntarnos seriamente si acaso estos escándalos son accidentales, o si no habría que decir más bien que están inscritos en la configuración misma del capitalismo liberal que hemos aplicado. Y la verdad es que no tiene nada de raro que algunos excedan la velocidad permitida cuando hay estímulos para ello. Al fin y al cabo, nuestro modelo tiende a exaltar el consumismo, la competencia descarnada y el éxito económico. Algunos incluso se han dado el lujo de tratar de convencernos de que la codicia es una virtud con resultados benéficos, olvidando que también puede tener otro tipo de secuelas. Así las cosas, el resultado no es muy difícil de prever: la ley pierde su valor intrínseco al mismo tiempo que la ética del funcionario tiende a desaparecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Significa esto que nuestro sistema está podrido y que el capitalismo ya no tiene vuelta? Por cierto que no: sería insensato desconocer cuánto ha cambiado nuestro país en los últimos 30 años. Pero ésa tampoco es razón para perder toda lucidez, y dejar de ver las tensiones inherentes al modelo y, al menos, intentar atenuarlas. El capitalismo puede producir efectos perversos, y no podemos hacer como si no existieran. Esto, a su vez, supone entender que el liberalismo económico sólo tiene sentido si reposa sobre bases culturales suficientemente sólidas, y que éstas no surgen por generación espontánea. Por eso es tan importante cuidar esas bases: sin ellas, la sociedad capitalista se parece más a una selva que a un lugar que permita el despliegue efectivo de las posibilidades humanas. Por lo mismo, es extraño el empeño que pone parte de la izquierda en destruir todo tipo de bienes culturales y morales, pues liberan así la peor lógica capitalista y permiten que el mercado invada todas las áreas de la vida común: porque olvidan a Schumpeter, trabajan para Milton Friedman. Y en ese contexto, el engaño de La Polar tiene poco de accidental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2011/06/895-376105-9-mas-que-un-accidente.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 29 de junio de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-9043635349122634416?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/9043635349122634416/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=9043635349122634416' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/9043635349122634416'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/9043635349122634416'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/06/mas-que-un-accidente.html' title='Más que un accidente'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-979244820293799357</id><published>2011-06-30T10:24:00.001-04:00</published><updated>2011-06-30T10:24:56.396-04:00</updated><title type='text'>Esa bendita igualdad</title><content type='html'>"El matrimonio es, en su principio y como institución, la unión de un hombre y una mujer". La frase pertenece al ex primer ministro francés Lionel Jospin, en cuyo gobierno se otorgó reconocimiento jurídico a las parejas del mismo sexo mediante la institución del pacto civil de solidaridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, hace ya varios años Jospin es minoritario en su propio partido. De hecho, los socialistas decidieron pasar a la ofensiva en este tema luego de que el Consejo Constitucional, frente a un recurso presentado por una pareja homosexual, declarara que la definición del vínculo conyugal es de competencia legislativa. Ni corto ni perezoso, el Partido Socialista presentó entonces una moción para abrir el matrimonio. Y aunque, por prudencia, no incluyó la adopción de hijos en el proyecto, la derecha se opuso arguyendo que es sólo el primer paso en esa dirección. El pasado 14 de junio la proposición fue votada, y rechazada sin sorpresa, pues la derecha cuenta con mayoría parlamentaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero los socialistas pretenden insistir, y prometen hacer de este tema uno de los ejes de la campaña presidencial que se avecina. Nada de raro, considerando que la discusión logró incomodar a una derecha que no fundamentó bien su posición y debió enfrentar divisiones internas. Esto se explica porque la derecha francesa ha ido perdiendo convicción en sus propias convicciones, y por eso no sabe muy bien cómo defender las que, se supone, son sus ideas. En estas discusiones, la derecha suele estar a la defensiva, sin lograr articular respuestas convincentes, y al final se deja arrastrar por el movimiento de la historia. Porque si algo deja en evidencia la discusión en torno al matrimonio homosexual es la irresistible dinámica de la igualdad. Nadie percibió ni describió mejor esta dinámica, en sus miserias y en sus grandezas, que Alexis de Tocqueville. Los pueblos modernos, decía Tocqueville, sienten por la igualdad un amor "insaciable, eterno e invencible"; amor que los vuelve ciegos y sordos a cualquier consideración ajena al progreso de la igualdad. Y es justamente esa pasión la que permite explicar ese curioso fenómeno por el cual los partidarios del matrimonio homosexual suelen abstenerse de argumentar, pues consideran que la afirmación de la igualdad basta y sobra. Los socialistas galos captaron bien ese movimiento y, aunque está lejos de ser un camino exento de riesgos, saben que aquí pueden cercar a la derecha, olvidando de paso la opinión de Jospin. Un poco por lo mismo, todo indica que tarde o temprano Francia tendrá no sólo matrimonio homosexual sino también eso que los franceses llaman la "homoparentalidad".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El proceso tiene, eso sí, un bemol difícil de soslayar. Se trata de lo siguiente: cuando se introduce una disyunción en la noción tradicional de matrimonio, esto es, cuando se separa de la capacidad de engendrar, no sólo se abandona la idea de que el matrimonio es entre un hombre y una mujer, sino que también se abandona la idea de que el matrimonio es de a dos. Esa modificación obligaría, tarde o temprano, a considerar el problema de la poligamia. La cuestión puede sonar excéntrica para nuestros oídos, pero no lo es en Francia, donde dicha práctica existe entre los musulmanes de modo más o menos oculto. Es, desde luego, un problema más que explosivo, en el que se juegan cuestiones culturales muy hondas, cuestiones que tienen tanta o más importancia que la consideración abstracta de los derechos individuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.quepasa.cl/articulo/opinion---posteos/2011/06/20-5995-9-actualidad-esa-bendita-igualdad.shtml"&gt;Qué Pasa&lt;/a&gt; el viernes 24 de junio de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-979244820293799357?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/979244820293799357/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=979244820293799357' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/979244820293799357'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/979244820293799357'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/06/esa-bendita-igualdad.html' title='Esa bendita igualdad'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-7166685420882565941</id><published>2011-06-30T10:22:00.001-04:00</published><updated>2011-06-30T10:23:32.289-04:00</updated><title type='text'>El golpe de Pablo Longueira</title><content type='html'>EL GOLPE perpetrado por Pablo Longueira en el consejo de la UDI (¿cómo calificar de otro modo la renuncia de vicepresidentes elegidos para reemplazarlos por los notables de siempre?) es la enésima muestra de fastidio hacia un gobierno que muestra un manejo político, cuando menos, deficiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En algunos sentidos, es difícil no encontrarle razón a la queja gremialista. El déficit de la actual administración en gestión política es bien evidente, y se está pagando cada día más caro. Podrá parecer una anécdota, pero el hecho de que el Presidente evoque, aunque sea en broma, su eventual reelección, es un signo inequívoco de cierta desorientación. El almuerzo con los presidentes de la Concertación buscaba suavizar las relaciones con la oposición, pero logró el objetivo exactamente contrario. Para peor, nada de esto es casualidad ni se corrige con simples arengas: si el gobierno está en una situación delicada, es porque, a pesar de sus aciertos, carece de ideario. Ni siquiera muestra demasiada convicción por sus convicciones, y por eso todos se sienten con el legítimo derecho de presionar públicamente por los más diversos temas y en los más diversos sentidos. No habiendo hoja de ruta ni acuerdos mínimos, siempre hay expectativas de obtener algo con un poco de forcejeo, y eso la UDI lo captó muy bien, acaso demasiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, es menester decir que el gremialismo tiene una cuota importante de responsabilidad, pues parece mucho más preocupado de sus intereses particulares que de formar parte de un gobierno exitoso. Aún no comprende (y me temo que ya es tarde) que ser oficialista supone responsabilidades. Hasta donde yo sé, la UDI no entró al gobierno obligada y debería asumir las consecuencias de sus decisiones. Ante cada crisis, se repite el mismo (aburrido) libreto: defensa de los amigos, críticas a Rodrigo Hinzpeter, y amenaza de regreso de Pablo Longueira. Y el problema pasa, en buena medida, por los estados de ánimo del mismo Longueira: él ungió a Coloma como presidente cuando era obvio que se necesitaba otro perfil; él vive anunciando su retiro como si en política los liderazgos pudieran ejercerse sin proyección en el tiempo; él, en fin, quiere tomar las riendas sin asumirlas del todo. Esta constante involución de la UDI hacia la figura de Longueira y hacia un supuesto espíritu interno cuasi esotérico es un síntoma de enfermedad que debería preocupar más que exaltar a sus militantes: la coherencia doctrinaria no tiene por qué tener ese precio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, este golpe no implica ningún cambio real, fuera de seguir tensando las relaciones, pues el problema de fondo tiene que ver con la ausencia de una cultura común que vaya más allá de la persona de Andrés Chadwick. Los espacios comunes no se improvisan, y ni el senador Longueira ni el Presidente Piñera han estado nunca interesados en algo semejante. El primero lidera un exitoso proyecto colectivo que vive cerrado sobre sí mismo, mientras el segundo construyó toda su trayectoria desde el individualismo. Por eso se da esa curiosa situación en la que prefieren hundirse juntos antes que ceder a las exigencias del otro. Así las cosas, no hay indicios de que el escenario vaya variar un milímetro en lo esencial. Y ésa si que es, para todos, una mala noticia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2011/06/895-373125-9-el-golpe-de-pablo-longueira.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 15 de junio de 2011.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-7166685420882565941?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/7166685420882565941/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=7166685420882565941' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7166685420882565941'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7166685420882565941'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/06/el-golpe-de-pablo-longueira.html' title='El golpe de Pablo Longueira'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-3167272307980989545</id><published>2011-06-12T14:11:00.003-04:00</published><updated>2011-06-12T14:16:41.603-04:00</updated><title type='text'>AVC y matrimonio</title><content type='html'>Hoy, en El Mercurio, Harald Beyer y Álvaro Fischer publican una saludable columna sobre la discusión en torno a la regulación de parejas homosexuales, que lleva por título &lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;a href="http://blogs.elmercurhttp://www.blogger.com/img/blank.gifio.com/columnasycartas/2011/06/10/matrimonio-civil-o-avc-para-lo.asp"&gt;¿Matrimonio civil o AVC para los homosexuales?&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;. Digo saludable porque, aunque no estoy de acuerdo con lo que sostiene, tiene la capacidad de poner las cartas sobre la mesa y asumir las consecuencias de sus puntos de vista, sin embolinar la perdiz con argumentos especiosos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El primer mérito de la columna es reconocer la inutilidad del AVC para parejas heterosexuales: habiendo matrimonio y divorcio, se entiende mal cuál es el interés de crear una nueva forma jurídica que, guste o no, debilita al matrimonio. El AVC no es un buen instrumento para los heterosexuales, y los impulsores de la agenda “progresista” rara vez han tenido la honestidad intelectual de admitirlo (&lt;a href="http://www.cepchile.cl/dms/lang_1/doc_4621.html"&gt;Lucas Sierra&lt;/a&gt; había sido otra notable excepción en este sentido). Naturalmente, esto lleva a preguntarse por la legitimidad del matrimonio homosexual, puesto que un AVC “cerrado” para parejas del mismo sexo carece de sentido si se busca reconocer cierta dignidad, más que regular cuestiones patrimoniales. Con toda lógica entonces, Beyer y Fischer afirman que el matrimonio debería ser abierto a todas las parejas, sean estas heterosexuales u homosexuales: es el único modo de igualar realmente ambas relaciones.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Todo esto suena sensato y tiene cierta lógica interna. Sin embargo, hay dos cuestiones que la columna de Beyer y Fischer no tratan (seguramente por razones de espacio), pero que son indispensables para deliberar una cuestión de este calibre. En primer término, los autores se dicen favorables a la apertura del matrimonio, pero no dicen una palabra sobre si eso conlleva o no la posibilidad de adoptar hijos. La lógica indicaría que sí: si el objetivo es igualar derechos, el matrimonio no debería implicar discriminaciones de ningún tipo (la dinámica de la igualdad, decía Tocqueville, no descansa hasta llegar hasta sus últimas consecuencias). Se trata de un problema sumamente delicado y, en cualquier caso, no deberíamos discutirlo con el lenguaje de los derechos, pues los niños no son, bajo ningún respecto, instrumentos para satisfacer derechos individuales. Lo que hay que preguntarse entonces es si creemos que la alteridad sexual es necesaria en la formación de los menores, o si se trata más bien de algo indiferente. La pregunta aquí es antropológica, y en ella no cabe esa ilusión liberal de la neutralidad. En todo caso, lo único claro es que no podemos pretender discutir matrimonio homosexual sin detenernos en este problema.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;La segunda cuestión que echo de menos en la argumentación de Beyer y Fischer es un esfuerzo por definir (o redefinir) el matrimonio. Si queremos introducir un cambio tan profundo, me parece que no podemos ahorrarnos ese trabajo. La noción tradicional puede parecer discutible, o deficiente; pero es muy fácil criticarla sin proponer una alternativa ¿Qué es el matrimonio, qué queremos que sea el matrimonio? Es cierto que las definiciones pueden cambiar, pero deben tener alguna consistencia mínima si no queremos que sean completamente inútiles. ¿Se trata de una relación de amor reconocida por el Estado? Suena bonito, pero hay muchas relaciones de amor que el Estado no reconoce ni tiene por qué hacerlo, como la amistad o mi amor por mi abuelita. ¿Habría que decir entonces que es una relación de amor con una carga erótica? Suena mejor, pero ¿desde cuando el erotismo es fuente de derechos?, ¿supondría eso que el Estado tendría que verificar la realidad de ese erotismo para evitar fraudes? (todo esto puede sonar descabellado, pero ha ocurrido en otros países). Tengo un buen amigo que tiene excelentes relaciones eróticas (eso dice al menos) de a tres, ¿también deberíamos permitirles casarse a mi amigo y sus amigas?, ¿y adoptar niños?, ¿por qué limitarlo a dos?, ¿y en caso de familiares directos?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Perdón si ofendo almas sensibles y conservadoras con este tipo de preguntas pero, aunque parezcan absurdas (y en alguna medida lo son), me parecen indispensables para intentar definir qué entendemos por matrimonio y hasta dónde estamos dispuestos a llegar. Sólo así podremos estar seguros de no discriminar a nadie. De lo contrario, estaremos simplemente siguiendo la moda, y es al menos dudoso que la moda sea el mejor criterio en este tipo de materias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://elpost.cl/content/avc-y-matrimonio"&gt;El Post&lt;/a&gt; (con una &lt;a href="http://elpost.cl/content/avc-y-matrimonio"&gt;discusión&lt;/a&gt; muy interesante en los comentarios) el viernes 10 de junio de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-3167272307980989545?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/3167272307980989545/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=3167272307980989545' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/3167272307980989545'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/3167272307980989545'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/06/avc-y-matrimonio.html' title='AVC y matrimonio'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-383041786071443806</id><published>2011-06-01T16:12:00.003-04:00</published><updated>2011-06-01T16:13:35.634-04:00</updated><title type='text'>Cuchillos de Delfos</title><content type='html'>Podría decirse que el AVC, esa idea que ayer parecía vanguardista y hoy parece añeja, tiene el mismo problema que el cuchillo de Delfos: en principio busca cumplir varias funciones, pero por lo mismo no hace nada bien. Y es que el AVC intenta normar al mismo tiempo dos realidades distintas por su naturaleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a las uniones heterosexuales, nadie ha podido explicar por qué sería necesario este proyecto si se trata de parejas que, libremente, han decidido no formalizar su relación. Además, el AVC no hace otra cosa que institucionalizar la precariedad, y es al menos dudoso que las familias chilenas necesiten señales en ese sentido. En lo que concierne a parejas del mismo sexo, el sentido del AVC depende de los objetivos perseguidos. Si se busca regular aspectos patrimoniales, no es una norma indispensable. Ahora bien, todo indica que el AVC busca también otorgar cierto reconocimiento social a las uniones homosexuales. Y por aquí el proyecto corre el serio riesgo de naufragar, pues sus supuestos beneficiarios lo consideran abiertamente insuficiente. Porque, en efecto, una vez aceptado el principio, no hay ningún motivo para quedarse en el AVC, y eso explica la tierna frivolidad de los autores de la moción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La discusión que se abre entonces, inevitablemente, es la del vínculo conyugal entre personas del mismo sexo. Desde luego, si acaso queremos tener un diálogo y no un festival de imprecaciones mutuas, hay requisitos ineludibles. Propongo, por ejemplo, argumentar más que (des)calificar (sugerencia metódica Nº 1: no use la palabra "homofóbico"). Por otro lado, haríamos bien en tomarnos en serio los argumentos contrarios antes de descartarlos &lt;span style="font-style:italic;"&gt;a priori&lt;/span&gt; (sugerencia metódica Nº 2: nunca olvide que el matrimonio heterosexual &lt;span style="font-style:italic;"&gt;no es&lt;/span&gt; un invento cristiano, por lo que su fundamento &lt;span style="font-style:italic;"&gt;no es&lt;/span&gt; religioso).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo que atañe al fondo, la duda que suele formularse es: ¿qué motivos justifican la exclusión del matrimonio en función de la orientación sexual? Aunque la pregunta suena razonable, lleva implícita su respuesta y por eso es un poco tautológica: así es muy fácil ganar. Lo que la pregunta pierde de vista es que el matrimonio no es una institución cuyo fin sea la garantía de derechos individuales. Tampoco busca regular estados afectivos ni asegurar reconocimiento social: el matrimonio no es un cuchillo de Delfos. Pensar la familia como el lugar para, a imagen y semejanza del mercado, convertir nuestros deseos en derechos (¡ah, esa ensoñación moderna!) importa ignorar sus fundamentos. Estos pueden cambiarse, pero cabe una reflexión, pues se trata de una de las articulaciones mayores de nuestro mundo. Hay que despojarse de las emociones para medir bien el gesto y sus consecuencias que, paradójicamente, poco tienen que ver con los homosexuales. Por cierto, esto exige comprender las razones por las que el matrimonio es, hasta ahora, heterosexual. El progresista quiere derribar todas las barreras que encuentra en su camino, y yo le diría: derríbelas si quiere, pero con una condición: pregúntese antes por qué alguien puso esa barrera en ese lugar, sin suponer que ese alguien era un perfecto idiota. De lo contrario, como decía Chesterton, el progresista no sabe lo que hace, porque no sabe lo que deshace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2011/06/895-369794-9-cuchillos-de-delfos.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 1º de junio de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-383041786071443806?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/383041786071443806/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=383041786071443806' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/383041786071443806'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/383041786071443806'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/06/cuchillos-de-delfos.html' title='Cuchillos de Delfos'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-3454430278695046084</id><published>2011-05-29T09:43:00.001-04:00</published><updated>2011-05-29T09:45:05.108-04:00</updated><title type='text'>Dos mundos</title><content type='html'>El grado de influencia de un hombre bien podría medirse por la cantidad de réplicas que produce su caída inesperada. Si esto es cierto, Dominique Strauss-Kahn era sin duda un hombre muy poderoso, pues su caso ha abierto un sinnúmero de preguntas en los más diversos sentidos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Hay una primera dimensión judicial, y en la batalla que recién comienza el mundo podrá ver las miserias y las grandezas de la justicia de los Estados Unidos. En su faceta política, todo indica que el partido socialista francés se apresta a entrar en una lucha fratricida por definir a su candidato presidencial, lucha que no podrá sino fragilizar a la izquierda. En el FMI, Francia parece cerca de lograr la proeza de instalar a su ministra de finanzas como reemplazante de DSK, por más que les pese a los países emergentes. Pero el caso ha provocado también una discusión periodística o, si se quiere, de ética periodística: ¿cuáles son los límites entre la vida pública y la vida privada? ¿Cuán lejos pueden llegar los medios en la investigación y en la publicación de detalles de la vida de hombres públicos?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;La discusión comenzó muy rápido, apenas pasadas algunas horas de los hechos. La ocasión era demasiado linda como para dejarla pasar, y así lo entendió la prensa norteamericana, que se lanzó en picada contra su homóloga francesa. Editoriales, reportajes y titulares sirvieron para criticar las costumbres galas. ¿Motivos? La prensa francesa sería muy complaciente con su clase política y con su elite, sobre todo cuando se trata de cuestiones sexuales. De este modo, sería cómplice de las aventuras de los poderosos y, lo que es más grave, terminaría privando a los ciudadanos de datos relevantes para tomar decisiones bien informadas. Los ejemplos sobran: la doble vida de François Mitterrand y las aventuras de Jacques Chirac son los capítulos más conocidos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Los periodistas franceses, como era de esperar, se defendieron: la vida privada no nos incumbe y el puritanismo no es lo nuestro, dijeron (Le canard enchaîné, que no es precisamente servicial con el poder, lo editorializó: el periodismo termina en la puerta del dormitorio). Agregaron además que el ataque resulta algo paradójico: mal que mal, DSK llevaba años viviendo en Washington, así que, si responsabilidades hay, son compartidas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;¿Quién tiene la razón en este choque de culturas y de hábitos? ¿Qué versión es más razonable? ¿El modelo sajón que lo muestra todo en la plaza pública, o el modelo francés, que guarda un amplio espacio para la intimidad? El problema es difícil, pues se trata nada menos que de trazar la línea entre el legítimo respeto a la privacidad respecto de las informaciones de interés público. Desde luego, no tengo una respuesta definitiva a la pregunta, sólo algunas observaciones.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Por un lado, es cierto que el modelo francés es restrictivo. Pero sería injusto culpar de ello sólo a los periodistas: al final, el periodismo de cada país no hace sino reflejar un cierto tipo de cultura, y a los franceses los escándalos privados les importan bien poco. Sarkozy, sin ir más lejos, fue elegido presidente en medio de un conflicto conyugal ventilado por la prensa. Hoy es sabido que el mismo Sarkozy será padre en unos meses más, pero los medios “serios” no se han hecho eco del rumor, pues consideran -con razón a mi juicio- que eso no forma parte de la discusión pública, no al menos mientras los padres no lo informen. Dicho de otro modo, los franceses son reticentes frente a la privatización del espacio público, esto es, la utilización del espacio de la deliberación común para ventilar problemas privados. Además, la ley garantiza el derecho a la vida privada, y la jurisprudencia al respecto es severa: la discusión no es sólo teórica, las multas son fuertes. Esto redunda, por ejemplo, en la sana costumbre de tachar los rostros de los hijos de famosos en las fotos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Ahora bien, esto no significa -sería imposible en los tiempos que corren- una política del silencio total. Lo que hay es más bien una cierta discreción en el tratamiento de información delicada. Respecto de DSK, dificulto que haya habido un francés medianamente informado que no supiera que al hombre le gustaban mucho (mucho) las mujeres. Hubo varios testimonios, el tema era objeto continuo de ironías, y hace algunos años un humorista le dedicó palabras tan sarcásticas como crueles cuando fue objeto de una acusación de acoso sexual en el FMI (si le interesa, puede verlo &lt;a href="http://www.dailymotion.com/video/x8fwgj_stephane-guillon-a-propos-de-domini_fun"&gt;acá&lt;/a&gt;; el humorista fue despedido meses más tarde). Pero la prensa, digamos, se quedó en insinuaciones más o menos veladas, sin investigar más a fondo. ¿Debería haber hecho más? Es muy posible, aunque ahora es fácil decirlo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El equilibrio en estas materias es complejo, y también cuestión de prudencia. Para ilustrar con dos ejemplos: el caso Spiniak y su cortejo de acusaciones infundadas no podría haber ocurrido en Francia; pero probablemente tampoco se habría destapado el caso Lavandero. En cualquier caso, la debilidad del modelo francés, creo, va por acá: la vida humana no tiene compartimentos estancos, y lo privado tiene, guste o no, repercusiones públicas. La separación entre ambas dimensiones es útil e indispensable, pero pertenece más al orden abstracto que al real. Una adecuada comprensión de este principio podría ser útil para intentar resolver un problema tan difícil como crucial en nuestras sociedades hipermediatizadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://elpost.cl/content/dos-mundos"&gt;El Post&lt;/a&gt; el viernes 27 de mayo de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-3454430278695046084?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/3454430278695046084/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=3454430278695046084' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/3454430278695046084'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/3454430278695046084'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/05/dos-mundos.html' title='Dos mundos'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-6258267422809114827</id><published>2011-05-23T12:08:00.000-04:00</published><updated>2011-05-23T12:09:49.062-04:00</updated><title type='text'>La caída</title><content type='html'>La escena que, presuntamente, tuvo lugar el sábado 14 de mayo en una de las suites presidenciales del hotel Sofitel en Nueva York es mucho más literaria que política. Esto porque el momento tiene algo de profundamente kunderiano, en cuanto permite, no sin vértigo, asir de cerca la fragilidad y la ambigüedad inherentes a la condición humana. Dominique Strauss-Kahn era, hasta hace pocos días, uno de los hombres más poderosos del mundo: director general del Fondo Monetario Internacional, casado con una millonaria estrella de la televisión francesa y candidato favorito para la próxima elección presidencial, su gran problema parecía ser el de elegir el mejor momento para abandonar el FMI y lanzarse en la lucha por el Elíseo. ¿Cómo puede un destino de ese tipo romperse así, en un instante?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuesta compatibilizar, aunque sea mentalmente, al tipo suficiente y seguro de sí mismo con el acusado de manos esposadas al que le fue denegada la libertad provisional incluso cuando su defensa sugirió la instalación de un brazalete electrónico. DSK, como le llaman los franceses, siempre fue un hombre brillante sin ningún temor a parecer pedante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, hasta hace pocos días, Strauss-Kahn podía decir, en respuesta a la crítica por su lejanía de Francia, que había pasado menos tiempo en Washington que De Gaulle en Londres: la comparación es salvaje, pero refleja bien el concepto que el hombre tenía de sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Socialista sin culpas y gozador de la vida, DSK nunca escondió su alto aprecio por las mujeres ni su condición de seductor, y eso no le trajo problemas serios mientras estuvo en Francia. Cuando partió al FMI, muchos, y entre ellos Nicolás Sarkozy, le advirtieron que en Estados Unidos los códigos de comportamiento sexual no serían los mismos. Pero DSK no hizo mucho caso del consejo: ya el 2008 era objeto de un sumario interno por una relación con una economista del organismo internacional. Aquella vez fue absuelto (aunque amonestado), su mujer lo perdonó, y zafó del peligro. Ahora, desde luego, la cuestión es bien distinta porque un intento de violación tiene poco que ver con una relación consentida, e incluso con el acoso sexual. No obstante, hay testimonios que complican la posición de DSK. Una diputada socialista dijo haber sido objeto de un intento de conquista "muy cargado" por parte de Strauss-Kahn y afirmó que, de allí en adelante, se las arregló para nunca más encontrarse a solas con él. Una periodista afirma haber sido víctima de un intento de violación, durante una entrevista realizada, a pedido de él, en un departamento vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo, DSK había salido ileso de las polémicas. Hasta que la policía lo fue a buscar a bordo de su vuelo Air France, pocos minutos antes del despegue. De allí en adelante, todo es perplejidad. Al menos de parte de los franceses, y supongo que también de él mismo. Por de pronto, el tratamiento infligido al acusado es vivido acá como una humillación: los franceses están viendo la pesadilla de quien era, hasta hace muy poco, uno de los orgullos nacionales. Pocas veces puede apreciarse tan nítidamente la diferencia cultural de dos grandes naciones:  mientras en Estados Unidos la moral puritana condena cualquier comportamiento inapropiado, en Francia la conducta privada es objeto de un respeto casi religioso. Por eso cunden acá las teorías del complot o la convicción de que Strauss-Kahn está pagando el caso Polanski. Además, ni DSK ni sus cercanos ni sus abogados ni nadie ha entregado una  simple versión de los hechos. Si un francés quisiera creerle hoy día al director del FMI, no tiene qué creer. Algo llamativo, considerando que él vivía rodeado de asesores comunicacionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, esta historia está recién comenzando, y las preguntas que se abren son múltiples. Los europeos van a intentar retener la cabeza del FMI en un momento difícil para el euro. Los socialistas galos tendrán que buscar un candidato fuerte sin desangrarse en luchas intestinas. Los franceses tendrán que preguntarse si acaso su distinción entre lo público y lo privado, sana en principio pero aplicada con una rigurosidad delirante, no trae más problemas de los que intenta resolver. Y Strauss-Kahn deberá enfrentar un proceso largo y complejo que puede terminar con una condena de varias décadas de cárcel. Maquiavelo decía que los franceses son tan humildes en la derrota como insolentes en la victoria, y la frase se me viene a la mente cuando observo su rostro, un rostro hasta ayer sin fisuras, pero que ahora parece el de alguien devastado, humillado y acabado. El rostro de alguien cuya vida cambió, para siempre, en un instante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.quepasa.cl/articulo/opinion---posteos/2011/05/20-5768-9-mundo-el-efecto-dominique.shtml"&gt;Qué Pasa&lt;/a&gt; el viernes 20 de mayo de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-6258267422809114827?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/6258267422809114827/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=6258267422809114827' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/6258267422809114827'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/6258267422809114827'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/05/la-caida.html' title='La caída'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-121282826514955598</id><published>2011-05-23T12:07:00.001-04:00</published><updated>2011-05-23T12:08:27.542-04:00</updated><title type='text'>Diálogo de sordos</title><content type='html'>LA POLÉMICA por la construcción de represas en la Patagonia tiene todos los elementos para convertirse en una discusión estéril, como viene siendo un poco costumbre. Así, resulta más común ver a los contradictores reprochándose mutuamente sus salarios o sus fuentes de financiamiento que poniendo sobre la mesa argumentos con buena fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo mismo soy más bien contrario al proyecto, pero confieso que me cuesta reconocerme en los argumentos y en el tono de quienes se oponen. El verdadero diálogo supone una mínima disposición a escuchar y un esfuerzo por comprender al interlocutor, y estamos lejos de cumplir esas condiciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es casi una majadería repetirlo, pero este episodio vuelve a revelar las enormes falencias que padece no sólo nuestro aparato público, sino también nuestro modelo de desarrollo. Por un lado, nuestra institucionalidad ambiental no es tal, lo que deja al gobierno en una cornisa difícil, pues esperamos de él actitudes contrarias. Por un lado, exigimos neutralidad, dado que los proyectos son votados por funcionarios de confianza, sin darnos cuenta que el funcionario obedece órdenes, sean éstas públicas o privadas. También queremos neutralidad, para conservar esa tierna ilusión según la cual en estas cuestiones priman los criterios técnicos. Y, al mismo tiempo, esperamos que el Poder Ejecutivo tenga una visión nítida respecto de nuestra matriz energética. Y aunque es cierto que la habilidad política no es precisamente el fuerte del ministro del Interior, es innegable que el gobierno iba a recibir críticas a todo evento; por hipocresía y pasividad si guardaba silencio, por intervencionismo si daba a conocer su opinión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la verdadera dificultad, creo, se debe a que nuestro modelo confía demasiado en los privados. El rol del Estado es lateral, incluso en cuestiones tan estratégicas y decisivas como la definición de nuestra matriz energética. Nuestro sistema supone que el mercado lo resuelve todo, pero este es incapaz de integrar en su lógica consideraciones ajenas a la lógica económica. El rol de las empresas no es preservar el medioambiente, ni planificar nuestro desarrollo de energía: ellas simplemente buscan maximizar su rentabilidad en un determinado contexto. Esa mirada es obviamente insuficiente cuando se trata de zanjar cuestiones que tocan múltiples resortes y dimensiones del alma nacional, pues es imposible ponerle precio a la Patagonia. Lo cierto es que aquí el interés público ha brillado por su ausencia, y sería injusto cargarle a este gobierno la responsabilidad exclusiva de aquello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La complejidad del problema excluye cualquier salida rápida. Tomarse en serio la cuestión de nuestra matriz energética, y por ende de nuestro consumo, de nuestros hábitos y de  nuestro desarrollo, supone ciertos grados de consenso imposibles de obtener en el actual clima político, por no decir nada del social. Mientras la Concertación parece tener la obstrucción como único norte, el gobierno no ha podido ni  ha querido generar las condiciones de un diálogo fructífero, indispensable para los desafíos que enfrenta. Quizás el discurso del 21 de mayo debería ir en ese sentido, más que en seguir prometiendo y generando expectativas difíciles de satisfacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2011/05/895-366479-9-dialogo-de-sordos.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 18 de mayo de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-121282826514955598?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/121282826514955598/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=121282826514955598' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/121282826514955598'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/121282826514955598'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/05/dialogo-de-sordos.html' title='Diálogo de sordos'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-6512477560556630617</id><published>2011-05-17T15:20:00.001-04:00</published><updated>2011-05-17T15:20:51.392-04:00</updated><title type='text'>Atención a su derecha</title><content type='html'>Uno de los grandes méritos de la campaña presidencial que llevó a Nicolas Sarkozy a la presidencia de Francia en 2007 fue la marginalización de Jean Marie Le Pen y su partido, el Frente Nacional. Recordemos que Le Pen había alcanzado un 17% en 2002, lo que le había bastado para pasar a segunda vuelta y, de paso, sumir al socialismo francés en un marasmo del que todavía no sale del todo. En 2007, el actual mandatario inclinó el discurso hacia su derecha buscando los votos de Le Pen, y su estrategia fue un éxito, al menos desde el punto de vista electoral. Se dijo entonces que Sarkozy había terminado con Le Pen, un poco como Mitterrand había terminado con los comunistas en los años ochenta.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Sin embargo, es sabido que en política los certificados de defunción no deben establecerse prematuramente o, mejor, no deberían establecerse nunca. Porque la extrema derecha ha regresado con otro rostro pero con el mismo apellido. La hija del viejo Jean Marie se llama Marine, preside hoy el partido fundado por su padre, y algunas encuestas la dan como segura en la segunda vuelta de las elecciones del próximo año, empinándose por sobre el 20%. Y aunque es obvio que los sondeos deben tomarse con mucho cuidado (falta mucho para la elección, la izquierda aún no define a su candidato, y es muy posible que termine primando el voto útil para no repetir el escenario de 2002), hay una realidad difícil de negar: Marine Le Pen hará transpirar a sus contrincantes el próximo año. Su estrategia busca hacer del Frente Nacional un partido más aceptable del que ha sido en los últimos veinte años. Por eso, Marine no ha dudado en alejarse del negacionismo y del racismo más duro que caracterizaban a su padre, y evita los exabruptos. Con todo, esto no la transforma en una moderada ni mucho menos: Marine Le Pen ha desarrollado una crítica extremadamente virulenta contra todo lo que huela a islamismo, y lo ha hecho invocando el laicismo a la francesa (lo que muestra bien que todo, todo, concepto puede ser instrumentalizado por los extremos políticos). Mantiene también un discurso muy duro contra la inmigración, culpable según ella de casi todos los males que padece la sociedad francesa.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Nada se salva en su discurso: ni la Unión Europea ni la globalización, ni el Euro ni la clase política mundial, ni los extranjeros ni nada. Como buena populista, Marine Le Pen lo critica todo sin proponer nada muy sustantivo, a sabiendas de que no tiene ninguna posibilidad de alcanzar el poder. Supongo que debe ser muy difícil debatir con ella, no sólo porque posee una energía que puede ser devastadora, sino porque siempre tiene en la boca una respuesta simple y simplista para problemas que no son precisamente sencillos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Si en política la ley de las defunciones no funciona mucho, hay otra que es un poco más cierta: la del boomerang. Al inclinar su discurso hacia la derecha Sarkozy ganó muchos votos en 2007, pero terminó legitimando un discurso extremo. Hoy, cuando ha perdido toda credibilidad luego de un gobierno muy por debajo de las expectativas que él mismo alimentó, parte importante de su electorado se vuelca hacia la extrema derecha. Sarkozy parece vacilar entre recentrar su discurso o seguir persiguiendo a la extrema derecha en un delirio sin fin. Al mismo tiempo, sabe que en las actuales condiciones tiene escasas posibilidades de ser reelecto si enfrenta a un socialista en la segunda vuelta. Por eso su estrategia, tan audaz como frívola, no busca anular a Marine, sino enfrentarla en un eventual balotaje con el apoyo de la izquierda (como Chirac en 2002). La apuesta es alta y el riesgo elevadísimo: quedar él mismo eliminado en primera vuelta. Pero qué diablos, el hombre es adicto a la adrenalina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://elpost.cl/content/atenci%C3%B3n-su-derecha"&gt;El Post&lt;/a&gt; el viernes 13 de mayo de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-6512477560556630617?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/6512477560556630617/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=6512477560556630617' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/6512477560556630617'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/6512477560556630617'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/05/atencion-su-derecha.html' title='Atención a su derecha'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-4922150178888836070</id><published>2011-05-17T15:18:00.000-04:00</published><updated>2011-05-17T15:19:44.506-04:00</updated><title type='text'>Rehabilitar lo público</title><content type='html'>MODERNIZAR el Estado: tal parece ser la lección del caso Kodama. Por difícil que sea de concebir, es cierto: el Estado sigue siendo manejado con criterios del siglo XIX, y seguramente todos tenemos varias experiencias al respecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es normal ni saludable que un asesor contratado a honorarios opere como jefe "de facto" del Ministerio de Vivienda, una de las carteras que más decisivamente influye en la vida de los chilenos. Eso habla mal de la ministra que le concedió mucho poder, pero también habla mal de las instituciones que lo permitieron. Acaso uno de los grandes fracasos de nuestra clase política pase por aquí: pese a las múltiples iniciativas, no ha existido ninguna voluntad por aplicar cirugía profunda al aparato público y, a pesar de los discursos rimbombantes, nadie ha estado dispuesto a pagar los costos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás no se dan cuenta, pero esta situación perjudica a todos los sectores políticos por igual, pues es virtualmente imposible impulsar cualquier transformación si no se cuenta con el instrumento adecuado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el correr del tiempo, los síntomas se irán haciendo aún más graves. El Estado administra una cantidad creciente de recursos y debe relacionarse con actores privados negociando todo tipo de contratos. Es posible que esto sea normal en las economías contemporáneas, pero ocurre que los privados suelen estar mucho mejor preparados para negociar y quedarse con la mejor parte. Nuestro modelo económico tiene algunas virtudes y otros tantos defectos, pero su funcionamiento exige una condición ineludible, cual es la existencia de un Estado eficiente y sólido, al que no sea fácil pasarle goles y que distinga de modo nítido entre lo público y lo privado. Si ese requisito no se cumple, el liberalismo económico no es más que la excusa de unos pocos para apropiarse de lo común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo afrontar el problema? Es obvio que debe haber reglas claras y precisas, pero sería un error creer que el asunto se agota allí. Los procedimientos, y esta es otra lección del caso Kodama, siempre pueden saltarse, por más que les pese a los kantianos. La dimensión del problema que, creo, no debemos perder de vista, tiene que ver con una cuestión de orden cultural. Recordemos que el asesor de Magdalena Matte no sólo estaba a honorarios, no sólo carecía de funciones bien definidas (y, por tanto, de responsabilidades), sino que estaba a media jornada en el Minvu. Tomar decisiones clave en el ministerio por la mañana y ocuparse de sus asuntos privados por la tarde: si eso no es tomarse el servicio público como un mero pasatiempo, no sé qué pueda serlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si esto pudo pasar no es sólo porque falten reglas (que faltan), sino sobre todo porque no le hemos dado a lo público la jerarquía que se merece. Ni los gobiernos de la Concertación (que permitieron un obsceno paseo entre los mundos público y privado) ni la administración actual (que ha tenido enormes dificultades para trazar un límite nítido) se han tomado en serio este desafío crucial. Y mientras no seamos capaces de recrear una cultura de lo público, de rehabilitar las tareas colectivas y la vocación por lo común, me temo que todo esfuerzo por modernizar el Estado estará condenado al fracaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2011/05/895-363005-9-rehabilitar-lo-publico.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 4 de mayo de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-4922150178888836070?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/4922150178888836070/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=4922150178888836070' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/4922150178888836070'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/4922150178888836070'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/05/rehabilitar-lo-publico.html' title='Rehabilitar lo público'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-3415205261451562076</id><published>2011-05-17T15:17:00.001-04:00</published><updated>2011-05-17T15:18:32.758-04:00</updated><title type='text'>La plegaria de Vargas Llosa</title><content type='html'>En su reciente visita a Chile, Mario Vargas Llosa expuso su punto de vista sobre lo que él llama la "banalización de la cultura". Según el escritor peruano, el mundo occidental vive un período de acelerada decadencia cultural porque, en nuestro afán por igualarlo todo, hemos perdido el sentido de la discriminación correcta; esto es, que la cultura admite grados y que algunos pueden ser mejores que otros. Aunque la preocupación de Vargas Llosa no es demasiado original  -Tocqueville vivió obsesionado con el mismo problema-, tiene el mérito de insistir en un punto débil de nuestro mundo que la complacencia, a veces, nos impide ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las sociedades contemporáneas producen una rara dinámica que va estrechando el horizonte, aunque estemos convencidos de lo contrario. Hasta aquí, es difícil no encontrarle algo de razón a Vargas Llosa, y basta encender la televisión con un mínimo sentido crítico para entender de qué está hablando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la queja es llamativa viniendo de quien viene. En los últimos decenios, el Nobel peruano se ha convertido en el más fiel abogado de cierta versión un poco ingenua del liberalismo, según la cual todos los problemas pueden solucionarse con dos recetas muy simples: más mercado y más liberalismo político. Por más que le pese, hay aquí una tensión, una dificultad, y no es seguro que Vargas Llosa la haya visto con mucha claridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema pasa por lo siguiente: las múltiples dimensiones de lo humano están íntimamente articuladas, y el evangelio que Vargas Llosa predica hace un tiempo es, en buena parte, responsable del fenómeno que hoy deplora con tanta amargura. Los síntomas que tanto le preocupan no son fruto del azar, sino que tienen directa relación con la exacerbación de la lógica del mercado y de la lógica individualista, lógicas que él mismo pregona. Al perder el sentido de lo colectivo y de lo común, se pierde naturalmente el sentido de la cultura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La dificultad transita en ambos sentidos: la degradación de los bienes culturales implica, a su vez, que tanto el liberalismo económico como el liberalismo político pierden casi todo su valor. Castoriadis insistía en esta cuestión esencial: la modernidad liberal es incapaz de producir las virtudes que le son indispensables para funcionar. La república de demonios nunca ha existido fuera de la mente de algunos pensadores liberales. El funcionamiento de los mercados en Chile nos confirma casi todos los días esta intuición: la libertad económica sin un mínimo de buen sentido, tiende a ser destructiva. Y como nos sentimos incapaces siquiera de describir el problema, recurrimos sistemáticamente al derecho. Por eso podemos discutir dogmáticamente una cuestión tan fútil como la interdicción de golosinas, sin siquiera mencionar el problema de fondo, que guarda relación con los efectos de la publicidad en los niños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada sacamos con quejarnos de la degradación cultural si no nos esforzamos por comprender sus raíces; nada sacamos con quejarnos del mercado si no advertimos su conexión con el entorno cultural; nada sacamos con suponer que el formalismo jurídico va a resolver nuestros problemas. Y todo esto es inútil por una razón muy sencilla: como decía Bossuet, el cielo se ríe de quienes piden el fin de enfermedades cuyas causas alimentan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2011/04/895-359652-9-la-plegaria-de-vargas-llosa.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 20 de abril de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-3415205261451562076?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/3415205261451562076/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=3415205261451562076' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/3415205261451562076'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/3415205261451562076'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/05/la-plegaria-de-vargas-llosa.html' title='La plegaria de Vargas Llosa'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-744503467781570221</id><published>2011-04-08T17:49:00.002-03:00</published><updated>2011-04-12T12:39:01.365-03:00</updated><title type='text'>La muerte de Montaigne</title><content type='html'>Quizás podría decirse que el problema de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La muerte de Montaigne&lt;/span&gt; -la última entrega de Jorge Edwards- se reduce a una cuestión de perspectiva. En &lt;span style="font-style:italic;"&gt;El inútil de la familia&lt;/span&gt;, el autor había adoptado la posición del sobrino, sobrino un poco burlón pero sobrino al fin, firmando así un libro entrañable como pocos. Luego, en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La casa de Dostoievski&lt;/span&gt;, el narrador no logra dar con una posición definida, y eso termina corroyendo lo que pudo haber sido una muy buena novela. Ahora, en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La muerte de Montaigne&lt;/span&gt;, la posición de Edwards no tiene nada de confusa, sino que es asombrosamente clara: el narrador es, o pretende ser, Montaigne, el Montaigne de nuestro país y de nuestro tiempo. Podrá parecer un detalle, pero la portada del libro presenta a Jorge Edwards como el par del humanista francés. Lo menos que puede decirse es que la apuesta es audaz, y Edwards se juega allí el todo o nada, porque si el narrador no logra dar el tono de la comparación -a la que nadie lo obligó-, entonces lo que sigue corre el serio riesgo de naufragar.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Es un poco lo que ocurre con este texto, que se desarrolla como una suerte de larga variación sobre la vida de Montaigne, su pensamiento y su personalidad. Lo más parecido al hilo central del libro es el relato de la singular relación de Montaigne con una joven que se convertiría luego en la editora de sus &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Ensayos&lt;/span&gt;. Edwards explora también al Montaigne político, el mismo que supo conservar una rara lucidez mientras sus compatriotas se linchaban alegremente, y que prefirió mantener una sana distancia con el poder en un siglo agitado. A ratos, Edwards logra asir y cercar muy bien a su personaje -y ésos son, por lejos, los mejores momentos del libro-, pero rápidamente lo vuelve a perder. Y le ocurre por una razón muy simple: se inmiscuye en su narración una y otra vez, lo que obstaculiza el acceso a su relato. Esto se ve claro, por ejemplo, en el curioso sentimiento de superioridad que trasunta Edwards a lo largo del libro -que puede funcionar o no según el contexto-, sin percatarse de que Montaigne jamás habría dejado ver tal cosa del mismo modo. Vemos, entonces, a Jorge Edwards donde se nos prometía ver a Montaigne.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Esto nos lleva a mirar de cerca el estilo elegido por el escritor, estilo que busca imitar el de los &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Ensayos&lt;/span&gt;. La táctica podría ser ingeniosa, pero la verdad es que, en este caso, implica dificultades casi insolubles. En &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La muerte de Montaigne&lt;/span&gt; abundan los devaneos, el tono descosido sin orientación precisa y la divagación inconclusa. Edwards cede con mucha, demasiada, frecuencia a la tentación de transformar su relato en simple crónica, crónica que puede ser interesante a veces, pero que también puede ser perezosa o francamente aburrida. Con todo, el problema central tiene que ver con el modo adecuado de comprender a Montaigne y su modo de escribir: los &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Ensayos&lt;/span&gt; son mucho, infinitamente, más hilados de lo que parecen. Montaigne sabe con precisión milimétrica cómo y dónde quiere conducir a su lector, y es un maestro insuperable en la utilización de diversas técnicas para lograr su objetivo. Lo que en Montaigne es una fina estratégica retórica, un auténtico &lt;span style="font-style:italic;"&gt;arte de escribir&lt;/span&gt;, se convierte en la pluma de Edwards en pura y simple digresión. A primera vista, los textos de Montaigne pueden parecer escritos a la rápida, a la que te criaste, pero se trata de una ilusión óptica, porque no hay nada menos improvisado que los &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Ensayos&lt;/span&gt;. Éstos son fruto de una larga elaboración, y por eso pueden rozar la perfección con tanta naturalidad. Así, la prosa de Edwards, que suele abusar de las repeticiones y de los rodeos, queda aquí atrapada por sus propias reglas, encerrada en sí misma, sin poder salir, sin poder &lt;span style="font-style:italic;"&gt;contar&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Por cierto, no niego que la intención de Edwards sea loable. Por de pronto, no creo que haya ningún autor más indispensable que Montaigne para entender la comprensión propiamente moderna del mundo, y entendernos a nosotros mismos. El revolucionario proyecto de Montaigne, el &lt;span style="font-style:italic;"&gt;recitarse a sí mismo&lt;/span&gt;, sentó las bases de un largo periplo histórico, y fundó también, en muchos sentidos, la literatura moderna. Sin embargo, para escucharlo, debemos afinar muy bien el oído y saber hacernos discretos, aunque sea por un momento. Edwards escoge el camino contrario, y termina mirándose a sí mismo, pues no parece tan interesado en descubrir a Montaigne como en descubrir al Montaigne que se esconde en él. El detalle es que el &lt;span style="font-style:italic;"&gt;yo&lt;/span&gt; de Edwards no resiste la menor comparación con el &lt;span style="font-style:italic;"&gt;yo&lt;/span&gt; de Montaigne.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Milan Kundera suele decir, inspirándose en el viejo Broch, que la única razón de existir de una novela es mostrar lo que sólo una novela puede mostrar. La novela que no contribuye por su propio arte a revelar una porción hasta entonces desconocida de la existencia humana, sigue Kundera, es inmoral. Edwards no duda en calificar su relato como novela, y lo hace en lugares muy estratégicos del libro. La pregunta que cabe formular entonces es si acaso lo que nos cuenta Jorge Edwards no podía decirse de otro modo y bajo otra forma. La respuesta a esta interrogante va a determinar, en último término, el juicio que cada uno se forme de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La muerte de Montaigne&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://elpost.cl/content/la-muerte-de-montaigne"&gt;El Post&lt;/a&gt; el viernes 8 de abril de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-744503467781570221?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/744503467781570221/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=744503467781570221' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/744503467781570221'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/744503467781570221'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/04/la-muerte-de-montaigne.html' title='La muerte de Montaigne'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-6056688641399455640</id><published>2011-04-08T17:47:00.000-03:00</published><updated>2011-04-08T17:48:55.169-03:00</updated><title type='text'>Francia en África</title><content type='html'>Cuando le tocaba enfrentar escenarios internos muy complicados, François Mitterrand se ceñía estrictamente al libreto previsto: dedicarse a las relaciones internacionales. Así, intentaba adquirir estatura, alejarse de la coyuntura y, quizás, buscaba también parecerse a quien fuera su gran adversario, el general De Gaulle. Nicolás Sarkozy atraviesa en estos momentos un momento político extremadamente delicado y, de hecho, ni siquiera tiene asegurado su paso a la segunda vuelta en las elecciones del 2012.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es criticado con frecuencia por no saber encarnar la dignidad de su cargo, pues tiende a exponerse demasiado: Sarkozy está siempre en primera línea, y es innegable que eso no sólo le genera altos costos políticos, sino que también le impide tomar distancia, mirar de lejos. Un poco por todo esto, al presidente francés no le parece mala idea imitar a Mitterrand y tratar de recuperar protagonismo en la escena internacional: es una táctica que siempre paga. Así lo hizo en 2008, cuando ocupaba la presidencia de la Unión Europea y jugó un rol decisivo en la crisis que enfrentó a Rusia y Georgia, y así intenta hacerlo desde que ocupa la presidencia del G-20 y busca reformar el sistema financiero. Aunque hasta aquí las cosas no le han resultado demasiado bien, hay que reconocer que las últimas semanas le han brindado dos excelentes oportunidades para afirmar su presencia internacional, oportunidades que no demoró un segundo en tomar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un primer momento fue Libia, donde tras la inexplicable indiferencia de la Unión Europea por lo que pasaba al otro lado del Mediterráneo (indiferencia que prueba, una vez más, que dicha construcción supranacional puede ser bastante inútil para las cosas importantes), Sarkozy  no dudó en asumir un liderazgo decidido, impulsar la intervención occidental y contribuir luego con los medios militares para concretarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo caso se produjo hace pocos días, en medio del conflicto que vive Costa de Marfil, donde el presidente saliente Laurent Gbagbo se ha negado a reconocer el triunfo en las urnas de su contendor, Alassane Ouatarra. La situación estuvo paralizada durante meses, hasta que las fuerzas de Ouatarra comenzaron a imponerse. La guerra civil parecía inminente, pero la ONU, por iniciativa francesa, decidió intervenir para proteger a la población civil y forzar la salida de Gbagbo. Sin embargo, fueron los efectivos militares franceses quienes hicieron efectivo el cumplimiento de la resolución de la ONU.&lt;br /&gt;Quizás no sea inútil recordar que Francia posee bases militares en Costa de Marfil, y en enero el mismo Sarkozy había descartado tajantemente cualquier posibilidad de intervención directa en los asuntos marfileños. La cuestión es especialmente sensible porque Francia ha mantenido durante decenios relaciones bastante promiscuas con Costa de Marfil (y con el mismo Gbagbo, y en verdad con todas sus antiguas colonias), y cualquier paso en falso puede revivir un sentimiento antifrancés que siempre está presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el problema más amplio es que estas intervenciones, aunque justificadas desde el punto de vista humanitario, son altamente problemáticas. Es difícil determinar con precisión dónde termina la acción humanitaria y dónde empieza el neocolonialismo, si es que acaso no son lo mismo. Un ejemplo para ilustrar: en Costa de Marfil, los dos bandos han cometido crímenes gravísimos contra la población civil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué las fuerzas francesas e internacionales sólo protegen a los civiles en un solo sentido? Además, las intervenciones se realizan en países poco influyentes y contra líderes en retirada, pero una justicia que se aplica sólo a los más débiles se parece harto a la injusticia. Por otro lado, existe el riesgo de no encontrar un modo digno de retirarse, y el ejemplo de Libia (por no decir nada de Afganistán) parece encaminarse hacia allá: la situación está paralizada hace semanas, y la ambigüedad de la resolución de la ONU no permite hacer mucho más. Por último, no hay que olvidar que estas intervenciones suponen un costo elevadísimo, y no es seguro que las finanzas del Estado francés permitan seguirlo pagando por mucho tiempo (un solo ejemplo: en Libia, Francia ha lanzado once misiles Scalp, y cada uno de ellos vale un millón y medio de euros). Aunque es cierto que para Sarkozy nada de esto debe ser muy importante, son preguntas que cabría formular con mayor detención: el mundo actual entra en un período acelerado de cambios, que exige algo más que un puro activismo desprovisto de toda reflexión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en Revista &lt;a href="http://www.quepasa.cl/articulo/opinion---posteos/2011/04/20-5445-9-francia-en-africa.shtml"&gt;Qué Pasa&lt;/a&gt; el viernes 8 de abril de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-6056688641399455640?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/6056688641399455640/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=6056688641399455640' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/6056688641399455640'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/6056688641399455640'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/04/francia-en-africa.html' title='Francia en África'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-8218338433510316348</id><published>2011-04-08T17:46:00.002-03:00</published><updated>2011-04-08T17:47:29.757-03:00</updated><title type='text'>Sin rumbo conocido</title><content type='html'>SPINOZA decía que los hombres son mucho más dados a la venganza que al perdón. Tiendo a estar en desacuerdo con dicha afirmación, pero debo admitir que los dirigentes oficialistas realizaron, durante semanas, conmovedores y meritorios esfuerzos por darle razón al filósofo holandés. Es cierto que, hacia el final, el instinto de sobrevivencia terminó primando, pero la farra costó cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los partidos de la Coalición se encargaron de recordarnos que los cuchillos son parte indispensable del mobiliario de toda derecha que se precie de tal, y que ser gobierno los tiene sin cuidado cuando se trata de sus estrechos orgullos. Siguen predominando la mentalidad latifundista, según la cual nadie está dispuesto a recibir órdenes, y las viejas odiosidades parecen más vivas que nunca. No se entiende de otro modo el que parlamentarios oficialistas hayan estado dispuestos a apoyar una acusación constitucional que nunca tuvo el menor peso jurídico; ni tampoco que la UDI haya ejercido una presión rayana en el chantaje por mantener a la intendenta Van Rysselberghe en el cargo. Al final, ella tuvo que salir igual, y la Coalición -si acaso aún existe como tal- mostró todas sus debilidades. Y aunque es obvio que la ex alcaldesa tiene un talento bien singular para condensar sobre sí los conflictos, no se trata de un problema de personas: en este episodio, Van Rysselberghe fue mucho más síntoma que causa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su lado, el gobierno no lo hizo mucho mejor. Al ceder en un primer momento al forcejeo de la UDI, cometió un grosero error de cálculo, mostró una sintonía casi nula con sus partidos y perdió durante semanas el control de la agenda. Como era esperable, ahora se nos anuncia por enésima vez la creación de mecanismos para evitar estos conflictos, pero uno puede permitirse cierto escepticismo. Nadie podría negar que en el oficialismo falta interlocución política, pero resulta iluso suponer que eso basta para superar dificultades que son estructurales y que tienen que ver con hábitos muy arraigados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto nos retrotrae a una vieja discusión entre Sebastián Piñera y Andrés Allamand sobre el rol de los partidos políticos. Lo irónico de la situación es que el actual Presidente encarnó a la perfección, durante dos decenios, el paradigma del político de derecha que construye su carrera al margen de los partidos, hasta el punto de ignorarlos por completo en la conformación de su primer gabinete. Ahora, tarde, se da cuenta de los efectos desastrosos de un gobierno sin un soporte político sólido. Pero, ¿cómo podría el Presidente exigir hoy lo que ayer negó y pedir una disciplina a la que nunca se sometió? ¿Cómo podría hacerlo cuando todas sus actitudes confirman que lo suyo es una cuestión más personal que colectiva? No deja de ser sintomático que la reunión que buscaba institucionalizar a la Coalición se haya realizado en la casa del Presidente. Antes, sus grupos de trabajo habían sido bautizados con el nombre de su parque privado. Los ejemplos podrían multiplicarse, pero vaya desafío que tiene el Mandatario si acaso quiere generar una cultura de coalición, pues tendría que partir negándose a sí mismo. Mientras eso no ocurra, nuestra derecha seguirá trenzándose en reyertas sin sentido y, de paso, le seguirá dando la razón a Spinoza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://diario.latercera.com/2011/04/06/01/contenido/opinion/11-64785-9-sin-rumbo-conocido.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 6 de abril de 2010.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-8218338433510316348?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/8218338433510316348/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=8218338433510316348' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/8218338433510316348'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/8218338433510316348'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/04/sin-rumbo-conocido.html' title='Sin rumbo conocido'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-6225543651947623446</id><published>2011-03-25T11:52:00.001-03:00</published><updated>2011-03-25T11:53:42.959-03:00</updated><title type='text'>El suspenso de la industria</title><content type='html'>El lunes 14 de marzo, apenas tres días después de la tragedia japonesa y cuando aún se sabía poco del desastre de Fukushima, los ecologistas dieron el tono de la discusión: el eurodiputado Daniel Cohn-Bendit exigió la organización de un referendo para decidir si Francia debe o no abandonar definitivamente la energía nuclear. El gobierno no se demoró mucho más en salir a calificar la propuesta de "indecente" para con las víctimas del maremoto, asegurando que las centrales nucleares francesas son las más seguras del mundo. Por su parte, el presidente Sarkozy defendió con fuerza la opción nuclear, descartando de plano cualquier posibilidad de renuncia a ella. Los socialistas optaron por un incómodo silencio: aunque siempre han sido partidarios (e impulsores) del desarrollo nuclear, necesitan los votos ecologistas en las elecciones presidenciales de 2012.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El debate se avizora rudo, y es bastante normal, pues Francia es el país más dependiente del átomo. En efecto, casi el 80% de su generación eléctrica proviene de sus 58 reactores nucleares, y eso lo convierte en el segundo productor mundial. Fukushima vino entonces a reabrir un debate que había pasado a segundo plano por la insistencia puesta en el cambio climático y en la reducción de los gases de efecto invernadero. Uno podrá entonces discrepar con Cohn-Bendit respecto de si el referendo es el instrumento más adecuado para deliberar sobre este tipo de problemas, pero es difícil negar la pertinencia de su pregunta: si una catástrofe como la de Fukushima no es la ocasión para formular este tipo de dudas, entonces sí que las víctimas lo habrán sido en vano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El problema tiene varias aristas. Una de ellas es, por cierto, el apego de buena parte de los franceses a cierta concepción de la soberanía que inspiraba la acción política del general De Gaulle. Francia tomó la decisión estratégica de desarrollar la energía nuclear en los años setenta, cuando el precio del petróleo sufrió alzas bruscas: la energía nuclear apareció como la mejor alternativa para garantizar la autonomía en materia energética. Por eso, abandonar la energía nuclear tiene, para muchos, un insoportable aire a renuncia, pues implicaría volver a una situación de vulnerabilidad. Y aunque es cierto que los reactores nucleares funcionan con uranio importado, nadie tiene muchas ganas de pasar a depender del gas ruso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la discusión tiene también una dimensión económica: lo que menos necesita Francia en este momento es un desplome de la industria nuclear. No sólo porque tiene la electricidad más barata de Europa, sino sobre todo porque la exportación de reactores nucleares es uno de sus negocios más lucrativos, y Areva, empresa gala, es líder mundial en el rubro. Como si esto fuera poco, los franceses llevan años invirtiendo una enorme cantidad de recursos para desarrollar un reactor de tercera generación (el EPR) que, dicen, sería mucho más eficiente y seguro que sus predecesores. Por eso, la situación actual es como una delicada cornisa: si después de Fukushima el mundo decide insistir con la energía nuclear, aumentando los niveles de seguridad, Francia tiene mucho que ganar: sus reactores son más caros pero más seguros. Si, por el contrario, el mundo opta por abandonar la energía nuclear, un área crucial de la economía francesa, y que ha recibido inmenso apoyo público, estaría en la ruina. Así, no es difícil que la discusión se convierta rápido en diálogo de sordos, pues frente al discurso ecologista, que a veces adquiere carices delirantes ("no queremos ni nuclear ni hidroelectricidad ni generación térmica"), hay poderosísimos intereses económicos que obligan a tomarse con cuidado los argumentos del bando pronuclear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Con todo, es innegable que la pregunta central no es económica, y ni siquiera es técnica, sino que es moral. Los ingenieros podrán explicarnos con todo detalle que los nuevos reactores son mucho más seguros, que el riesgo es mínimo, que Francia no es un país sísmico y que no hay nada que temer. Pero el hecho es que los accidentes nucleares ocurren poco, pero ocurren. Ni la técnica parece capaz de dominar completamente el entorno, ni las decisiones humanas son necesariamente las mejores. Los mismos franceses han cedido varias veces a la tentación de ahorrar en seguridad extendiendo la vida útil de centrales cuyo costo ya ha sido amortizado. No hay una respuesta satisfactoria para el tratamiento de los desechos, y el costo de desmantelar una central es colosal (¿cómo garantizar que Francia, o cualquier país nuclearizado, dispondrá mañana de esos recursos?). Es cierto que toda acción humana, por definición, conlleva riesgos, pero todo parece indicar que el riesgo nuclear es particularmente elevado. ¿Está dispuesta Francia a seguirlo asumiendo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue justamente un francés quien, hace varios siglos, propuso la creación de una ciencia que nos permitiría dominar el mundo. Su promesa era que el hombre podría transformarse en "maestro y dueño de la naturaleza": Descartes se convirtió así en uno de los fundadores de la modernidad. ¿Estará el proyecto cartesiano y, con él, la idea misma de progreso, tocando aquí uno de sus límites? Ésa es, en el fondo, la pregunta que Fukushima obliga a formular, en Francia y en el mundo, del modo más explícito posible. La discusión está abierta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en Revista &lt;a href="http://www.quepasa.cl/articulo/1_5351_9.html"&gt;Qué Pasa&lt;/a&gt; el viernes 25 de marzo de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-6225543651947623446?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/6225543651947623446/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=6225543651947623446' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/6225543651947623446'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/6225543651947623446'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/03/el-lunes-14-de-marzo-apenas-tres-dias.html' title='El suspenso de la industria'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-8467164968015851856</id><published>2011-03-25T11:51:00.001-03:00</published><updated>2011-03-25T11:51:41.891-03:00</updated><title type='text'>Problemas en Libia</title><content type='html'>Aunque es difícil predecir cómo se va a resolver la situación en Libia, todo indica que el desenlace será menos rápido del esperado por los países que se sumaron hace algunos días a esta aventura.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Quizás todo encuentra su origen en los términos ambiguos de la resolución nº 1973 de la ONU que permitió la operación militar. Según dicho texto, el objeto de la intervención es la protección de los civiles por medio del establecimiento de una zona de exclusión aérea. El texto suena bonito, pero esconde varias preguntas: ¿qué significa proteger a los civiles? ¿Se les puede proteger “preventivamente” o sólo si son atacados? ¿En qué medida proteger implica también atacar? ¿Hasta qué punto? ¿Puede entenderse, como lo ha sugerido el mismo Obama, que la intervención sólo terminará cuando Kadhafi deje el poder? ¿Espacio de exclusión aérea puede implicar bombardear tanques como se ha hecho hasta ahora? Las preguntas no pueden sino multiplicarse a medida que el escenario se va complicando.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Todo indica que la coalición subestimó las fuerzas del coronel libio, y eso implica que las cosas corren serio riesgo de llegar a un punto muerto, donde los occidentales no puedan intervenir directamente y en tierra, pues no cuentan con la debida autorización de la ONU, pero tampoco podrán irse pues deben cumplir con el mandato de protección. Y lo que menos necesita el mundo son más occidentales clavados en algún lugar del globo sin encontrar una manera digna de retirarse. Esta situación se explica porque los rebeldes no parecen contar ni con la organización ni con el armamento necesario para derrotar por sí solos a las fuerzas de Kadhafi, y éste último tampoco puede moverse. Las voces más tiernas esperan simplemente un alto al fuego de ambos bandos para zanjar la situación, pero eso también es bien improbable: las lógicas desencadenadas por las guerras civiles suelen ser menos pacíficas, y el mismo Kadhafi sabe muy bien que aquí no tiene muchas más opciones que vencer o morir.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;A esto se suman las enormes dificultades de la comunidad internacional para construir un discurso medianamente coherente que permita explicar (ni hablar de justificar) su intervención. No se trata sólo de las dificultades interpuestas por Francia a la entrada de la OTAN, o de las divergencias estratégicas entre los países de la Coalición, sino también de la oposición silenciosa de grandes potencias. Rusos y chinos se oponen, pues no quieren dar ningún espacio a una aplicación demasiado extensa al derecho de injerencia que mañana pudiera afectarlos, a ellos o a sus vecinos más próximos. ¿Cómo justificar que se intervenga en Libia y no mañana en otros lugares? Una justicia que se aplica sólo con los más débiles tiene bastante de injusticia. Por otro lado, resulta difícil de explicar que los mismos que hasta hace unas semanas habrían hecho todo lo posible por vender unos cuantos aviones de guerra a Kadhafi hoy estén embarcados en esta operación. Para no decir nada de las tensiones que esto puede generar en el mediano plazo con el mundo árabe, sobre todo después que un ministro francés tuviera la genial idea de pronunciar justo la palabra que no debía: cruzada. No pretendo defender a Kadhafi, ni negar que la intervención haya tenido efectos benéficos (por de pronto, evitar una carnicería segura en Benghazi) pero es innegable que la intervención -tardía, mal pensada y objeto de múltiples desacuerdos- corre el serio riesgo de terminar generando complicaciones impensadas y difíciles de manejar.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;En todo caso, si algo quedó claro con esta operación fue la absoluta incapacidad de los europeos para tener algo siquiera parecido a una política exterior común. Ni siquiera cuando las cosas ocurren a unos pocos cientos de kilómetros de sus fronteras -¡al otro lado del Mediterráneo!-, pudieron concordar una política común, y Alemania terminó absteniéndose en la ONU, cuando un voto favorable ni siquiera la obligaba a contribuir materialmente. Ni qué decir que la representante de la Unión Europea para las relaciones exteriores (Catherine Ashton, ¿la conoce?), cargo creado para subsanar esta falencia, no tuvo ninguna participación. Esto no puede sino dejar un grueso manto de dudas respecto de la verdadera capacidad de Europa para constituirse en verdadera unidad política capaz de actuar como tal, sin tener que recurrir a los Estados Unidos incluso cuando la crisis estalla frente a sus narices. Por ahora, más allá de las intenciones, Europa también ha quedado al debe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://elpost.cl/content/problemas-en-libia"&gt;El Post&lt;/a&gt; el viernes 25 de marzo de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-8467164968015851856?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/8467164968015851856/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=8467164968015851856' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/8467164968015851856'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/8467164968015851856'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/03/problemas-en-libia.html' title='Problemas en Libia'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-7169228365275219705</id><published>2011-03-25T11:50:00.001-03:00</published><updated>2011-03-25T11:50:46.040-03:00</updated><title type='text'>El mundo según Guido</title><content type='html'>ES, POR lejos, uno de los políticos más hábiles de su generación. Constituye una extraña mezcla de liberal, socialdemócrata, ambientalista, progresista, díscolo, defensor de las minorías y farandulero, y es difícil prever sus opiniones, porque en su cabeza bullen consignas difícilmente conciliables, pero en verdad nada de eso parece importarle mucho. Es un animal político, en el más estrecho sentido del término; es decir, un animal de poder. Un poco como su propio partido, Girardi no tiene ideología distinta que el poder mismo, y por eso suele hacerle un flaco favor a las causas que defiende. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es lo más parecido a un gato de siete vidas que podamos encontrar en la comarca, capaz de sobrevivir a todo: accidentes, cartas pagadas por el Fisco, regalo de zapatillas con fines oscuros, quejas por multas, facturas falsas, y así. Si hay algo seguro, es que Girardi ciertamente puede ser llamado progresista en el sentido de que ha ampliado de modo inaudito el ámbito de lo posible. Eso habla de una voluntad férrea, y por eso yerran quienes lo subestiman. Desde los primeros tiempos de nuestra democracia hizo gala de un raro talento para usar a los medios, especialmente la televisión, en la construcción de una imagen política. Siempre supo mejor que nadie que la imagen es todo y, por eso, en el mundo según Guido, lo central es aparecer y ganar segundos. Poco importa si se arrastran ataúdes o se si pronostica la muerte de cien mil personas por la gripe porcina, ésos son el tipo de detalles en los que no vale la pena detenerse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un poco por lo mismo, es uno de los políticos chilenos que ha hecho más esfuerzos por simplificar todos nuestros desacuerdos en una disputa de buenos y malos, y por resumir todas las cuestiones complejas en una frase bien golpeadora: la calidad de la deliberación pública no ha ganado en ese trance. Por eso interpela más que argumenta, y prefiere blandir el brazo antes que hacerse preguntas. Simboliza las peores prácticas clientelistas de nuestro sistema político, y no es imposible que en esto seamos bien injustos, porque Guido está muy lejos de ser el único caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto le funcionó a la perfección durante mucho, demasiado, tiempo, pero como todo tiene un límite -por más que le pese-, en algún minuto su estrategia se volvió contra él: la fortuna, decía Maquiavelo, es cambiante y hay que saber leerla. El pecado de Guido fue justamente ser el más talentoso de su generación y no saber frenar en el momento oportuno: la velocidad lo cegó. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero como todo tiene un tiempo, finalmente Guido entendió, o al menos eso parece. Matizó, bajó el tono, abandonó su estilo inquisitivo, todo para obtener la preciada testera del Senado. Para ello, tuvo que someterse a las cúpulas concertacionistas que desprecia y lo desprecian, pero qué va, París bien vale una misa. Guido parece confiar en eso que los sociólogos llaman el carisma de la función: la presidencia de la Cámara Alta le haría tomar altura por el solo hecho de estar allí. El riesgo se lo lleva el Senado, porque las cosas bien podrían ser a la inversa. Y aunque es cierto que la sociología no hace milagros, en el mundo según Guido todo puede suceder, incluso aquello que usted cree imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2011/03/895-353287-9-el-mundo-segun-guido.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 23 de marzo de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-7169228365275219705?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/7169228365275219705/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=7169228365275219705' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7169228365275219705'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7169228365275219705'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/03/el-mundo-segun-guido.html' title='El mundo según Guido'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-242723568142757742</id><published>2011-03-11T11:56:00.000-03:00</published><updated>2011-03-11T11:57:22.781-03:00</updated><title type='text'>Los nuevos puritanos</title><content type='html'>Hace algunos días, Jacques Attali -quien fuera estrecho asesor de François Mitterrand- propuso sin pestañear la prohibición absoluta de producir, distribuir y consumir tabaco. La sugerencia recibió el rápido apoyo del inefable Daniel Cohn-Bendit, el mismo que en Mayo de 1968 enarbolaba la bandera de "prohibido prohibir". Esto último no deja de ser llamativo, pues muestra bien que quienes buscan expulsar la moral por la puerta tienden a hacerla entrar más tarde por la ventana. Y el tabaco es, sin duda, uno de los principales enemigos del nuevo moralismo que se impone poco a poco en las sociedades occidentales. La máxima consiste en proscribir el cigarro y, para lograrlo, se han ideado múltiples estrategias: impuestos exorbitantes, severas restricciones a la publicidad y segregación social de los fumadores. Se ha llegado al extremo de querer eliminar la aparición de fumadores en el cine, limitando así las posibilidades de expresión artística. Si alguien creía que el arte se había liberado de todas las ataduras, estaba muy equivocado: el imperio de lo políticamente correcto todo lo invade.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Chile no ha estado ajeno a esta lógica: hace algunos años se aprobó una ley (razonable) que obliga a separar los ambientes en lugares públicos, de modo que cada cual pueda elegir si quiere respirar o no el humo del cigarro. Sin embargo, algunos aún no están satisfechos, y el ministro de Salud ha planteado la prohibición total del cigarro en espacios públicos. Yo no sé muy bien si lo más molesto de la propuesta es el arribismo que lleva implícito -algo así como "si los españoles lo hacen, nosotros también"- o el fondo -, que no es otra cosa que ocultar ese horrible pecado bajo la alfombra-; pero sí sé que está presente aquí el germen de algo peligroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Porque todas estas propuestas tienen algo en común: están inspiradas por un puritanismo rayano en el fanatismo. En su entusiasmo, olvidan una cuestión central: las sociedades no pueden erradicar todos los males. Tomás de Aquino decía que no deben prohibirse todos los vicios, sino sólo aquellos más graves; y un poco por lo mismo Montaigne afirmaba que todo intento de reforma radical es inútil y peligroso, por una razón muy simple: la naturaleza humana no se presta para ese tipo de aventuras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero nada de esto amilana a los nuevos puritanos, que sólo buscan avanzar en su cruzada. Elaboran sofismas de todo orden, tratando de convencernos de que el cigarro es el peor de los peligros que acecha a la humanidad, que el tabaquismo pasivo constituye el más grave atentado a las libertades personales (como si Santiago fuera un oasis), y así. Pero ninguno de esos argumentos logra esconder el verdadero objetivo que persiguen: la proscripción de aquello que consideran inconveniente, como si los hombres no pudiéramos evitar prohibir aquello que no nos gusta. Yo no fumo y, es más, detesto el olor del cigarro, pero el tabaco me parece inofensivo al lado de estos nuevos puritanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en revista &lt;a href="http://www.quepasa.cl/articulo/20_5252_9.html"&gt;Qué Pasa&lt;/a&gt; el viernes 11 de marzo de 2011.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-242723568142757742?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/242723568142757742/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=242723568142757742' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/242723568142757742'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/242723568142757742'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/03/los-nuevos-puritanos.html' title='Los nuevos puritanos'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-788553123649285011</id><published>2011-03-11T11:54:00.000-03:00</published><updated>2011-03-11T11:56:14.358-03:00</updated><title type='text'>¿Delito de opinión?</title><content type='html'>“La mayoría de los traficantes son negros o árabes. Es así, es un hecho”. Esta breve frase fue pronunciada hace algunos meses en un programa de la televisión francesa. Su autor, Eric Zemmour, es un escritor y polemista que participa activamente en las discusiones públicas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Lo menos que puede decirse de sus opiniones es que no suelen concordar con lo políticamente correcto, por decirlo de un modo suave. La frase encendió una rápida polémica, y recibió el repudio inmediato de muchas ONG anti-discriminación. Éstas, de hecho, no dudaron en querellarse, y Zemmour fue obligado a responder por sus dichos en tribunales. Hace algunos días, la justicia dictó sentencia: Zemmour fue declarado culpable del delito de “incitación a la discriminación racial”, aunque declarado inocente del delito de difamación.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El caso es interesante porque ilustra bien cierto tipo de problemas a los que se enfrentan las sociedades contemporáneas. Es obvio que los dichos de Zemmour fueron violentos y provocadores, además de ser pronunciados sin anestesia alguna. Así las cosas, la polémica que se siguió es completamente natural en una sociedad hipersensibilizada con la cuestión del racismo y que, además, no sabe muy bien cómo enfrentar a una extrema derecha que adquiere cada día más fuerza.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Sin embargo, es dudoso que la vía judicial sea la más adecuada para resolver este tipo de problemas, y esto por varias razones. Por un lado, los jueces se ven obligados a zanjar discusiones públicas complejas y establecer verdades judiciales en asuntos donde es muy difícil dar con una respuesta unívoca. Por otro lado, la vía jurídica termina acallando -con una condena penal- la verdadera discusión, que es lo único que debiera importar. La pregunta por la legitimidad termina eludiendo el debate de fondo. De hecho, al rechazar la acusación de difamación, el tribunal admitió la posibilidad de que la aseveración fuera verídica. La condena supone entonces que hay cosas que, aunque ciertas,  no deben ser dichas públicamente.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;En rigor, me temo que aquí tenemos el regreso -en gloria y majestad- del delito de opinión, que es justamente el delito que los más grandes teóricos del liberalismo se esforzaron en erradicar. La libertad de expresión, decía John Stuart Mill, debe ser lo más amplia posible, porque incluso los errores contribuyen al progreso intelectual. Convertir en delito la expresión de ideas que no nos gustan o que no nos acomodan, representa una curiosa vuelta atrás en la historia de Occidente, que equivale a olvidar que las libertades de las que gozamos son fruto de un largo recorrido. Por cierto, ya no se trata de penalizar la blasfemia, ni los delitos de lesa majestad, pero poco a poco se va imponiendo una nueva verdad revelada frente a la cual deben callar los que disienten. El historiador Alain Besançon sugería hace algún tiempo que el imperio de lo políticamente correcto está en vías de transformarse en una nueva religión universal, con las limitaciones de todo orden que éstas imponen. ¿Será acaso el destino de la modernidad el de negarse a sí misma?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Y no se trata aquí de encontrarle más o menos razón a Zemmour, pues para el caso da igual; se trata más bien de recordar la célebre máxima de Voltaire. La defensa de la libertad de expresión sólo tiene valor cuando no nos gusta lo que escuchamos. Dicho de otro modo, hay que tener el valor de rebatir con ideas más que blandiendo el código penal. Por lo demás, la frase que dio origen a la polémica no buscaba tanto opinar sobre la realidad como constatar un hecho. El hecho es, por cierto, discutible (y, dicho sea de paso, imposible de verificar, pues en Francia están prohibidas las “estadísticas étnicas”), pero silenciar este tipo de cuestiones en sede judicial es quizás la mejor manera de convertirse en avestruces. Y los avestruces, hasta donde sé, nunca han mostrado mucho aprecio por la libertad de expresión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://elpost.cl/content/%C2%BFdelito-de-opini%C3%B3n"&gt;El Post&lt;/a&gt; el viernes 11 de marzo de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-788553123649285011?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/788553123649285011/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=788553123649285011' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/788553123649285011'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/788553123649285011'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/03/delito-de-opinion.html' title='¿Delito de opinión?'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-8903212368738166536</id><published>2011-03-11T11:53:00.002-03:00</published><updated>2011-03-11T11:54:17.901-03:00</updated><title type='text'>Un año en la Moneda</title><content type='html'>A LA HORA de elegir un modelo en nuestra historia política, el Presidente Piñera no dudó: Patricio Aylwin. Queremos, dijo, encabezar un gobierno de unidad nacional tan exitoso como el de don Patricio; queremos, siguió, liderar una transición tan exitosa como la de principios de los 90. La idea era simple: pedir prestada una épica difícil de obtener por los propios medios, y para eso qué mejor que recurrir al pasado. Es cierto que la comparación peca por lo gruesa, pero qué diablos, a nadie le importan mucho las sutilezas. Sin embargo, es obvio que los escenarios de 1990 y 2010 no pueden ponerse en el mismo plano: allá la democracia era frágil, acá estaba consolidada; allá se trataba de cicatrizar heridas profundas y de cerrar el ciclo más trágico de nuestra historia; acá los desafíos eran más prosaicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Todo esto daría un poco lo mismo: al fin y al cabo, Piñera no es el primero ni el último en invocar la historia para hacer política. Lo grave es que, a ratos, pareció creer que ese paralelo podía guiarlo efectivamente. Es preocupante, por ejemplo, su insistencia en el concepto de unidad nacional, pues sugiere que toda divergencia con el gobierno constituye un atentado a la manida unidad. Olvida así que la democracia no se define por la búsqueda de unidad a cualquier precio, sino por la confrontación organizada de fuerzas: por eso Maquiavelo podía decir que la armonía no es precisamente signo de vitalidad social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La comparación con Aylwin, sumada a la reivindicación constante del legado de la Concertación y a la puesta en práctica de ideas ajenas al imaginario conceptual de la derecha han sido, a lo mejor, hábiles jugadas políticas, pero han tenido el costo de ir desdibujando a un gobierno que parece carecer de coordenadas que vayan más allá de la retórica empalagosa. Es indudable que el gobierno ha tenido aciertos valiosos, y que las reformas prometidas para este 2011 son muy significativas. Tampoco puede negarse que Piñera encarna una energía que nos hacía falta, pero todo esto puede transformarse en algo pasajero si el oficialismo no logra inscribir su acción en un discurso más o menos coherente. Por eso la acción del gobierno parece errática y episódica: no habiendo líneas directrices identificables, cada decisión se va improvisando según los humores del momento. Eso explica también, al menos en parte, el acelerado proceso de infantilización que padecen los partidos de la Coalición: no habiendo proyecto al que sumarse, cada cual afila sus cuchillos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta ahora, el gobierno de Piñera tiene más de anécdota ligada a su propia personalidad que de verdadero proyecto colectivo. Alguien podrá decir que no es mal signo, pero es sintomático que la mayoría de las discusiones del último año hayan estado ligadas a la personalidad del Presidente. Este parece no haber aprendido la lección más importante de Aylwin: las cualidades personales deben estar al servicio de un proyecto, y aquí la tendencia es inversa, lo que termina ocultando las cosas buenas del gobierno. ¿Irrenunciables trazos del carácter, pura y simple testarudez, trayectoria? No tengo la respuesta. Sólo sé que, si el Presidente quiere ser recordado como algo más que un buen administrador, debe abrirse a una ambición más elaborada que la que hemos visto este año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2011/03/895-350033-9-un-ano-en-la-moneda.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 9 de marzo de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-8903212368738166536?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/8903212368738166536/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=8903212368738166536' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/8903212368738166536'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/8903212368738166536'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/03/un-ano-en-la-moneda.html' title='Un año en la Moneda'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-7637939786544644102</id><published>2011-02-25T06:33:00.000-03:00</published><updated>2011-02-25T06:34:01.605-03:00</updated><title type='text'>¿El fin de la realpolitik?</title><content type='html'>Uno de los grandes problemas que enfrentarán las grandes potencias occidentales luego de terminado lo que podríamos llamar el ciclo de revoluciones árabes, será el siguiente: ¿qué actitud adoptar en el futuro frente a los países de dudosas credenciales democráticas?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Por ahora, todos parecen subirse al carro de la victoria y los mismos políticos que hasta hace pocas semanas trataban a Ben-Ali, Moubarak y Kadhafi con extrema delicadeza, no trepidan hoy en criticarlos y exigir que salgan del poder. Y si los trataban bien no es porque fueran simpáticos, ni porque ignoraran las condiciones en las que dichos personajes habían ejercido el poder durante decenios, sino simplemente por intereses geopolíticos y, sobre todo, comerciales. Unos tienen petróleo, otros compran aviones y  trenes, y los de más allá permiten invertir en un entorno particularmente generoso.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;En un mundo globalizado, donde la competencia por obtener mercados es descarnada, ninguna de las grandes potencias (ni tampoco de las pequeñas) parece dispuesta a darse el lujo de ceder posiciones por defender los derechos de nadie. Y no hay que sorprenderse mucho: las relaciones exteriores han sido siempre así, terreno fértil para la hipocresía y el cálculo de intereses privados de cada nación. La defensa de los principios sólo se realiza cuando va acompañada de algún otro beneficio, pero nunca por sí sola.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Así, hoy todos exigen que Kadhafi deje el poder. Y, desde luego, tienen razón: es difícil imaginar un personaje más detestable, al que Fito Páez ya le cantaba con acidez a mediados de los ochenta. Pero no podemos olvidar que, con la anuencia más o menos explícita de todos los líderes occidentales, Kadhafi gozó de un estatuto privilegiado en los últimos años, en parte porque ayudó a obtener información de inteligencia, y en parte porque comercialmente era un muy buen socio (no debe haber nada más simple que negociar con un dictador). En ese sentido, no hay que engañarse: el cambio de actitud respecto a él y los otros no tiene que ver con una supuesta convicción democrática sino que con el más vulgar de los oportunismos. Por eso no hay que tomarse demasiado en serio a Obama cuando dice, en tono grave, que hoy todos somos tunecinos y egipcios: sus palabras hubieran tenido valor de haber sido pronunciadas antes, cuando había que pagar costos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;A partir de estos sucesos, muchos analistas internacionales han proclamado el fin de la realpolitik: nunca más, dicen, Occidente podrá mostrar la misma complacencia con dictadores y regímenes de naturaleza dudosa.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Confieso que la conclusión me suena seductora, pero temo que pierde de vista lo esencial. Y, en cualquier caso, tendremos la oportunidad de confirmar la tesis, porque hay una pregunta que estaremos obligados a responder mañana: ¿Qué hacer con los chinos? ¿Habrá alguien en el mundo dispuesto a denunciar fuerte y claro que se trata de una dictadura donde no se respetan las libertades mínimas? ¿Habrá alguien dispuesto a poner en juego sus intereses comerciales por defender ciertos principios? La respuesta me parece  obvia: no, no habrá nadie. Y, hasta cierto punto, es lógico que así sea: no podemos pedirle a los gobiernos que se transformen en ONGs, ni a las cancillerías que se conviertan en predicadoras de buenas costumbres, porque su rol es distinto.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El problema es que la distancia entre las palabras y las acciones es tal, que va erosionando lenta pero inexorablemente la legitimidad del discurso occidental, de modo que podemos decir lo que decía Maquiavelo en el capítulo XV del Príncipe: es mucha la distancia entre el ser y el deber ser. Por cierto, el florentino escribía esas palabras en un momento crucial de la historia occidental, abriendo con su afirmación una época de cambios radicales que hoy llamamos modernidad. Y la pregunta, creo, que los acontecimientos de estos días nos obligan a formular es si acaso la modernidad no está volviendo a su punto de inicio. Desde luego, no tengo una respuesta, pero la mera posibilidad me parece inquietante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://elpost.cl/content/%C2%BFel-fin-de-la-realpolitik"&gt;El Post&lt;/a&gt; el viernes 25 de febrero de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-7637939786544644102?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/7637939786544644102/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=7637939786544644102' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7637939786544644102'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7637939786544644102'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/02/el-fin-de-la-realpolitik.html' title='¿El fin de la realpolitik?'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-7315603137155150961</id><published>2011-02-25T06:32:00.002-03:00</published><updated>2011-02-25T06:35:02.928-03:00</updated><title type='text'>La resaca</title><content type='html'>Pasada la farra veraniega que rodeó al caso Van Rysselberghe, no faltarán los que minimicen la importancia de lo sucedido, arguyendo que todo fue más bien anecdótico, que se trató de una simple polémica estival y que, más temprano que tarde, pasará al olvido. Y algo de razón tienen, pues hay una notoria desproporción entre los hechos denunciados por el senador Navarro y las dimensiones que adquirió la discusión posterior. Por lo mismo, la acusación constitucional que la oposición busca emprender no parece muy justificada: dicho instrumento debe reservarse para situaciones que pongan en riesgo la institucionalidad, y éste no parece ser el caso. La Concertación podrá darse un gustito, pero lo que gane en la cuenta chica lo perderá en credibilidad y ésta no le sobra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, y justamente porque la cuestión no daba para tanto, habría que ser ciego para no ver que en esta historia la Coalición expuso sus peores debilidades. Esas que tienen que ver con cierta inmadurez crónica para asumir responsabilidades, esas que guardan relación con las dificultades de la derecha para jugar en equipo. Muchos no han entendido que, les guste o no, todos navegan en el mismo barco y que el destino es compartido. Quizás el problema podría resumirse del modo siguiente: muchos oficialistas no consideran este gobierno como "su" gobierno, sino que lo ven como algo ajeno. Están obligados a seguirlo, pero lo hacen de mala gana. Por eso, al primer conflicto están dispuestos a sacar artillería pesada, como si por una intendencia más o menos pudiera ponerse en juego la estabilidad política del oficialismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto no sólo muestra que las susceptibilidades están muy altas, sino también que los grados de desafección, cuando todavía no se cumple un año de gobierno, están al alza. Y aunque es innegable que el diseño inicial de la actual administración, sumado a la propia trayectoria del Presidente inspiraron desde un inicio desconfianza en los partidos, aquí hay algo más hondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esto la UDI lleva la delantera, pero Renovación Nacional no lo hace mal: a los partidos de la Coalición les llora una reflexión un poco más profunda de lo que significa ser gobierno y de las responsabilidades que conlleva, porque, hasta ahora, no parecen tener ninguna conciencia de la gravedad de la tarea. Uno quisiera suponer que la derecha no pasó 50 años sin ganar una elección presidencial para terminar dando este tipo de espectáculos y dividiéndose en absurdas querellas personales. Querellas donde, por lo demás, no hay ninguna cuestión doctrinaria en juego, sino sólo ambiciones más o menos mezquinas. Se ha dicho que a la Coalición le tomó un año lo que a la Concertación le había tomado 20, y es triste, pero cierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por de pronto, el gobierno debe aumentar los grados de interlocución política y anticipar mejor los problemas. Pero, sobre todo, los partidos deben asumir que esto no es un juego, y que ser gobierno exige una cultura colectiva que difiere cualitativamente de la cultura de oposición a la que estaban acostumbrados. De lo contrario, terminarán dando razón a sus detractores: un sector incapaz de gobernarse a sí mismo es incapaz de gobernar un país. Hay que reconocer que, a ratos, tal parece ser el destino de la derecha chilena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2011/02/895-346794-9-la-resaca.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 23 de febrero de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-7315603137155150961?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/7315603137155150961/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=7315603137155150961' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7315603137155150961'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7315603137155150961'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/02/pasada-la-farra-veraniega-que-rodeo-al.html' title='La resaca'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-5173798267649771137</id><published>2011-02-25T06:31:00.000-03:00</published><updated>2011-02-25T06:32:16.367-03:00</updated><title type='text'>¿El último disidente?</title><content type='html'>En la fauna política francesa de los últimos cincuenta años, Jean Pierre Chevènement es sin duda un fenómeno singular.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Comprometido desde muy joven con la izquierda, se unió a François Mitterrand a fines de los años ’60, y su apoyo fue vital para que el líder socialista pudiera tomar el control del partido. Más tarde, Chevènement sería el encargado de elaborar el programa presidencial que, en 1981, llevaría a la izquierda a la presidencia por primera vez en la historia de la quinta república. Mitterrand lo nombró ministro, pero renunció en 1983 tras el giro liberal que tomó la administración socialista; actitud que se repetiría en otras dos ocasiones: en 1991 renunció al Ministerio de Defensa por el apoyo francés a la guerra de Irak, y en 2000 volvería a hacer la gracia al retirarse del gobierno dirigido por Lionel Jospin por sus desacuerdos en torno al estatuto de Córcega.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Pero su trayectoria no acaba allí: el 2002 fue candidato presidencial y el 5% que obtuvo bastó para que Jospin -que tenía la presidencia en el bolsillo- no pudiera pasar a la segunda vuelta, que se terminó jugando entre Chirac y Le Pen. Por cierto, la derrota socialista de ese año no fue culpa exclusiva de Chevènement, pero éste se convirtió en el chivo expiatorio perfecto de un sector que siempre ha tenido dificultades con la lógica presidencial. Como si esto fuera poco, ha sido, desde un principio, un ferviente opositor a la construcción europea, al menos en la manera en que ésta se ha edificado. Por lo mismo, llamó a votar “No” tanto en 1992 (tratado de Maastricht) como en 2005 (tratado constitucional europeo), lo que le ha valido cierto desprecio de las élites pro-federalistas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Todo esto habla de un carácter bien complicado, pero también de cierta coherencia fundada en convicciones profundas que van dando sentido a una historia política que no deja de tener atractivo. Chevènement ha sido un disidente del camino que ha tomado Francia en los últimos decenios, pero hay que reconocer que su disidencia ha sido siempre inteligente y bien fundada.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;En su último libro, publicado hace algunas semanas, Chevènement relata la historia de su disidencia y de sus desacuerdos. El texto lleva por título La France est-elle finie? (algo así como ¿Se acabó Francia?) y es estimulante por muchos motivos. Uno de ellos es que permite repasar, desde una perspectiva crítica, la historia política reciente del país galo. Quizás la parte más interesante sea su propia relación con Mitterrand y su legado: el autor le guarda cariño, afecto e incluso admiración, pero su conclusión es bien lapidaria respecto del ex mandatario. Quizás no sea inútil recordar que Mitterrand alcanzó al poder con un discurso muy marcado hacia la izquierda que intentó aplicar en sus dos primeros años de gobierno. Sin embargo, en 1983 las circunstancias ¿lo obligaron? a dar un giro radical, y Mitterrand terminó asumiendo, un poco sin quererlo, las premisas del capitalismo y del libre mercado que durante años había combatido.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Sí, 1983 es para Chevènement el momento en que Francia se jugó (mal) su destino. Ese año Mitterrand no sólo da un giro liberal, sino que también marca su acercamiento con el canciller Kohl, que está en el origen de la actual comunidad europea. Mitterrand, según el autor, traicionó los valores de la izquierda para obtener a cambio una Europa liberal. Según él, Europa se ha construido desde paradigmas liberales y monetaristas. Esto último ha sido un perfecto negocio para los alemanes pero uno pésimo para los franceses, y allí estaría el origen de la decadencia gala. A partir de allí, el texto se lanza en una fina reflexión sobre lo que Chevènement llama la “apuesta pascaliana” de Mitterrand: la apuesta de fe por la construcción europea, por superar y dejar atrás las realidades nacionales, para entrar en una era de nuevas formas políticas. En otras palabras, Mitterrand abandonó la izquierda para lanzarse en la aventura europea, aventura lejana de los ideales socialistas. Chevènement cree en la idea nacional, y por eso es un convencido de que nada sólido puede construirse sin la consideración nacional (como se hizo recientemente con el tratado de Lisboa).&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Es obvio que Chevènement peca de cierto idealismo, de cierta distancia con la realidad política e internacional que imponen, nos guste o no, orientaciones determinadas. Pero su rebeldía es bienvenida y saludable porque permite cuestionarse sobre los dogmas dominantes más firmemente asentados, esos que (casi) nadie cuestiona, con la única excepción de los extremos políticos (que lo hacen siempre con histeria y populismo). Por de pronto, habrá que ver si Chevènement se anima a presentarse de nuevo en las presidenciales del 2012. Podría, una vez más, arruinarle la tarde a más de alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://elpost.cl/content/%C2%BFel-%C3%BAltimo-disidente"&gt;El Post&lt;/a&gt; el viernes 11 de febrero de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-5173798267649771137?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/5173798267649771137/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=5173798267649771137' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/5173798267649771137'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/5173798267649771137'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/02/el-ultimo-disidente.html' title='¿El último disidente?'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-1696586726439651927</id><published>2011-02-11T07:33:00.001-03:00</published><updated>2011-02-11T07:34:52.988-03:00</updated><title type='text'>La UDI y sus amigos</title><content type='html'>DICE MILAN Kundera que uno de los rasgos que siempre admiró de François Mitterrand fue la lealtad inquebrantable que éste tuvo con sus amigos, hasta el final y sin importarle los costos. Allí residía, según Kundera, toda la nobleza del ex presidente francés: la amistad pasa antes que la política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno quisiera creer que la férrea defensa que hace la UDI de sus militantes cada vez que alguno enfrenta problemas tiene que ver con esa nobleza. Después de todo, el gremialismo es un grupo de amigos antes que un partido político, y eso podría explicar el modo en el que todos cierran filas detrás de los acusados con una disciplina digna de admiración. Por dar sólo dos ejemplos, ni la diputada que incurrió en malas prácticas en la administración de fondos ni el alcalde con problemas de corrupción han recibido el más mínimo reproche de su colectividad, sino más bien todo lo contrario. La UDI es tan rápida para denunciar los males ajenos como para esconder los propios, y eso es bien difícil de entender desde fuera. Así, Jovino Novoa puede decir que es político y no predicador, y le creemos: ya ni siquiera predica hacia dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que el caso de la intendenta Jacqueline van Rysselberghe es distinto de los anteriores, pues no hay en este caso sospecha alguna de enriquecimiento personal. Con todo, uno hubiera esperado un poco más de distancia, una mirada un poco más crítica. Pero la respuesta del senador Coloma fue inmediata: respaldamos a la intendenta a todo evento. Como si la intendenta no pudiera equivocarse, como si los militantes de su partido fueran necesariamente puros. Hay algo de profundamente perverso y maniqueo en este tipo de defensa corporativa que no admite la posibilidad del error propio, rechazando de plano cualquier acusación, sin darse el tiempo de tener todos los antecedentes a la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta tendencia gremialista a cubrir incondicionalmente a los suyos incluso si hay que dejar caer a la ministra de Vivienda puede transformarse en la peor pesadilla del gobierno. Este pierde todo margen de maniobra, pues hay en su interior una especie de logia cuya máxima parece ser: si te metes con uno, te metes con todos. La actual administración se ve entonces obligada a exponer su propia credibilidad por ahorrarse un conflicto con la UDI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto, no se trata de poner el grito en el cielo ni de caer en puritanismos hipócritas. Al fin y al cabo, lo que hizo la intendenta no es nada tan excéntrico, pero es obvio que Van Rysselberghe debió ser removida de su cargo desde un primer momento. Las reglas de este juego siempre han sido así, y es sin llorar. En política las señales son fundamentales, y el gobierno desperdició una magnífica oportunidad de mostrar que la excelencia es algo más que una consigna y que no habrá ninguna tolerancia con situaciones irregulares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, si acaso esto es el ADN de la UDI, tiendo a pensar que el Presidente no se equivoca al quererlo lejos de Palacio. Porque aquí hay un simple y prosaico apego a los cargos, un banal apetito de poder. Por eso Coloma puede pedir, sin arrugarse, que el próximo candidato sea UDI, sin decir una palabra sobre el proyecto que lo inspira. Estamos lejos, muy lejos, de la nobleza a la que aludía Kundera. La realidad es más simple, y también más triste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2011/02/895-343811-9-la-udi-y-sus-amigos.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 9 de febrero de 2011.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-1696586726439651927?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/1696586726439651927/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=1696586726439651927' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/1696586726439651927'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/1696586726439651927'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/02/la-udi-y-sus-amigos.html' title='La UDI y sus amigos'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-2129537857286152589</id><published>2011-01-28T14:03:00.002-03:00</published><updated>2011-01-28T14:04:07.722-03:00</updated><title type='text'>Céline</title><content type='html'>La historia es simple: Louis Ferdinand Céline estaba incluido en una lista de conmemoraciones culturales del año 2011 en Francia, pues el 1 de julio se cumplen cincuenta años de su muerte. Sin embargo, a pedido de distintas organizaciones, el Ministro de Cultura, Frédéric Mitterrand (sobrino del ex-presidente) decidió retirarlo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;¿Por qué se alzaron voces pidiendo el retiro de Céline? Por una razón muy comprensible: Céline fue antisemita, y no uno cualquiera, sino que uno rabioso, lleno de furor, odio e histeria. Sus pasajes sobre la materia son de una agresividad que impresiona a cualquier lector. Así, Mitterrand despachó el asunto excluyendo a Céline de la lista, en razón de sus “inmundos escritos antisemitas” (como si hubiera ignorado la existencia de dichos textos hace dos semanas).&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Y, de hecho, Céline no sólo fue antisemita, sino que también apoyó activamente al régimen colaboracionista de Pétain. Luego de la liberación de París se exilió en Dinamarca, donde todavía residía cuando fue condenado por colaborar con la ocupación nazi. Sólo pudo regresar después de ser amnistiado, en virtud de los servicios prestados en la guerra del 14.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Con este cuadro no es difícil deducir que Céline es de aquellos que levantan polémica inmediata cada vez que se le nombra. Hace algunos meses, la prestigiosa colección La Pléiade publicó su correspondencia en la que, obvio, brota una y otra vez su antisemitismo; y eso le valió severos reproches a la editorial. El detalle incómodo es que Céline no es un escritor cualquiera. Se trata del francés más traducido en el siglo XX después de Proust y cuya narrativa marcó un hito fundamental en la literatura gala. Al introducir el habla popular en sus novelas, expandió las posibilidades literarias de su época. Su estilo inconfundible, que mezcla lucidez y cinismo feroz, ha dejado mucha huella, y sin su influencia, por ejemplo, sería difícil entender lo que hoy hace Michel Houellebecq. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;¿Qué hacer entonces con un personaje tan desagradable? ¿Cómo separar su antisemitismo desbocado e inaceptable de su innegable su genio artístico? El dilema es endiablado, y los franceses aún no logran dar con una solución más o menos coherente.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Aunque, en rigor, es posible que el problema esté mal planteado desde un principio. Quiero decir, la cuestión es saber por qué habría de celebrarse la memoria de los escritores y de los artistas. Naturalmente si lo que se busca es festejar la conformidad con lo políticamente correcto, o la moralidad privada y pública de cada uno de ellos, es evidente que Céline no puede ni debe estar presente. Hay, eso sí, un inconveniente: con ese criterio no sólo habría que excluir a Céline. Por dar sólo dos ejemplos -pero me temo que podrían multiplicarse hasta el infinito- Voltaire también era antisemita y Rousseau, ese explorador incansable de los sentimientos naturales, optó por dejar a sus hijos en un orfanato. Y no es raro que la vida de los grandes genios esté plagada de miserias, pero el misterio reside justamente en que eso no los hace menos admirables.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;En el fondo, lo que la beatería bienpensante intenta ocultar es que la literatura, y supongo que en el arte en general, tiene poco que ver con la moral así entendida. No se les ocurre pensar que, a lo mejor, si &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Viaje al fondo de la noche&lt;/span&gt; nos revela tantas profundidades sobre nosotros mismos y sobre el siglo XX es justamente porque el libro no puede separarse del carácter de quien lo escribió; y Céline era así, apasionado, lleno de odios, resentimientos y también de aberraciones. Ni el recuerdo de los escritores fallecidos pasa por su supuesta moralidad -por lo demás, imposible de definir- ni la consagración literaria tiene mucho que ver con un proceso de canonización. Si los recordamos es por una razón mucho más básica: sus libros nos han ayudado a entender mejor la realidad humana. Pero, para eso, ellos mismos han tenido que explorar esas realidades, han tenido que vivirlas: Céline nos describe con tanta fuerza el mal precisamente porque lo vivió y sintió en carne propia. No fue un espectador ni lo miró desde fuera, sino que se involucró, comprometiendo en ello su propia existencia.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Si la literatura tiene algún sentido, lo tiene en cuanto guarda relación con lo humano, y lo humano no está exento de bajezas. Suponer lo contrario es hacerse abogado del más insano de los puritanismos. Por lo mismo, resulta tan absurda la afirmación del alcalde de París según la cual Céline fue un gran escritor, pero una pésima persona: esa conjunción adversativa no tiene nada que hacer allí. Creer que hay una conexión causal entre ser buena persona y ser buen escritor es no haber entendido nada de nada.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Joyce, que supongo algo sabía de todo esto decía, en boca de uno de sus personajes, que los genios no cometen errores, que sus errores son voluntarios, que sus errores son como las puertas de sus descubrimientos. Y yo creo que con eso basta y sobra para admirarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://elpost.cl/content/c%C3%A9line"&gt;El Post&lt;/a&gt; el viernes 28 de enero de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-2129537857286152589?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/2129537857286152589/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=2129537857286152589' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/2129537857286152589'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/2129537857286152589'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/01/celine.html' title='Céline'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-4436639024905339305</id><published>2011-01-26T11:41:00.002-03:00</published><updated>2011-01-27T12:54:06.602-03:00</updated><title type='text'>Por un presidente Presidente</title><content type='html'>QUIZÁS SEA cierto que el aterrizaje intempestivo que debió hacer el Presidente para cargar combustible en su helicóptero no debería pasar de la anécdota. Después de todo, no ocurrió nada grave: el Mandatario comió frutillas, dio clases de fotografía y pudo conocer un poco mejor la realidad nacional. Desde ese punto de vista, la discusión generada puede parecer excesiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, el episodio es sintomático del sello personal que Piñera le ha ido imprimiendo a su mandato, y que puede resumirse de modo muy simple: el Presidente quiere estar en todas. Le gusta patear el córner y luego ir a cabecearlo, para después ir a buscar el balón y celebrar el gol. Porque Piñera es así, vive en el límite, en la cornisa, y asume los riesgos que eso conlleva. Así, puede un día llenarse de gloria (caso mineros) y otro de problemas (caso ANFP).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las ventajas de su estilo son evidentes: Piñera transpira vitalidad y energía, y es capaz de transmitirnos un sentido de la urgencia que al país le hacía falta. En ese orden de cosas, quizás su mejor momento haya sido el discurso del 21 de mayo, donde ¿por única vez? el Presidente logró contarnos de modo más o menos convincente cuál es el Chile que quiere. Pero ese mismo estilo le genera costos evitables e innecesarios, porque está siempre expuesto en primera línea. En este asunto del helicóptero, por ejemplo, el Presidente expuso su propia credibilidad al dar confusas explicaciones que fueron luego desmentidas por un video; expuso a la vocera, que debió gastar tiempo y energía dando explicaciones más confusas aún en una materia que nada tiene que ver con el gobierno; expuso, en fin, a la propia figura presidencial a algo que podría haber sido peor. Y aunque es obvio que no va a cambiar su carácter de la noche a la mañana, sí cabría esperar un poco más de comprensión del rol y del peso de la figura presidencial en nuestro país. Como diría Ricardo Lagos, ser Presidente de Chile no es cualquier cosa, y no lo es porque, para cumplir bien su función, el Jefe de Estado debe partir por medir y sopesar el calado histórico de aquello que encarna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la primera parte de su mandato, Nicolas Sarkozy vivió un trance parecido. Fue tal su derroche de energía y presencia, que fue tildado de "omni-presidente". Sin embargo, al poco andar, las expectativas que él mismo había creado se fueron frustrando y la percepción cambió: lo que antes era voluntad pasó a ser activismo sin contenido y la energía pasó a ser mera frivolidad. Al mandatario galo le faltó habitar la función presidencial, tomar la altura de su cargo... y lo está pagando caro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque la situación no es exactamente análoga, Piñera corre un riesgo parecido. Y no se trata de más o menos rigidez protocolar, como a veces el Presidente parece creer; se trata simplemente de comprender que buena parte de la fortaleza institucional reposa sobre realidades simbólicas que son indispensables para gobernar. Esto supone hacer un esfuerzo por poner sus virtudes al servicio del país y no al revés, que no es lo mismo aunque parezca. Hay que ser más reflexivo, improvisar menos, tomar altura; en una palabra, perder protagonismo chico para ganar del otro, del que importa. Para que el Presidente sea, efectivamente, Presidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2011/01/895-340798-9-por-un-presidente-presidente.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 26 de enero de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-4436639024905339305?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/4436639024905339305/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=4436639024905339305' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/4436639024905339305'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/4436639024905339305'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/01/por-un-presidente-presidente.html' title='Por un presidente Presidente'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-4054013196348761698</id><published>2011-01-26T11:40:00.000-03:00</published><updated>2011-01-26T11:41:17.764-03:00</updated><title type='text'>Sarkozy, el conquistador</title><content type='html'>Hijo de inmigrante húngaro, es elegido alcalde de una de las municipalidades más pudientes del país a los 28 años. Más tarde, asume como ministro y portavoz del gobierno de Balladur. En 1995, la derecha se desangra, dividida entre dos candidatos presidenciales, Chirac y Balladur, y nuestro hombre elige el caballo equivocado. Sufre entonces su propia travesía del desierto, pues el presidente Chirac no le perdona la traición: en un pasado no tan lejano lo había considerado casi como un hijo. Él aguanta en silencio y junta energías esperando su momento. Porque nunca dudó que éste, más tarde o más temprano, habría de llegar. Así, en 2002, vuelve al gabinete en gloria y majestad, toma luego el control del partido y va escalando posiciones de poder a una velocidad inaudita. Como ministro del Interior, despliega una agenda centrada en temas de seguridad pública que le permite copar los medios y eliminar uno tras otro a sus adversarios. Soporta estoico falsas acusaciones de corrupción y consigue imponer sus propios términos al presidente. Ya en campaña, logra la extraña proeza de arrebatarle a Ségolène Royal las banderas del cambio y la ruptura. Por cierto, esta carrera fulminante tiene un solo destino posible, y en el fondo él lo sabe. Si a todo eso le agregamos una vida sentimental agitada, con una esposa que lo ayuda a llegar a la cima, no cabe duda que la historia de Nicolás Sarkozy tiene mucho de cinematográfico. Pues bien, eso mismo pensó Xavier Durringer, quien dirige por estos días la película "La conquista", cuyo estreno está previsto para mayo. El guión es de Patrick Rotman, quien ya había firmado sendos documentales sobre Mitterrand y Chirac -ambos de gran factura-, y el papel principal pertenece a Denis Podalydès.&lt;br /&gt;La cinta se propone relatar el ascenso fulgurante de Sarkozy entre 2002 y su triunfo electoral de 2007. Se trata de un período que debería ser estudiado con detalle por todo político con aspiraciones presidenciales. Hubo allí una rara conjunción de audacia, energía, habilidad política y carácter,  que lo terminó encumbrando hasta lo más alto. Sarkozy supo, mejor que nadie, leer los tiempos, y eso le permitió poseer de modo eminente lo que Maquiavelo llamaba virtud, "virtù". Al final, Sarkozy se impuso a todo y a todos porque su ambición fue más decidida y más inteligente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, lo verdaderamente interesante del largometraje será comparar a ese Sarkozy, el de buena estrella y lleno de bríos, con el actual, que a veces parece hasta aburrirse en su cargo. En varios sentidos, Sarkozy es el paradigma del excelente candidato que se convierte en un presidente algo mediocre -y en eso no es tan distinto de Chirac, por más que le pese-. Son lobos que aman la conquista más que la presa, son animales que sólo se sienten vivos cuando huelen sangre. Después de luchar tanto y tantos años por llegar al poder, no saben qué hacer cuando disponen de él. Acaso sea el destino inevitable de una vida política que gira de modo exclusivo en torno a la figura presidencial. En cualquier caso, es la encrucijada en la que Francia está atrapada desde hace varios decenios, al menos desde Mitterrand hasta acá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.quepasa.cl/articulo/20_4970_9.html"&gt;Revista Qué Pasa&lt;/a&gt; el viernes 21 de enero de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-4054013196348761698?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/4054013196348761698/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=4054013196348761698' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/4054013196348761698'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/4054013196348761698'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/01/sarkozy-el-conquistador.html' title='Sarkozy, el conquistador'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-2423883810365841990</id><published>2011-01-26T11:39:00.003-03:00</published><updated>2011-01-26T12:54:56.550-03:00</updated><title type='text'>Una buena noticia</title><content type='html'>La invitación que hicieron las instituciones agrupadas en el Consejo de rectores a las universidades privadas para integrarse a un sistema único de admisión es, sin duda, una muy buena noticia. Resultaba un tanto curioso el comportamiento de las universidades tradicionales, que monopolizaron para sí, durante años, la PSU y el proceso de admisión, como si se tratara de un bien privado. De hecho, fue esa obcecación la que terminó generando un sistema con dos niveles, con dos velocidades: una admisión de primera categoría, ordenada y civilizada, con criterios objetivos; y otro de segunda, con estudiantes acampando en la noche con tal de asegurarse un cupo en alguna parte. Y no se trata de que las universidades hayan sido tratadas más o menos bien -lo que quizás importaría poco-, sino de que los estudiantes fueran expuestos a una situación degradante si acaso no tenían el buen tino de elegir una tradicional.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Un poco por lo mismo resultó tan extraña la crítica de los rectores Pérez y Sánchez a la admisión de las privadas, pues ellos mismos habían contribuido -por acción u omisión- a generar esa realidad. Es obvio que la situación estaba alcanzando niveles inaceptables, pero era difícil corregirla mientras el Consejo de rectores no adoptara una actitud más dialogante. Dicho de otro modo, si el mercado universitario ha funcionado con tan escasa regulación es justamente porque, al excluir a las privadas de la toma de decisiones, se las excluyó también de la autorregulación colectiva. La marginación, en parte, terminó produciendo algo parecido a la ley de la selva.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;En la educación superior hay bienes públicos en juego, bienes de la más alta importancia, y ya es hora de que todos los actores lo vayan tomando en serio. Por eso es muy positivo que todas las instituciones puedan, si quieren y cumplen con ciertos requisitos, integrarse a un sistema único de admisión. Desde luego, en esa lógica, las privadas también deben hacer un esfuerzo por hacerse cargo de su rol público. Por eso también resultó tan rara la entrevista al rector de la Universidad Adolfo Ibáñez, donde dijo que su institución no tenía por qué rendir cuentas públicas a nadie, salvo a su fundación y a sus donantes privados. Es raro no sólo porque su institución recibe AFI -lo que la transforma, de un modo u otro, en deudora de la comunidad-, sino porque en esta materia no hay asuntos estrictamente privados, y toda universidad, por más privada que sea su propiedad, forma parte del espacio público por su esencia y por su función.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Sólo cabe esperar ahora que esta integración de las privadas al sistema de admisión no se transforme en un gallito estéril entre tradicionales y privadas para ver quién impone sus propios términos, sino que sea un primer paso hacia una modernización real de la educación superior. Modernización que supone terminar con la anacrónica estructura del Consejo de rectores, que sólo incluye a las universidades fundadas antes de 1981. También puede ser una oportunidad para, al fin, analizar con algo de seriedad si acaso la PSU ha cumplido los objetivos que llevaron a crearla, o si habría que pensar en otro instrumento. Asimismo, es quizás la ocasión para sincerar las cosas entre las mismas privadas, entre aquellas que lucran con su actividad y las que no. También es necesario estudiar el funcionamiento de la acreditación, respecto de la cual los rectores Pérez y Sánchez plantearon legítimas inquietudes. Por cierto, la educación técnica no puede quedar fuera de esta discusión, porque todo indica que allí hay enormes desafíos que enfrentar. Como se ve, las tareas pendientes en esta materia son múltiples y variadas; y, hasta ahora, no han sido objeto de una deliberación pública lo suficientemente sustantiva. La buena noticia es que podrían comenzar a serlo. Ya era hora.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;*El autor aclara que es profesor de una universidad privada “no tradicional” y que sus opiniones son estrictamente personales.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://elpost.cl/content/una-buena-noticia"&gt;El Post&lt;/a&gt; el viernes 14 de enero de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-2423883810365841990?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/2423883810365841990/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=2423883810365841990' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/2423883810365841990'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/2423883810365841990'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/01/una-buena-noticia.html' title='Una buena noticia'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-8211069098951933963</id><published>2011-01-13T08:34:00.002-03:00</published><updated>2011-01-13T08:35:15.061-03:00</updated><title type='text'>Espejismos</title><content type='html'>SESENTA POR ciento de conocimiento en las próximas encuestas. Ese es el criterio mínimo que exige el Presidente a sus ministros. No parece descabellado en nuestros tiempos: un ministro que no es suficientemente conocido, simplemente no existe. No hay salvación posible fuera de las encuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Será el próximo paso encerrar a los ministros en una casa estudio y permitir a los chilenos participar en sus eliminaciones sucesivas? O, por qué no, premiarlos con antorchas de plata cuando alcancen el umbral exigido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto podría ser hasta gracioso si no fuera porque la materia es grave. Las encuestas, esos oráculos contemporáneos, y su cortejo de exégetas autorizados están sustituyendo progresivamente la deliberación pública. El horizonte de lo público se estrecha cuando las preguntas -y las respuestas- vienen formuladas de antemano. Nadie puede negar el valor de las encuestas, pero éstas también tienen defectos. Por de pronto, quien las escucha mucho desarrolla una especie de sordera frente a otras consideraciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, es obvio que el gobierno debe tomar en cuenta lo que indican los sondeos. El desafío, como siempre en política, es dar con un equilibrio razonable. Sin embargo, exigir a los ministros una meta numérica de ese tipo es, cuando menos, pobre y descaminado. Desde luego, no todos los ministerios tienen el mismo grado de exposición pública ni realizan el mismo tipo de tareas: no es razonable aplicar una sola vara. Por otro lado, el trabajo bien hecho no necesariamente va de la mano con la popularidad inmediata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se podrá objetar que no es imposible caminar y mascar chicle a la vez. Que los ministros tienen exigentes metas sectoriales que cumplir y que son verificadas periódicamente. No lo dudo. Pero es innegable que la exigencia encuestológica (no se me ocurre otro nombre) introduce una tensión interna en el propio discurso oficialista, y aquí reside una de las grandes fallas geológicas en el discurso del gobierno. El problema puede resumirse así: hay una distancia entre quien busca ser excelente y quien busca parecerlo. La excelencia, cuando es real y tiene contenido, no se vocifera con tanta ansiedad. El verdadero trabajo, el que deja huella, es, como decía Péguy, lento, modesto, molecular y definitivo; y nadie puede hacerlo muy bien si está pensando, al mismo tiempo, en la próxima Adimark o CEP.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto, como lo ha mostrado la crisis magallánica, la dicotomía puede, y debe, ser superada. Los problemas que aquejan al país no son ni de popularidad de los ministros ni puramente técnicos. Al ministro Raineri no le faltó sólo tacto político; le faltó, sobre todo, entender que Chile es algo más que una empresa, y que las regiones extremas tienen una importancia estratégica e histórica -sí, ministro Lavín, la historia puede servir de algo- que las hace singulares, nos guste o no. No es que no haya sabido comunicar, es simplemente que no tenía nada que comunicar, nada que decir. Mientras el gobierno no sea capaz de apreciar esa diferencia, seguirá atrapado en un círculo sin salida, creyendo que gobernar se reduce a comunicar y encuestar. Es cierto que la célebre frase de don Pedro Aguirre Cerda merecía mejores complementos, pero, qué diablos, así parece ser esta nueva forma de gobernar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2011/01/895-337443-9-espejismos.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 13 de enero de 2011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-8211069098951933963?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/8211069098951933963/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=8211069098951933963' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/8211069098951933963'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/8211069098951933963'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2011/01/espejismos.html' title='Espejismos'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-6134059387886879718</id><published>2010-12-30T10:44:00.001-03:00</published><updated>2010-12-30T10:44:44.944-03:00</updated><title type='text'>Un proyecto cuestionable</title><content type='html'>"NO SERÁ punible la interrupción de un embarazo cuando se haya verificado por un grupo de tres médicos la inviabilidad fetal". Así reza la segunda parte del proyecto de ley presentado por los senadores Rossi y Matthei. La propuesta parece tener para sí todo el buen sentido. ¿Por qué habríamos de obligar a una madre a terminar un embarazo si sabemos que su hijo es inviable? ¿No corresponde, en esas circunstancias, darle a ella la libertad de decidir y trazar su destino según su propia voluntad? Estas preguntas son, desde luego, atendibles y merecen una discusión seria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, quizás no sea inútil intentar precisar de qué estamos hablando antes de entrar al fondo. El tema cruza tantas sensibilidades y despierta tantas pasiones, que el debate tiende a transformarse en diálogo de sordos. Sin embargo, y dado que el asunto reviste la más alta importancia, no haríamos mal en tratar de generar las condiciones de un verdadero diálogo; y éste exige que nos tomemos en serio las razones de quienes no piensan como nosotros. Así, esta no es una discusión entre fanáticos fundamentalistas que intentan imponer sus creencias contra liberales amables y tolerantes. Tampoco es una discusión entre malvados partidarios de la muerte contra defensores de la vida. Ese tipo de consignas se repiten con frecuencia -140 caracteres obligan-, pero no es seguro que contribuyan a la deliberación común. La discusión sobre el aborto consiste en determinar quiénes forman parte de la especie humana: es un debate sobre el significado de lo humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho de otro modo, se trata de definir a quiénes consideramos como iguales y quiénes pueden, por tanto, gozar de protección jurídica. Es una manera de retomar el hilo con la vieja discusión de Bartolomé de las Casas. Por eso resulta tan desencaminado centrar el debate en torno a la autonomía personal, porque acudir a esa noción supone resuelto el punto que se discute. El atajo es tan cómodo como falaz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un poco por lo mismo, el proyecto en cuestión es menos inocente de lo que parece. Por un lado, no define qué entiende por "inviabilidad", y sabemos cuánto puede esconderse tras un concepto mal definido. Pero, además, la iniciativa contiene una aseveración implícita relativa a la dignidad del no nacido. La razón es simple: a la hora de definir si alguien merece o no respeto, su "viabilidad" es completamente irrelevante. La moción supone entonces que el feto tiene menos dignidad, lo que implica al final que no la tiene, porque la dignidad humana no se troza en pedazos ni se cuenta por mitades. Se admite así un principio que puede justificar una autorización mucho más amplia del aborto. Defender este punto de vista es perfectamente legítimo, pero lo sano sería discutir el tema con menos eufemismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, y en lo que atañe a la cuestión de fondo, los partidarios de la legalización del aborto deben darnos razones lo suficientemente poderosas como para excluir a los no nacidos, o a un grupo de ellos, de nuestra comunidad. En otras palabras: si el embrión o feto, organismo vivo, no pertenece a la especie humana, ¿a qué especie pertenecería? ¿Podemos tratarlo como objeto sólo porque se encuentra en un estado temprano de su desarrollo? A estas preguntas, que han sido ignoradas por los impulsores del proyecto, debemos tratar de responder con la mayor exactitud posible, porque aquí los errores no son puramente estadísticos. Es una cuestión de mínima y estricta justicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2010/12/895-334128-9-un-proyecto-cuestionable.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 29 de diciembre de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-6134059387886879718?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/6134059387886879718/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=6134059387886879718' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/6134059387886879718'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/6134059387886879718'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/12/un-proyecto-cuestionable.html' title='Un proyecto cuestionable'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-903023251224818964</id><published>2010-12-25T19:24:00.001-03:00</published><updated>2010-12-25T19:24:43.726-03:00</updated><title type='text'>Allende, desde Francia</title><content type='html'>"Salvador Allende, investigación íntima" es el nombre del libro recientemente publicado por el periodista francés Thomas Huchon, hijo de un destacado político socialista galo. En él, Huchon expone los resultados de una larga indagación sobre la vida y la obra del ex presidente Allende. Lo hace siempre en un tono coloquial, pues la investigación se funda en un gran número de entrevistas a quienes fueron sus cercanos. El libro, a través de anécdotas y reflexiones, va intentando develar así quién fue ese misterioso personaje llamado Salvador Allende.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En general, el hecho de ser extranjero representa una ventaja al momento de escribir un libro de este tipo, pues un buen análisis exige un mínimo de distancia. No obstante, dicho axioma no vale para este caso. No vale porque Huchon, pese a su buena voluntad y su buena fe, escribe el libro desde la admiración unívoca, casi diría que desde la veneración. Eso le permite conectar bien con sus entrevistados, pero le impide luego conocer al verdadero Allende. Dicho de otro modo, el autor es radicalmente incapaz de poner una mirada crítica en el objeto estudiado. Es cierto que menciona las contradicciones internas de Allende, pero éstas no afectan nunca su análisis. Allende condensó en su propia persona muchas de las tensiones de la sociedad chilena, y si su tragedia, nuestra tragedia, no se explica por ahí, entonces no puede explicarse por ninguna parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es imposible entender a Allende sin tomarse en serio las evidentes contradicciones vitales que lo acompañaron durante su mandato. Naturalmente, un esfuerzo de ese tipo no puede sino mostrar a un Allende con claroscuros. Un trabajo de ese tipo tendría que hacerse cargo no sólo de los factores extrínsecos que afectaron el gobierno de la Unidad Popular -que los hubo-, sino también de los errores cometidos por el propio presidente. Huchon logra la extraña proeza de tener todo el material a la vista, frente a sus ojos, y sin embargo hacer como si nada. El libro sugiere constantemente las preguntas que el autor se resiste a formular explícitamente, pues eso lo obligaría a cuestionar su propio punto de partida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mismo autor nos da la clave para entender su problema: en Francia el nombre de Allende es el nombre de un mito y el de una leyenda. La vía chilena al socialismo y el suicidio final ocupan un lugar extraordinariamente privilegiado en la memoria colectiva francesa. Esto se explica en parte por la innegable fuerza épica de la tragedia chilena, y en parte también porque los franceses adoran los experimentos revolucionarios, siempre y cuando éstos se produzcan a no menos de cinco mil kilómetros de su territorio. El reciente juicio efectuado en París contra la represión del régimen militar puede ser considerado discutible por muchos motivos. Es dudoso desde el punto de vista jurídico, y tampoco parece muy pertinente considerando que el historial de Francia en materia de derechos humanos está lejos de ser intachable (baste nombrar la guerra de Argelia). Pero, con todo, el juicio (y la condena final) sigue siendo un muy buen síntoma: los franceses se sienten actores más que espectadores de nuestra historia, y eso explica que Huchon no logre tomar la distancia necesaria. Logra así conservar el mito, pero al mismo tiempo se priva el acceso a una comprensión más acabada de la realidad; una realidad menos mitológica, pero no por eso menos trágica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en Revista &lt;a href="http://www.quepasa.cl/articulo/20_4824_9.html"&gt;Qué Pasa&lt;/a&gt; el viernes 24 de diciembre de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-903023251224818964?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/903023251224818964/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=903023251224818964' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/903023251224818964'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/903023251224818964'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/12/allende-desde-francia.html' title='Allende, desde Francia'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-7498303099667287795</id><published>2010-12-20T13:14:00.001-03:00</published><updated>2010-12-20T13:18:27.830-03:00</updated><title type='text'>¿Una doble vida?</title><content type='html'>La última novela de Arturo Fontaine, cuyo título es &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La vida doble&lt;/span&gt;, nos introduce sin rodeos ni anestesia en esas zonas de nuestra historia que, a veces, no querríamos ni mirar. Son los subterráneos oscuros, los rincones siniestros del Chile de los `80, allí donde nadie tenía demasiados escrúpulos a la hora de elegir los métodos para combatir la amenaza terrorista. Es, a no dudarlo, un momento particularmente sombrío de nuestro pasado reciente, y Fontaine tiene el mérito innegable de traerlo a la luz con una gran historia.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;La vida doble&lt;/span&gt; es una novela que se deja leer porque está muy bien escrita. La narración en primera persona le da una fuerza singular al relato, porque el autor (y el lector) es constantemente interpelado por la protagonista que habla. Esto genera un diálogo a tres voces, donde sólo la narradora tiene la palabra, pero donde otros dos van respondiendo. El autor nos describe además el mundo de los grupos revolucionarios, y la realidad paralela de los organismos de inteligencia. Son mundos de misterio, de puntos, de misiones, de peligros y de múltiples realidades que se reflejan unas con otras, y donde nadie sabe muy bien dónde está el espejo, si es que acaso lo hay. Son mundos de vértigos y de compromisos vitales de una radicalidad que ya nos cuesta siquiera concebir.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El hilo central puede resumirse del modo siguiente: Irene cree en la Revolución y en la Historia. Como tal, forma parte de una célula subversiva que organiza un asalto. Éste falla, e Irene cae detenida mientras su compañero -Canelo- muere en el combate. En seguida, Irene es víctima de torturas indecibles -que Fontaine narra con sobriedad sin eludir nada- y sin embargo resiste, no delata. Semanas después es dejada en libertad, pero vuelve a ser detenida al poco tiempo. En rigor, su libertad sólo era un ardid para rastrearla mejor y descubrir su punto débil. En ese momento, todo cambia: Irene no sólo habla, no sólo dice todo lo que sabe, sino que además se produce en ella una suerte de conversión, y pasa a formar parte activa de la célula antiterrorista. Se convierte en miembro del servicio, tiene un arma, interroga a los detenidos y entrega datos cruciales.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Una pregunta recorre toda la novela: ¿cómo puede alguien cambiar de piel de modo tan absoluto y repentino?, ¿cómo puede alguien pasar de ser una ferviente devota de la revolución proletaria a colaborar activamente con los servicios de inteligencia de Pinochet? Ése es el fenómeno que se intenta comprender, y ciertamente la novela tiene la virtud de moverse en ese plano: acá no hay condenas facilistas ni juicios expeditivos, sino más bien cierta perplejidad. La misma Irene no deja de vacilar respecto de su propia historia. La vida doble es, en muchos sentidos, la historia de una vida frustrada, de una vida que nunca pudo seguir la máxima de Píndaro: Irene nunca pudo a llegar a ser lo que era, en parte porque nunca lo supo y en parte porque nadie puede impunemente vivir dos vidas en una. Irene no pudo vivir su vida en ninguna dirección porque una vida doble es algo así como una vida que no es ninguna.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Pero volvamos al relato. Irene admira a sus camaradas caídos en combate: ellos no tuvieron que entregarse, ellos no fueron violentados en sus convicciones. La muerte transformó a Canelo en un héroe, mientras que a ella la vida la transformó en una delatora. Irene recuerda a Winston Smith, el personaje central de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;1984&lt;/span&gt;, quien también busca combatir a un régimen al que considera injusto y opresivo. Su subversión fracasa porque el poder totalitario descrito por Orwell no admite ninguna grieta, ninguna salida. Pero también fracasa por otro motivo, motivo que Evelyn Waugh viera con tanta lucidez: la rebelión de Winston fracasa sobre todo porque, en el fondo, su rebelión es falsa. La &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Fraternidad&lt;/span&gt; a la que se suma es una réplica del poder totalitario. De hecho, para ingresar a ella, Winston debe estar dispuesto a realizar todo tipo de acciones sin limitaciones de ningún tipo. Para oponerse, debe renunciar a su libertad moral. El proceso de Irene es parecido, pues también debe aceptar que la revolución conlleva “hectolitros de sangre joven”: ella lo admite y consiente sin reflexionar ni buscar razones. ¿Qué la motivaba? “Mi destino era vengar. En mis oídos zumbaba el silencio de los muertos”, nos dice. La máxima es: por la causa, todo. Winston e Irene dan así un paso sin vuelta atrás. En la noche que antecede el asalto fallido, Canelo también tiene estas dudas: pero a él lo absolvió la muerte. A Camus lo obsesionaba el mismo problema, y el sólo hecho de enunciar sus dudas en esa estremecedora obra llamada &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Los justos&lt;/span&gt; le valió la enemistad de casi toda la &lt;span style="font-style:italic;"&gt;intelligentsia&lt;/span&gt; de su época: ¿debe el verdadero revolucionario estar dispuesto a todo?, ¿no hay acaso en esa decisión una especie de perversión moral, una suerte de transgresión que termina yendo en el mismo sentido de lo que se quiere combatir?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;En &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La vida doble&lt;/span&gt; estas preguntas son inevitables porque el cambio de piel de Irene es súbito e instantáneo. “Mi confesión, dice, terminó siendo un vómito de odio a mis hermanos, a mi misma, la de antes”. Ya no era Irene, ahora era de los otros, pero el sentimiento permanece idéntico: sólo cambió el objeto de su odio. Pero para que tal cosa pueda ocurrir, debe haber una identidad invisible entre ambas pieles, un túnel secreto que comunique ambas existencias. Ella misma lo admite cuando asume que el día del asalto decidió entregarse. Y lo que constituye su verdadera tragedia es su incapacidad de entender &lt;span style="font-style:italic;"&gt;qué fue lo que le pasó&lt;/span&gt;. Por eso, hasta el final, se niega a sí misma, niega las dos modalidades que asumió su propio ser. Y su tragedia es también la de Chile, la tragedia de todos nosotros, porque todos somos, de algún modo, Irene. Aunque no la queramos mirar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://elpost.cl/content/%C2%BFuna-doble-vida"&gt;El Post&lt;/a&gt; el viernes 17 de diciembre de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-7498303099667287795?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/7498303099667287795/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=7498303099667287795' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7498303099667287795'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7498303099667287795'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/12/una-doble-vida.html' title='¿Una doble vida?'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-1206084824432993534</id><published>2010-12-20T13:13:00.001-03:00</published><updated>2010-12-20T13:15:30.349-03:00</updated><title type='text'>Una cuestión de identidad</title><content type='html'>La desorientación severa que afecta a la Concertación es, si se sigue alargando, una muy mala noticia para nuestra democracia. Todo régimen representativo necesita de una oposición fuerte y bien definida, capaz de ejercer un contrapeso real al oficialismo. Sin embargo, la coalición opositora está muy lejos de eso: incapaz de dar con el tono adecuado, a veces pareciera simplemente que no tiene nada relevante que decirnos. El airado reclamo de Carolina Tohá contra un instructivo de Sernatur, aunque menor, es bien decidor: si la gran promesa opositora es capaz de gastar su tiempo en ese tipo de minucias, yo supongo que en Palacio deben esbozar más de una sonrisa. Y, mejor aun, no faltará el asesor que proponga elaborar uno de esos instructivos cada 15 o 20 días. A este ritmo, ¿qué vendrá después? ¿El color de los ferrocarriles, la corbata de los gobernadores?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese sentido, no sólo el gobierno carece de ejes estructurantes: eso también vale -y acaso de modo más dramático- para la Concertación. Algunos han propuesto cambiarle el nombre, como si se tratara de un problema semántico (ojalá todo en la vida fuera tan fácil). Otros se sienten cómodos con el rol más activo que han asumido Lagos y Bachelet, pues son los únicos capaces de poner algo de orden. No obstante, hay buenas razones para pensar que su presencia agrava, más que mejora, los males. No sólo porque impiden que las generaciones de recambio asuman de una vez  sus responsabilidades -bien o mal-, sino sobre todo porque sus liderazgos respectivos terminan por esconder debajo de la alfombra los verdaderos problemas, que no son tanto de personas como de ideas. Hoy el principal desafío es dar con una definición y un proyecto comunes en el que todos se sientan representados, y ni Lagos ni Bachelet están en condiciones de dar ese tipo de respuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde luego, el indispensable proceso de definiciones tiene riesgos, pero el seguirlos postergando tiene aún más. Las tensiones internas, bien manejadas, pueden resultar hasta fructíferas. A ratos, la Concertación parece olvidar que ser oposición da ciertos grados de libertad y que no es pecado usarlos. Por lo mismo, no es malo que existan dos, o más, proyectos alternativos que compitan entre sí. Guido Girardi no puede obligar a nadie a compartir sus ideas y su estilo, pero tampoco nadie puede impedirle que ponga ciertos temas sobre la mesa. Ignacio Walker no puede forzar una unidad ficticia, pero tiene derecho a enunciar el tipo de alianzas en que la DC está dispuesta a participar sin traicionar su propia naturaleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como sea, lo central es que los jerarcas no impidan que estas cuestiones sean debatidas, porque a la Concertación le llora una discusión franca de ideas. Una formulación de la propia identidad exige que todos los puntos de vista sean cuidadosamente explicitados. A partir de esta explicitación será posible elaborar un proyecto político y discutir la política de alianzas, y sólo después podrá venir la pregunta por los liderazgos. Pero seguir funcionando con la lógica de los consensos artificiales equivale a mantener vivo tal cual a un organismo que presenta pocos signos vitales. La democracia necesita una mejor oposición y, por cierto, Tohá se merece mejores razones para oponerse al gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2010/12/895-330885-9-una-cuestion-de-identidad.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 15 de diciembre de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-1206084824432993534?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/1206084824432993534/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=1206084824432993534' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/1206084824432993534'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/1206084824432993534'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/12/una-cuestion-de-identidad.html' title='Una cuestión de identidad'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-1436111522700381256</id><published>2010-12-08T06:38:00.004-03:00</published><updated>2010-12-08T06:57:05.007-03:00</updated><title type='text'>Adolescente sin causa</title><content type='html'>Hace algunas semanas, en una entrevista que le hiciera Jorge Navarrete, Patricio Fernández Chadwick —director de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;The Clinic&lt;/span&gt;— revindicaba lo que él llamaba la adolescencia del periódico que dirige. Sugería que &lt;span style="font-style:italic;"&gt;The Clinic&lt;/span&gt; no sería quien es si no fuera por su irremediable adolescencia, si no estuviera siempre diciendo eso que —supuestamente— está prohibido decir. En suma, podríamos resumir, su identidad consiste en hacer todo lo posible, semana a semana, por espantar a la abuelita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese constante afán de transgresión, una de sus últimas portadas caricaturizó a Benedicto XVI de una manera que muchos consideraron poco respetuosa. Supongo que la libertad de prensa existe justamente para permitir este tipo de expresiones, pero también para que quienes se sienten ofendidos por ellas puedan organizarse. Pues bien, un grupo inició una campaña con el fin de intentar convencer a los avisadores de retirar su auspicio al periódico, y logró su objetivo con uno de ellos. Hasta aquí, todo parecía desarrollarse dentro de los cánones normales de nuestra buena y tautológica sociedad liberal: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;todos tienen derecho a ejercer sus derechos&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno hubiera esperado que la reacción del semanario fuera la del buen jugador que conoce las reglas del juego. Pero las cosas fueron un poco distintas: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;The Clinic&lt;/span&gt; reaccionó denunciando una “terrorífica” protesta propiciada por “fanáticos” que buscarían coartar la libertad de expresión. Quizás no se pueda esperar una reacción diferente de quien celebra su propia adolescencia. Con todo, queda un dejo a doble vara, a hipocresía —esos pecados que con tanta fuerza se condenan en las páginas de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;The Clinic&lt;/span&gt;— porque la defensa de la libertad sólo tiene valor cuando se defiende también para quienes no piensan como uno. En el resto de los casos, es demasiado fácil. Además, si uno de los objetivos explícitos del semanario es espantar a la abuelita, no se entiende bien que sean ellos mismos los que luego se espanten de haber hecho tan bien su trabajo. &lt;span style="font-style:italic;"&gt;The Clinic&lt;/span&gt; empieza a parecerse a ese colegial que no deja vivir en paz al resto pero que luego se victimiza como ninguno cuando le llega su turno. Yo diría que si a usted le gusta tanto el &lt;span style="font-style:italic;"&gt;hueveo&lt;/span&gt;, no puede ser tan llorón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque, seamos serios, y aún corriendo el riesgo de ser yo mismo el objeto de las próximas sátiras, a &lt;span style="font-style:italic;"&gt;The Clinic&lt;/span&gt; le encanta la chacota siempre y cuando ésta vaya en un solo sentido. No pretendo negar los aspectos positivos de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;The Clinic&lt;/span&gt;, pues es obvio que a los muchachos les sobra el talento y que han hecho aportes muy significativos. Sin embargo, todo ello queda oculto por —¿cómo decirlo?— cierta vulgaridad. Y aunque ya veo a buena parte del público indignarse conmigo (he cometido el peor de los pecados: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;he proferido un juicio estético&lt;/span&gt;), lamento comunicar que no encuentro un término más adecuado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al vulgarizarlo y trivializarlo todo, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;The Clinic&lt;/span&gt; le ha hecho un flaco favor a nuestra discusión pública. &lt;span style="font-style:italic;"&gt;The Clinic&lt;/span&gt; tiende a degradar el lenguaje, a rebajar el nivel de la discusión y, en el fondo, a erosionar las bases del diálogo democrático, y un fenómeno así no puede sernos indiferente. El diálogo es imposible cuando se rompen las condiciones que lo permiten, condiciones que &lt;span style="font-style:italic;"&gt;The Clinic&lt;/span&gt; se esmera en hacer añicos y que el formalismo jurídico difícilmente puede producir por sí mismo. El semanario termina así amedrentando a todos aquellos que no se ajustan a la nueva moral, ya que sobre las voces disonantes pesa la constante amenaza de la funa. ¿Qué hombre público podría querer verse en una de sus ingeniosas e humorísticas portadas? Los paladines del pluralismo terminan siendo los mejores gendarmes de lo políticamente correcto, pues convierten todo legítimo disenso en una cuestión de culpables e inocentes. Su facilismo le impide ver los matices, y caen así en aquello que tanto critican: un mundo de buenos y malos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso explica que en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;The Clinic&lt;/span&gt; abunden más los (des)calificativos que las reflexiones, porque la cuestión es que los argumentos sean reemplazados por los adjetivos, esa práctica que Camus consideraba mortal para cualquier debate público. En general, puede decirse que la cantidad de adjetivos proferidos es inversamente proporcional a la cantidad de ideas, y de eso saben en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;The Clinic&lt;/span&gt;. Un poco por lo mismo, hay que ser tan adolescente como ellos para seguir creyendo por un solo instante que todavía son irreverentes, que todavía desafían al poder. No hay nada más ortodoxo que &lt;span style="font-style:italic;"&gt;The Clinic&lt;/span&gt; porque no hay nadie menos capaz de la menor mirada crítica frente a la &lt;span style="font-style:italic;"&gt;doxa&lt;/span&gt; que ellos mismos han fundado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, lo peor está por venir. Porque ahora que un grupo de presión logró el retiro de un auspiciador, ya sabemos la cantinela que nos espera, con editoriales, reportajes y entrevistas a figurillas del &lt;span style="font-style:italic;"&gt;star system&lt;/span&gt; criollo: Chile está &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ad portas&lt;/span&gt; de caer en el peor de los integrismos y &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Muévete Chile&lt;/span&gt; —poderosísima organización que domina al país en las sombras— representa la más seria amenaza que la República haya conocido desde las aventuras de Ramón Freire. Se nos dirá, una vez más, que el poder económico conservador se ha coludido para manipular al país y reducir nuestros escasos márgenes de libertad. Pero toda esa monserga según la cual el poder económico es ultraconservador y &lt;span style="font-style:italic;"&gt;blablablá&lt;/span&gt; es falsa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay tal, pues no existe fuerza más subversiva respecto de las tradiciones —de todas las tradiciones— que el mercado. Para saberlo, una lectura de Marx con un mínimo de atención es suficiente. Si por ventura le fastidian los autores decimonónicos, también puede leer a Christopher Lasch, o al mismo Milton Friedman. Y si su problema es con la lectura, en verdad basta con sintonizar &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Megavisión&lt;/span&gt; o echar un vistazo a &lt;span style="font-style:italic;"&gt;LUN&lt;/span&gt;. La paradoja —que tanto irritaba a Orwell— consiste en lo siguiente: cuando cierto progresismo de izquierda levanta la bandera de la más absoluta libertad moral no sólo olvida la cuestión de la igualdad, sino que legitima de paso la más absoluta libertad económica. Cuando no hay reglas morales que valgan, cuando toda norma mínima de comunidad es sistemáticamente desacreditada como conservadora o arcaica,  el único árbitro que queda en pie es el mercado. Por eso &lt;span style="font-style:italic;"&gt;The Clinic&lt;/span&gt; comete la más grosera de las incoherencias cuando se queja de la concentración económica al mismo tiempo que quiere transgredir y derribar todas las normas (y cabe decir que buena parte de la derecha padece de un mal simétrico).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confieso en todo caso que no me gusta la presión sobre los avisadores como medio de reclamo y, por lo mismo, no me asociaría  a una protesta de ese tipo. No me gusta justamente porque no creo que todos los problemas sociales sean problemas de mercado y por tanto no creo que deban resolverse por la vía del mercado. Ese camino equivale a reconocer el fracaso de la política. Pero también hay que admitir que el mismo &lt;span style="font-style:italic;"&gt;The Clinic&lt;/span&gt; ha contribuido a que lleguemos a este punto destrozando alegremente todos los principios de eso que Orwell llamaba la &lt;span style="font-style:italic;"&gt;decencia ordinaria&lt;/span&gt; o la &lt;span style="font-style:italic;"&gt;decencia común&lt;/span&gt;. Cuando no se reconoce la existencia de límites, el único árbitro disponible es el mercado. Pero vaya que es difícil explicarle todo esto a un adolescente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.elmostrador.cl/opinion/2010/12/07/adolescente-sin-causa/"&gt;El Mostrador&lt;/a&gt; el martes 7 de diciembre de 2010.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-1436111522700381256?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/1436111522700381256/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=1436111522700381256' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/1436111522700381256'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/1436111522700381256'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/12/adolescente-sin-causa.html' title='Adolescente sin causa'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-8000624019290737962</id><published>2010-12-04T11:44:00.000-03:00</published><updated>2010-12-04T11:45:28.892-03:00</updated><title type='text'>El futuro del Euro</title><content type='html'>La crisis del euro no tiene nada de novedad. Hace varios meses Europa y el FMI tuvieron que correr a salvar la economía griega que estaba al borde del colapso y, en ese entonces, se dijo que se trataba de un caso puntual no replicable en otros países. Y era cierto, al menos en parte: los griegos no sólo tenían cuentas públicas desastrosas, sino que también habían mentido respecto del estado de sus finanzas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Sin embargo, al poco tiempo también cayó Irlanda, y su situación era muy distinta. Víctimas de una gigantesca burbuja inmobiliaria y financiera, sus bancos (que habían sido auditados por la Comisión Europea sin que ninguna anomalía fuera detectada), simplemente no resistieron la crisis. El gobierno debió pagar la cuenta, empinando el déficit público sobre el 34% del PIB (quizás no esté de más recordar que el pacto de estabilidad europeo impide, en teoría, déficits superiores al 3%). La situación se hizo insostenible, y los irlandeses tuvieron que vencer sus propios miedos (son muy celosos de su soberanía). Así, la Unión Europea y el FMI elaboraron un plan de ayuda por un monto aproximado de 85 mil millones de euros, y exigieron de Irlanda un estricto programa de reducción del gasto público. La deuda irlandesa estaba poniendo en riesgo a toda la zona euro.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El problema obvio, va ahora por el siguiente lado: ¿qué países siguen en la lista?, ¿a cuántos países puede ayudar Europa sin caer en una crisis de proporciones, considerando que la capacidad de endeudamiento no es infinita? Por de pronto, los candidatos más inmediatos son Portugal y España, aunque sus dirigentes lo niegan día a día con declaraciones altisonantes. Y luego, vienen Italia y Francia. El caso hispano es particularmente crítico, porque el tamaño de su economía impide un salvataje análogo al de Grecia e Irlanda. Por lo mismo, hoy todos cruzan los dedos para que el virus no siga expandiéndose, pues nadie sabe muy bien qué podría ocurrir.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Pero en rigor lo que la crisis irlandesa vuelve a mostrar es que el problema de fondo aún no ha sido enfrentado: la zona euro integra a países con economías muy disímiles, que tienen distintos necesidades e intereses monetarios. Por ejemplo, mientras a los alemanes les agrada un euro fuerte, las economías del sur tienen muchas razones para querer devaluar la moneda: les permitiría recuperar un poco de competitividad y un poco de inflación no les vendría nada de mal. Por otro lado, los germanos han seguido durante muchos años una esforzada política de rigor financiero, mientras casi todos sus vecinos tienen una marcada tendencia al laxismo. En Francia, por ejemplo, no parece haber mucha conciencia del estado catastrófico de las finanzas públicas y los esfuerzos por reducir el gasto son más bien discretos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Esta dificultad, a su vez, nos remite a una cuestión anterior, que es la de saber si tiene algún sentido tener una moneda común sin una política económica conjunta. El problema, a fin de cuentas, es político más que económico, lo que confirma aquella vieja teoría aristotélica de la primacía de lo político por sobre otros factores. En las actuales condiciones, el euro puede funcionar relativamente bien si el escenario no es demasiado malo, pero en época de crisis la cuestión cambia de color: los desacuerdos se hacen más visibles, los reproches mutuos se repiten con más intensidad y se hacen patentes los intereses divergentes de unos y otros. Y como no hay agua en la piscina para fundar una autoridad económica común —eso sería una especie de paso definitivo hacia un sistema federal—, los europeos se las ingenian buscando mecanismos que puedan reemplazar eso a lo que se niegan: sanciones económicas contra quienes excedan los déficits permitidos (medida completamente inaplicable), acuerdos de estabilidad y solidaridad monetaria futuras, compromisos de permanecer juntos, y otras hierbas por el estilo. Esto demuestra que los europeos, o al menos sus dirigentes, tienen la voluntad de conservar el euro, pero también demuestra que no están dispuestos a poner los medios necesarios para ello: nadie quiere a seguir cediendo soberanía a los tecnócratas que pueblan Bruselas. En algún sentido, puede decirse que los europeos quedaron a medio camino: el Euro sólo tenía sentido como una etapa en la vía hacia un régimen propiamente federal, que hoy pocos se atreven a defender en público. No se atreven a deshacer el camino andado, y con razón: ¿qué puede hacer una moneda nacional europea hoy en la guerra monetaria que enfrenta a China con Estados Unidos? Pero tampoco se atreven a seguir avanzando.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Por mi parte, creo que el euro, al menos en su concepción actual, está condenado a muerte mientras no se resuelva este dilema. No sé cuánto tiempo tardará en morir, pero son demasiadas las tensiones que se condensan sobre él, y que se irán acumulando con el paso de los años, pues las economías europeas tienen ritmos y fisonomías demasiado distintos. Por de pronto, si la crisis no se detiene en Irlanda y sigue contagiando a economías más importantes, la presión será difícilmente soportable, y esto tanto para los que pagan la cuenta como para los que reciben la ayuda. Pero incluso si la crisis coyuntural se detiene aquí, estos problemas van a seguir surgiendo, de modo más o menos solapado, por más que los europeos se sigan cubriendo los ojos: no se puede tapar el sol con un dedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://elpost.cl/content/el-futuro-del-euro"&gt;El Post&lt;/a&gt; el viernes 3 de diciembre de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-8000624019290737962?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/8000624019290737962/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=8000624019290737962' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/8000624019290737962'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/8000624019290737962'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/12/el-futuro-del-euro.html' title='El futuro del Euro'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-32028173665235681</id><published>2010-12-04T11:42:00.002-03:00</published><updated>2010-12-04T11:44:32.529-03:00</updated><title type='text'>Wikileaks: ¿transparencia totlal?</title><content type='html'>Wikileaks, junto a los periódicos más destacados del mundo, ha decidido hacer públicos miles de informes diplomáticos de carácter reservado. Esto ha producido cierta exaltación entre los &lt;span style="font-style:italic;"&gt;místicos de internet&lt;/span&gt;. Algunos hablan de la principal catástrofe diplomática de la historia de la humanidad, como si algo así -de ocurrir- tuviera algo de positivo. Otros sostienen que esto producirá una revolución en las relaciones internacionales, algo así como el advenimiento de una nueva era en la que todo será transparente y toda oscuridad habrá desaparecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me confieso escéptico frente a esta curiosa fe colectiva en las virtudes de la web y Wikileaks, pues creo que esta manera de hacer las cosas esconde riesgos, y no es seguro que hayan sido tomados en cuenta. No pretendo negar los efectos positivos de la difusión de los actos públicos: la calidad de la política mejora cuando cada cual debe rendir cuenta de sus actos frente a los ciudadanos. Pero llevar ese principio a su extremo puede resultar peor que la enfermedad. Desde luego, un mundo completamente transparente está mucho más cerca de las pesadillas de Orwell que de un paraíso terrestre. Lo humano se articula naturalmente entre lo público y lo privado, y aunque la distancia entre los dos ámbitos permite la hipocresía, también permite la intimidad, y es imposible abolir lo primero sin abolir de paso también lo segundo. Alguien podría objetarme que, hasta ahora, las filtraciones corresponden sólo a actos públicos, y es cierto. Pero deberíamos cuidarnos más de celebrar un fenómeno cuyo término no conocemos: ¿Tiene límites esta obsesión por saberlo todo? ¿Hasta dónde llegará esta pasión por la transparencia? ¿Tendremos la capacidad para distinguir los ámbitos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo caso, los documentos filtrados hasta ahora no han revelado nada demasiado extraordinario. Dicho de otro modo, no necesitábamos a Wikileaks para saber que las relaciones internacionales funcionan con altas dosis de hipocresía, de dobleces y a veces también simplemente de miserias humanas. Bastaba con leer a los griegos para saberlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, este episodio no puede hacernos olvidar que la diplomacia, con sus bajezas y grandezas, no existe para permitir a malvados gobernantes manipular a las masas, aunque algunos lo hagan. La diplomacia es consustancial a la realidad política, y seguirá existiendo mientras no haya un Estado universal. Ella permite, entre otras cosas, resolver conflictos por canales pacíficos y eso, nos guste o no, exige algún grado de secreto y de reserva: los Estados también tienen su intimidad. Las negociaciones internacionales ponen en juego vidas humanas e intereses permanentes y no pueden hacerse vía &lt;span style="font-style:italic;"&gt;twitter&lt;/span&gt;. Las redes sociales no pueden reemplazar el trabajo de los diplomáticos y, en ese sentido, la decisión de hacer públicos ese tipo de documentos es altamente problemática.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suponer que Wikileaks va a modificar en profundidad la naturaleza de las relaciones internacionales es caer en el más cándido de los angelismos. Y el angelismo es menos inocente de lo que parece: quien quiere hacer el ángel, decía Pascal, termina haciendo la bestia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2010/12/895-311495-9-wikileaks-transparencia-total.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el viernes 1º de diciembre de 2010.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-32028173665235681?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/32028173665235681/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=32028173665235681' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/32028173665235681'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/32028173665235681'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/12/wikileaks-transparencia-totlal.html' title='Wikileaks: ¿transparencia totlal?'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-5464925761965663294</id><published>2010-11-24T08:08:00.001-03:00</published><updated>2010-11-24T08:10:23.842-03:00</updated><title type='text'>La libertad del burgués</title><content type='html'>Luis Larraín, en El Post, ha defendido nuevamente la voluntariedad del voto. Si lo entendí bien, su argumentación puede resumirse del siguiente modo: la libertad individual es un valor demasiado sagrado como para limitarlo basándose en argumentos “utilitarios” (el más recurrente: la obligatoriedad genera una supuesta mejoría en la calidad de las políticas públicas). Por otro lado, nos dice, el voto obligatorio genera un público cautivo para los políticos, que no tendrían que hacer esfuerzos para convencernos de ir a votar.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;La argumentación de Larraín parece sensata. En efecto, ¿cómo podríamos confiar en el voto de una persona que al mismo tiempo vota obligada?, ¿por qué tratarlo como adulto y como niño al mismo tiempo?, ¿no hay allí una contradicción demasiado evidente? La columna tiene, al menos, un mérito, que es el de insistir en el fondo del problema. En una discusión de esta naturaleza los argumentos decisivos no son de utilidad sino normativos. Es decir, no basta con mostrar los efectos positivos (o negativos) de ambas alternativas; el esfuerzo debe ir por el lado de determinar si acaso el voto debe ser obligatorio o voluntario. Los otros argumentos pueden ser muy importantes (y, de hecho, lo son) mas no definitivos. Se trata de una cuestión demasiado crucial como para decidirla en función de utilidades que, por lo demás, pueden ser variables.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Para Larraín, imponer la obligación de votar implica una insoportable limitación a la libertad individual. La libertad está entendida aquí como la mera ausencia de impedimentos externos: cualquier intromisión es indebida. Si quiero, voto; si no quiero, no voto, y no hay mucho más que discutir. No sé muy bien por qué, pero pese a lo tentador que suena este razonamiento (es música para los oídos: yo siempre puedo hacer lo que yo quiero), nunca ha podido convencerme del todo, en ninguna de sus versiones. Es un problema que ya explicaba Marx, en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;La cuestión judía&lt;/span&gt;, donde critica duramente esa concepción “negativa” de la libertad. Esos supuestos derechos, esa supuesta libertad, dice Marx, no son más que los derechos del hombre egoísta, del hombre separado del hombre, del hombre considerado como mónada aislada. Porque, seamos serios, ¿qué tremenda limitación de la libertad es ésa que nos obliga a ir votar cada dos o cuatro años?, ¿no nos impone la sociedad obligaciones mucho más pesadas en el día a día? Detrás de la visión de Larraín se esconde un individualismo exacerbado, que considera cualquier deber, por mínimo que sea, como una inaceptable limitación a la propia individualidad.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El detalle es que la libertad no es algo dado de modo espontáneo -por más que les pese a los contractualistas-, no es algo anterior a la sociedad. La libertad existe porque hay sociedad, es fruto de la comunidad. Lo que dio origen a la libertad fue la creación de la política, la creación de la polis. Por lo mismo, no es de extrañar que una condición mínima de existencia para la libertad sea la existencia de una comunidad política medianamente sana y robusta, donde la participación y el poder de decisión no sea el monopolio de unos pocos, de los mismos de siempre. Sin comunidad, la libertad no es más que una ilusión. En ese sentido, el voto obligatorio no tiene nada de delirante, y no debería tenerlo ni siquiera para un liberal, pues sin república no hay libertad.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Pero quizás voy muy lejos. Porque justamente el desacuerdo reside en las distintas concepciones de lo público: mientras para unos, el funcionamiento del mercado debe extenderse a todos los ámbitos posibles, otros creemos que lo público debe dibujarse con otros trazos, con otros colores. Dicho de otro modo, para algunos la decisión de votar o no votar es parecida a la decisión de ir al &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Líder&lt;/span&gt; o al &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Jumbo&lt;/span&gt;, mientras que para otros la política no debe replicar el funcionamiento del mercado, porque los bienes en juego son de orden distinto. Por mi parte, me inclino por pensar que reducir todos los ámbitos de la vida humana a la lógica del mercado supone un estrechamiento extremo de las posibilidades humanas. Además, la paradoja es que esa concepción de la libertad termina limitando la propia, vaciándola de contenido y de sustancia, reduciendo las opciones a &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Pepsi&lt;/span&gt; o &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Coca cola&lt;/span&gt;. Ésa es, Marx &lt;span style="font-style:italic;"&gt;dixit&lt;/span&gt;, la pobre libertad del burgués.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://elpost.cl/content/la-libertad-del-burgu%C3%A9s"&gt;El Post&lt;/a&gt; el viernes 19 de noviembre de 2010-&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-5464925761965663294?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/5464925761965663294/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=5464925761965663294' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/5464925761965663294'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/5464925761965663294'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/11/la-libertad-del-burgues.html' title='La libertad del burgués'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-6341321370364761812</id><published>2010-11-24T08:07:00.001-03:00</published><updated>2010-11-24T08:08:20.067-03:00</updated><title type='text'>Una derecha dialéctica</title><content type='html'>DE MODO algo inusitado, el gobierno ha decidido esforzarse en definir su propio sector resucitando esa vieja idea de la nueva derecha. La iniciativa no deja de ser loable, porque si de algo parece pecar el oficialismo es de falta de reflexión. En efecto, la actual administración está dominada, a ratos, por el activismo: entre las urgencias que no han faltado, cierta obsesión por las encuestas y el propio carácter del Presidente, al gobierno le ha costado transmitir un mensaje coherente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, no es mala la idea de hacer una pausa para pensar dónde se está y dónde se quiere ir, más allá de esa consigna tan fundamental como insuficiente de hacer bien las cosas. Sin embargo, la ocurrencia también tiene sus riesgos y no es seguro que hayan sido previstos. En primer término, y suponiendo que al gobierno le interesa la unidad de la Alianza, se entiende mal por qué la nueva derecha se erige con cierto ánimo de exclusión hacia la UDI, el partido con mayor representación parlamentaria. En ese sentido, el ministro del Interior debería evitar confundir sus legítimas aspiraciones con el interés del gobierno. Esto no quita que la respuesta haya sido algo decepcionante: en lugar de doblar la apuesta y aprovechar la oportunidad, el gremialismo reaccionó, una vez más, a la defensiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, la descripción de esta nueva derecha ha sido tan vaga, que cuesta creer que tras ella pueda encontrarse una efectiva refundación doctrinaria: el proyecto original de Allamand tenía bastante más contenido. Está bien hacerse cargo de los problemas étnicos, ambientales y sociales, pero el eje distintivo no pasa por enunciar las dificultades del país (que todos conocemos), sino por el modo de enfrentarlas. Aquí el marketing puede terminar impidiendo una discusión de fondo. Hasta ahora, el único que ha mostrado una verdadera voluntad política por producir cambios es Joaquín Lavín, quien curiosamente ha guardado silencio: acaso por experiencia sabe que no por mucho madrugar  amanece más temprano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En suma, el gobierno debería ser más cuidadoso en abrir una discusión que no va a poder cerrar a su antojo y que puede generar movimientos difíciles de controlar. Además, el Presidente Piñera nunca ha sido un hombre "de derecha" y sus virtudes no van por el lado ideológico: es dudoso que pueda obtener réditos jugando en esa cancha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, es obvio que la derecha debe acometer un trabajo profundo de reflexión, que no realiza hace decenios. Algunos deberán entender que para elaborar un proyecto político no basta con incluir al final de todas las frases adjetivos de moda (como "liberal" y "moderno"), otros tendrán que construir un mensaje más amigable, y también habrá quienes deban tomarse más en serio los cuestionamientos al modelo económico. Y todos deberán comprender que no hay una sola derecha sino varias, que todas ellas son legítimas y se necesitan unas a otras y que, por tanto, no hay hegemonía que valga; que si quieren no sólo conservar el poder sino hacer algo significativo con él, deben aprender a convivir y a discutir en un cuadro aceptado por todos. Porque sólo a partir de la discusión abierta y honesta, dura y cortés, podrá trazarse un proyecto que haga de la derecha algo viable en el futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2010/11/895-307935-9-una-derecha-dialectica.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 17 de noviembre de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-6341321370364761812?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/6341321370364761812/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=6341321370364761812' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/6341321370364761812'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/6341321370364761812'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/11/una-derecha-dialectica.html' title='Una derecha dialéctica'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-8532715994500089997</id><published>2010-11-07T15:29:00.000-03:00</published><updated>2010-11-07T15:30:03.042-03:00</updated><title type='text'>Difíciles reformas</title><content type='html'>Finalmente, la reforma de pensiones vio la luz. Fue votada en ambas cámaras del parlamento francés y está lista para su promulgación. La izquierda ha anunciado un recurso al tribunal constitucional, pero se trata de una maniobra dilatoria sin destino.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;No ardió París, los estudiantes no paralizaron Francia y los sindicatos no bloquearon los servicios básicos. Hubo, claro, movimientos sindicales, manifestaciones y huelgas más o menos complejas (la de las refinerías fue la más grave), pero con el pasar de los días todo se fue apagando progresivamente. No hubo mayo del 68, y ni siquiera hubo un remedo de los grandes paros estudiantiles del 2006, que obligaron al gobierno de la época a echar pie atrás en un proyecto de flexibilización laboral. Simplemente, no había agua en esa piscina.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Por cierto, nada de esto quita que el descontento con el gobierno sea muy profundo. Sarkozy alcanzó el poder hace algo más de tres años con un discurso rupturista y renovador, prometiendo reformar una economía ahogada por el inmovilismo y las deudas. Basta un solo dato para ilustrar el punto: hace más de 30 años que el Estado francés no tiene un presupuesto donde los ingresos sean al menos iguales a los egresos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El estilo y la campaña presidencial de Sarkozy hicieron creer que sería capaz de cambiar las cosas, de dar un golpe de timón. Su energía le dio buenos dividendos en la primera parte de su gestión, en los que desarmó a sus rivales y se despejó el camino. Sin embargo, no supo administrar su enorme capital político y ahora corre el serio riesgo de transformarse en caso de estudio de dilapidación. En los inicios de su mandato Sarkozy provocaba odio en algunos, hostilidad en otros, pero también mucha esperanza en parte importante de la población. Hoy los sentimientos se dividen entre odio, hostilidad y mera indiferencia. Son muy pocos los que siguen creyendo que su acción los conduzca a alguna parte.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Entre los factores que hicieron posible esta evolución puede contarse cierta tendencia a convertir la política en espectáculo: con el tiempo, Sarkozy se ha convertido en un personaje fundamentalmente frívolo. Tampoco le han ayudado algunos escándalos financieros, y otros familiares. Como si eso fuera poco, decidió hace algunos meses inclinarse fuertemente hacia la derecha -en un intento por recuperar los votos del Frente Nacional-, y así se alejó mucho del centro político. Por último, sus reformas han sido mucho más tímidas de lo prometido y no han tenido los resultados esperados, cuestión que se vio agravada por la crisis económica.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Sarkozy creó una distancia demasiado grande entre las expectativas y los resultados, y en esa distancia reside gran parte de su fracaso. En ese contexto, no tiene nada de raro que la reforma de pensiones haya sido tan mal recibida por la opinión pública. Los franceses entienden que la situación demográfica exige une modificación del sistema, pero están cansados con el estilo de su presidente, con su grandilocuencia estéril y con su verbo fácil pero poco consistente. Por lo mismo la protesta no se dirigía tanto contra la reforma en cuestión, sino que contra el Mandatario. Pero sería miope quedarse sólo allí: se refería también a cierto estado de miedo e incertidumbre, que invade a los franceses. Esto es particularmente cierto en el caso de los jóvenes que son, en el papel, los beneficiados con la reforma de pensiones, pues son ellos quienes tendrán que cargar con la deuda y con un número creciente de inactivos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;¿Qué queda para el futuro? Por de pronto, Sarkozy tiene muy complicada su reelección. Aún no decide si conserva o no a su primer ministro -lo que importa poco en verdad, pues él mismo hace ese trabajo-, y si quiere alargar su estadía en el Elíseo tendrá que elaborar pronto un discurso coherente y, sobre todo, recuperar su credibilidad.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Pero en lo que atañe al problema de fondo, no hay en el escenario político liderazgos que intenten dar con respuestas más o menos certeras. Francia no se acomoda en el nuevo escenario y, aunque nadie duda que los recursos internos existan, es difícil que alguien pueda encarnar una esperanza luego de la decepción de Sarkozy. La izquierda carece de proyecto y ha preferido, en este episodio, jugar a la demagogia más que a la seriedad; mientras que en la derecha no hay alternativas viables al presidente en ejercicio. Así las cosas, todo indica que en los próximos años la nación seguirá jugando al inmovilismo, paralizada por un cuadro político estático donde todos han sido cómplices por treinta años, y detenida también por una sociedad que tiene enormes dificultades para entender que si acaso el Estado de Bienestar tiene un sentido -lo que es perfectamente posible-, debe financiarse sin recurrir constantemente a la deuda, que no hace otra cosa que hipotecar el futuro de las generaciones venideras a cambio de comodidades inmediatas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Es, cuando menos, un poco egoísta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://elpost.cl/content/dif%C3%ADciles-reformas"&gt;El Post&lt;/a&gt; el viernes 5 de noviembre de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-8532715994500089997?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/8532715994500089997/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=8532715994500089997' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/8532715994500089997'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/8532715994500089997'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/11/dificiles-reformas.html' title='Difíciles reformas'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-6249517760337169860</id><published>2010-11-04T13:07:00.001-03:00</published><updated>2010-11-04T13:08:53.620-03:00</updated><title type='text'>La libertad de votar</title><content type='html'>La Democracia Cristiana ha señalado querer revisar el acuerdo político alcanzado con cierta premura en enero de este año, en la época que (¡parece tan lejos!) Marco parecía ser el dueño de la política chilena. Ignacio Walker, su presidente, ha dicho que tiene buenas razones para impulsar el voto obligatorio en lugar del voto voluntario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá del fondo del tema, es indudable que estas repentinas volteretas no le hacen bien a la credibilidad del sistema. En rigor, antes de empezar a discutir, no estaría nada de mal que la DC diera alguna explicación más o menos consistente de por qué hoy tiene una posición distinta que hace algunos meses: ¿conversión repentina, hipocresía propia de período electoral, incapacidad de resistir las sirenas populistas? Raye usted la mención que le parezca correcta. Con todo, es innegable que al asunto amerita una discusión más seria que la tuvo lugar hace algunos meses, en medio de presiones más bien dudosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El voto voluntario parece ser, a primera vista, la solución más razonable pues resguarda las libertades individuales. Además exige que los políticos se esfuercen un poco y nos convenzan de ir a votar. En esta lógica, el voto es concebido simplemente como un derecho que puede ejercerse o no según la voluntad de cada cual sin coerción de por medio. ¿Con qué razones la colectividad podría obligarnos a ir a votar si no queremos hacerlo? ¿Por qué la participación habría de ser forzada, cuando es obvio que una participación impuesta no es tal? Desde esta perspectiva no hay ni puede haber motivos suficientes como para poner cortapisas a mi propia voluntad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto parece muy sensato y, sobre todo, muy coherente con ciertas ideas dominantes. Pero esta versión del liberalismo también tiene sus límites y sus complicaciones. Por de pronto, implica una comprensión de la libertad como simple no injerencia, esto es, como mera ausencia de límites externos a la acción. Por lo mismo, se tiende a ver en toda ley un obstáculo para las libertades, ya que toda ley supone, por definición, una limitación. No pueden haber deberes en esta lógica, o sólo los estrictamente necesarios. No obstante, existe otra comprensión de la libertad —que podríamos llamar republicana— que no insiste tanto en la no injerencia sino en la ausencia de dominación. La libertad no significa tanto que no haya nunca ninguna interferencia en mi acción (pues así nada podríamos decir contra la esclavitud) sino más bien en que ningún ciudadano pueda ser objeto de dominación. Esta concepción alternativa supone que la libertad, más que algo dado de manera espontánea, es fruto de una determinada organización política que la hace posible. La libertad es inseparable de la comunidad y de la política, porque no puede existir sin aquellas, y entonces la ley es instrumento de libertad más que limitación de mi metro cuadrado. Aquí no sólo hay derechos sino también deberes para con ella misma, pues la libertad requiere para su despliegue efectivo de ciertas condiciones que no son, ni de lejos, fáciles de cumplir. Dicho de otro modo, la libertad supone, como sugería Aristóteles, que hemos puesto algo en común, que hemos creado el ámbito de lo común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este contexto, hablar de voto obligatorio no tiene nada de descabellado. Es simplemente un mínimo deber que permite garantizar el ejercicio efectivo de la libertad, y definitivamente el individualismo tiene que estar muy exacerbado como para considerar que se trata de un grave atentado a la autonomía personal. Es cierto que, desde cierto punto de vista, el voto obligatorio subsidia a los políticos, y también es cierto que éstos no hacen demasiados esfuerzos por merecerlos -y el silencio que ha rodeado el caso Nogueira es el último ejemplo (digamos, entre paréntesis, que la distinción impulsada por el gobierno entre los residentes en el extranjero “con vínculo” y “sin vínculo” tampoco va en el sentido correcto, pues es arbitraria y denota un miedo casi atávico a la participación. Si es la nacionalidad chilena la que otorga el derecho a voto, toda discriminación equivaldrá inevitablemente a crear chilenos de primera y segunda clase, lo que no parece muy pertinente). Pero aún admitiendo las graves dificultades que aquejan a nuestro sistema político, no parece que la solución pase por la voluntariedad del voto —que terminará de debilitar a un sistema ya alicaído— sino por reformar más profundamente el sistema político, partiendo quizás por la ley electoral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hannah Arendt advertía, no sin algo de angustia, de los riesgos que conlleva el estrechamiento del espacio público que termina estrechando también el horizonte de las posibilidades humanas. Yo no creo que el voto obligatorio vaya a resolver nuestros problemas, pero sí creo que el voto voluntario podría agravarlos. Al final del día, la concepción que está detrás de la voluntariedad es aquella según la cual la política debería funcionar del mismo modo que el mercado y donde el ciudadano no debería ser muy distinto del consumidor. Es, por tanto, una mirada insuficiente para todos quienes creemos que lo público no puede reducirse a lo privado y que la política tiene una especificidad que le es propia. O, para decirlo en otras palabras, hacernos cargo de nuestro destino común importa asumir ciertas responsabilidades sin las cuales no tendremos ni comunidad ni libertad ni (casi) nada. Sólo el bendito mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.elmostrador.cl/opinion/2010/11/04/la-libertad-de-votar/"&gt;El Mostrador&lt;/a&gt; el jueves 4 de noviembre de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-6249517760337169860?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/6249517760337169860/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=6249517760337169860' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/6249517760337169860'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/6249517760337169860'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/11/la-democracia-cristiana-ha-senalado.html' title='La libertad de votar'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-3055541373128031084</id><published>2010-11-03T15:15:00.003-03:00</published><updated>2010-11-05T07:15:54.074-03:00</updated><title type='text'>Siempre estás diciendo que te vas</title><content type='html'>Es, sin duda, un político de primera clase. Pertenece a esa estirpe que, lejos de amilanarse por las dificultades, sabe sortearlas ganando en fuerza y en altura. Posee una rara capacidad (que muchos nos querríamos) de leer los momentos políticos, y se ha ganado el respeto de todos, porque cumple con la palabra empeñada y no se queda en pequeñeces (la DC y Ricardo Lagos pueden dar fe).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el gran forjador del crecimiento de la UDI, y por eso su liderazgo interno -más allá de los vaivenes- es indiscutido. Nadie convoca tanto como él porque, en rigor, encarna a la perfección, en lo mejor y en lo peor, el sentido de misión tan caro al gremialismo. En lo mejor, porque dota de sentido a la actividad política; en lo peor, porque a veces cuesta saber si las decisiones en la UDI se toman con criterios políticos o personales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás una de sus grandes virtudes es que está dispuesto a exponer su liderazgo poniendo en la mesa temas incómodos para su sector, y el último ejemplo es su propuesta de referendo por el mar para Bolivia. Aunque es evidente que la sugerencia deberá recorrer un larguísimo trecho antes de ver la luz (por de pronto no sólo es inconstitucional, sino que olvida que el principal escollo para resolver el problema boliviano no es chileno, sino peruano), tiene el mérito innegable de mover el tablero, descolocar a los interlocutores y obligarnos a pensar una cuestión que, tarde o temprano, tendremos que enfrentar. El hombre es así, provocador, sin complejos, seguro de sí mismo, inclasificable. Siempre con la mirada puesta en el horizonte -mientras sus colegas apenas alcanzan, no sin esfuerzos, a mirar sus propias narices-, logra dictar la agenda en lugar de estar sometido a ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo, está incómodo con el gobierno de Piñera. No lo siente suyo y no le gusta el ejercicio personalista del poder. Es comprensible, porque el diseño piñerista deja un escaso margen de juego a los barones de la derecha. A pesar de sus deseos explícitos, no fue nombrado ministro y es el primero en saber que sus elevadas ambiciones son difícilmente alcanzables desde el Senado. Se nota que le falta la primera línea de fuego, que quiere más protagonismo y por eso usa y abusa de la primera persona singular. De algún modo, le frustra no recibir el debido reconocimiento ni de sus correligionarios ni del gobierno ni del país ni de nadie. Probablemente, eso explique su insistencia en cierto discurso quejumbroso y plañidero. Que la política no me gusta, que me quiero ir a navegar a los lagos del sur, que hay una carta secreta donde lo digo todo, nos dice, como si todo eso pudiera interesarnos y formar parte de la cosa pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La paradoja es extraña y consiste en lo siguiente: uno de nuestros políticos más adultos -por su responsabilidad y su sentido de Estado- es al mismo tiempo uno de los más adolescentes por sus constantes y aburridas crisis de identidad. Su tono raya a veces en la autoflagelación, como si quisiera convencernos que lleva años haciéndonos un favor. Sin embargo, los políticos en serio se guardan sus dudas existenciales, si acaso las tienen. Mientras no decida si lo suyo es comedia o algo distinto, Pablo Longueira no sólo será un estorbo para la derecha. También se irá convirtiendo, con el tiempo, en un memorable caso de despilfarro político, cada vez más difícil de tomar en serio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2010/11/895-304340-9-siempre-estas-diciendo-que-te-vas.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 3 de noviembre de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-3055541373128031084?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/3055541373128031084/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=3055541373128031084' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/3055541373128031084'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/3055541373128031084'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/11/siempre-estas-diciento-que-te-vas.html' title='Siempre estás diciendo que te vas'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-1437860129578246817</id><published>2010-10-24T13:02:00.001-03:00</published><updated>2010-10-24T13:03:22.644-03:00</updated><title type='text'>Dilemas de la libertad de expresión</title><content type='html'>HACE ALGUNOS años Nigel Wingrove, cineasta pornográfico, dirigió una cinta en la que Teresa de Avila era el personaje principal de uno de sus "relatos". El Reino Unido impidió su distribución, por blasfematoria, y el realizador acudió a la Corte Europea de derechos humanos. Esta justificó la prohibición, arguyendo que la libertad de expresión no incluye el derecho a profanar de ese modo algo que buena parte de los ciudadanos considera sacro. El caso es extremo, pero, por lo mismo, interesante: ¿estamos dispuestos a tolerar toda expresión que se pretenda artística sin fijarnos en su contenido?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los recientes cargos que el CNTV realizó contra un programa de Chilevisión nos obligan a formular esta y otras preguntas. Una de ellas tiene que ver con el alcance de la libertad de expresión, derecho que para muchos es sagrado. Sin embargo, no es muy seguro que ella suponga algo así como un derecho a ofender gratuitamente: no es lo mismo criticar al Corán que quemarlo. Y si bien es obvio que el arte y el humor merecen un estatuto especial, pues juegan con la ambigüedad de los significados, ello no implica que debamos, necesariamente, aceptarlo todo. Hace algunos años muchos de los que hoy claman al cielo por la decisión del CNTV lograron interrumpir la campaña "humorística" de una radio nacional que estigmatizaba a un grupo social. ¿Por qué allí sí estuvimos dispuestos a poner un límite sin complicarnos tanto? Pocas cosas dañan más la libertad de expresión que la falta de coherencia. Dicho de otro modo, si acaso usted cree que se trata de un derecho absoluto, entonces debe defenderlo siempre, sobre todo si el contenido no le gusta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, no está de más recordar que toda sociedad impone límites. Estos límites pueden ser jurídicos, pero también sociológicos. El reino de lo políticamente correcto, ya lo decía Tocqueville, puede resultar tanto o más opresivo que la peor de las inquisiciones. No quiero decir con esto que la decisión del Consejo haya sido acertada: su argumentación no me parece muy sólida y ni siquiera he visto el programa. Pero ganaríamos bastante situando el dilema en un terreno donde sea posible la discusión racional, lejos de los dogmatismos. La libertad de expresión es un derecho que puede chocar con otros, y hacerse cargo de la colisión supone sopesar los distintos bienes en juego para intentar dar con la respuesta adecuada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos observaciones finales. La primera guarda relación con el tipo de trato que deben recibir las religiones en el espacio público. Aquí deben ser bienvenidas todas las críticas racionales que, como apuntaba Ratzinger, prestan un gran servicio a los creyentes mismos; pero deberíamos ser más cuidadosos con la burla vacía y frívola que erosiona las bases del debate. La religión merece un respeto análogo al que merecen las razas y orientaciones sexuales. La segunda observación tiene que ver con la televisión: ¿debe el mercado tener siempre la última palabra en una cuestión cuyos efectos son de tal calado? ¿Es sensato que la TV esté menos regulada que, digamos, los duraznos en lata? Estas preguntas merecen, al menos, ser enunciadas. No es imposible que el viejo Popper haya tenido buenas razones para creer que la TV puede convertirse en un peligro para la democracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2010/10/895-300884-9-dilemas-de-la-libertad-de-expresion.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 20 de octubre de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-1437860129578246817?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/1437860129578246817/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=1437860129578246817' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/1437860129578246817'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/1437860129578246817'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/10/dilemas-de-la-libertad-de-expresion.html' title='Dilemas de la libertad de expresión'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-5484245455701698775</id><published>2010-10-09T14:57:00.001-04:00</published><updated>2010-10-09T15:03:25.341-04:00</updated><title type='text'>Preguntas abiertas</title><content type='html'>Las declaraciones de Mauricio Hernández Norambuena, Ramiro, han vuelto a abrir una página de nuestra historia reciente que muchos preferirían cerrar para siempre. Como suele suceder, Ramiro sacude polvo viejo buscando mejorar su suerte y poder cumplir su condena en Chile, pues todo indica que en Brasil no podrá arrancarse en helicóptero. Con todo, quizás lo más llamativo sea que, en veinte años, los periodistas han mostrado una diligencia infinitamente mayor que el Estado para intentar reunir los cabos sueltos de la historia de los últimos años del Frente Manuel Rodríguez, desde la novelesca aventura de los Queñes en 1988, donde muere Raúl Pellegrin, en adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un poco por lo mismo, no hay que sorprenderse con la decisión argentina de no extraditar a Galvarino Apablaza. Mal que mal, otro involucrado —Villanueva Molina— vivía tranquilamente en Concón hasta hace algunas semanas atrás sin que nadie se diera la molestia de interrogarlo. Convengamos que, por las razones que sean, durante mucho tiempo las autoridades chilenas aplicaron en esta materia la ley del mínimo esfuerzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto no quita, desde luego, que la decisión de la CONARE argentina, que le concede a Apablaza la calidad de refugiado, sea ¿cómo decirlo? un tanto exótica desde un punto de vista jurídico: quien se de el trabajo de leerla podrá comprobar cuántas tinterilladas pueden acumularse unas sobre otras en unas páginas. Si a algunos ya nos costaba trabajo intentar entender la política argentina, este fallo es algo así como un regalo: ya no tendremos que hacer más esfuerzos porque, básicamente, no hay nada que entender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En atención a esto, es obvio que la UDI yerra el tiro al subir los decibeles porque esta discusión hace mucho rato que dejó de moverse bajo parámetros racionales, y las vociferaciones perjudican más de lo que ayudan. Por lo demás, no olvidemos que Suiza tomó una decisión idéntica en el caso de Ortiz Montenegro, y el tono fue un poco distinto. Además,  es cuestión de tiempo para que Apablaza termine viniendo a Chile. Más temprano que tarde el escenario argentino dará una nueva vuelta de campana, y los Kirchner terminarán como terminan —desde tiempos inmemoriales— todas las dinastías políticas del otro lado de la cordillera. En ese momento a Salvador no le quedará otra que hacerse cargo de sus actos. Porque incluso suponiendo que el asesinato de Guzmán haya sido obra exclusiva de Ramiro y su gente, no estaría de más que explicara por qué en repetidas oportunidades revindicó el crimen, e incluso por qué en alguna oportunidad lo asumió como un error propio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo, me parece que la cuestión que más nos debería preocupar ahora va por otro lado. Uno puede entender que en un determinado momento de nuestra historia hayan primado razones de Estado para cubrir con un tupido velo algunos hechos incómodos. Nadie niega que no debe haber sido fácil desarticular a los grupos terroristas en la primera mitad de los 90, y alguien tenía que hacerlo. No obstante, ya hemos recorrido un suficiente trecho como para comprender que el fin no siempre justifica los medios. En consecuencia, no estaría nada de mal que algunos temas pudieran salir de esa intensa oscuridad en la que están postrados desde hace tanto tiempo: hay muchas, demasiadas, preguntas que aún no encuentran respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo se infiltró el Frente?, ¿quiénes participaron en dicha tarea?, ¿en qué medida dicha infiltración pudo haber jugado en ambos sentidos?, ¿qué se ofreció a cambio de la información recibida?, ¿hubo o no promesa de protección?, ¿a quiénes?, ¿por qué nunca se detuvo a Gutiérrez Fischman, el Chele, si todo indica que su paradero no era completamente desconocido para las autoridades?, ¿cómo y por qué se perdieron misteriosamente las huellas que hubieran permitido ubicar al Chele? ¿por qué se ordenó un falso operativo de drogas para desbaratar el cerco que una brigada de Investigaciones había tendido a los cabecillas del Frente en Colliguay?, ¿por qué los videos de Colliguay tardaron tanto en llegar a la justicia?, ¿por qué se liberó a Agdalín Valenzuela si se sabía a ciencia cierta que en la lógica estalinista del rodriguismo eso equivalía a una sentencia de muerte?, ¿dónde están Escobar Poblete (“Emilio”) y Palma Salamanca, autores materiales de los casos Guzmán y Edwards?, ¿la fuga de 1996 fue de algún modo consentida, aunque haya sido de modo implícito?, ¿por qué fue tanta, tanta la desidia de los gobiernos concertacionistas en estas cuestiones?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde luego, estas son sólo algunas —las más básicas— de las muchas preguntas que uno podría formular si queremos empezar a entender este aspecto de nuestra peculiar transición. Es cierto que en estas cuestiones los espejos suelen reflejarse unos con otros y, por tanto, no es fácil distinguir lo real de lo ficticio. Sin embargo, y más allá de las obvias dificultades, tengo la sensación de que no podemos seguir haciendo como si nada, como si todos estos misterios fueron naturales en un Estado de derecho. Una democracia, si merece ese nombre, debe aclararlos aunque duela. Y por lo pronto, son quienes trabajaron en La Oficina quienes más podrían contribuir, ya que ellos disponen de información que podría permitir unir las hebras. Lamentablemente, hasta ahora han elegido el silencio. Dos, de hecho, hoy son diputados. Yo creo que ellos tienen la palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.elmostrador.cl/opinion/2010/10/08/preguntas-abiertas/"&gt;El Mostrador&lt;/a&gt; el viernes 8 de octubre de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-5484245455701698775?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/5484245455701698775/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=5484245455701698775' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/5484245455701698775'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/5484245455701698775'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/10/preguntas-abiertas.html' title='Preguntas abiertas'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-6932927778482625955</id><published>2010-10-06T15:55:00.001-04:00</published><updated>2010-10-06T15:55:48.279-04:00</updated><title type='text'>Adicción peligrosa</title><content type='html'>UNA DE LAS características del gobierno de Michelle Bachelet fue su obsesión por las encuestas: ninguna decisión podía tomarse sin contar con el aval de los sondeos. Y aunque esta estrategia fue exitosa en un sentido, también tuvo sus dificultades: Bachelet no ejerció un liderazgo político efectivo y, si alguien tenía dudas, el terremoto reveló cuánta fragilidad se escondía bajo un estilo que sólo mira los índices de popularidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Presidente Piñera tiene poco en común con Michelle Bachelet, pero en este punto son más parecidos de lo que él estaría dispuesto a admitir. De hecho, en su larga campaña presidencial todo estuvo siempre medido y calculado hasta el hartazgo. Así, Piñera fue un candidato más bien plano, que logró el triunfo con una actitud conservadora. Sin embargo, es al menos dudoso que sea aconsejable mantener dicha táctica una vez en el poder. A veces, Piñera tiene tendencia a olvidar que ser candidato no es lo mismo que ser Presidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto se ha visto confirmado por la revelación de los montos gastados en estudios de opinión por el actual gobierno, datos que revelan una preocupante adicción. El Presidente podrá tratar de convencernos que la culpa es del terremoto (le hemos escuchado explicaciones más convincentes), pero la verdad es que sabemos que se trata de una cuestión bastante más profunda y que, además, envuelve una contradicción vital para su propio estilo. Por un lado, se nos repite incansablemente que el gobierno está instaurando una nueva manera de hacer las cosas. Y si ya no es muy seguro que un discurso de este tipo tenga la consistencia suficiente como para ser el eje de algo, la ecuación se complica cuando se agrega, por otro lado, la adicción a las encuestas. Es un hecho que al Presidente le cuesta un mundo tomar decisiones que no vayan en la línea de lo políticamente correcto, pero también es obvio que si quiere cumplir sus promesas tendrá que superar ese síndrome.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pretendo negar que las encuestas proporcionen información relevante y, a veces, imprescindible. No obstante, en ningún caso pueden constituir una guía para la acción política, pues, en ese caso, ésta pierde la especificidad que le es propia, para terminar convirtiéndose en espectáculo. Así, puede llegar a darse la paradoja siguiente, que no dejó de atormentar a Tocqueville: elegimos a un gobernante, pero éste se niega a gobernar, limitándose a seguir los designios de los nuevos oráculos, que por cierto son tan inestables como volubles. Esto explica que, a pesar de las buenas intenciones, el gobierno no logre dar con un rumbo definido ni con un par de ideas centrales que le impriman coherencia a su acción: para eso se necesita más que mirar encuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde luego, no creo que el oficialismo esté condenado a seguir este camino. Aún queda tiempo, y considerando que las próximas elecciones están a dos años, el gobierno debería hacer esfuerzos por abandonar lo antes posible este sedante de efectos secundarios más bien nocivos. Mañana quizás sea tarde y, de no haber un giro, no es imposible que el Presidente empiece a padecer el mismo mal que Sarkozy, cuyos síntomas más evidentes son la pérdida lenta pero inexorable de la credibilidad y, sobre todo, la imposibilidad total de sacar adelante una agenda política medianamente coherente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2010/10/895-297253-9-adiccion-peligrosa.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 6 de octubre de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-6932927778482625955?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/6932927778482625955/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=6932927778482625955' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/6932927778482625955'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/6932927778482625955'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/10/adiccion-peligrosa.html' title='Adicción peligrosa'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-8684160530304017942</id><published>2010-09-28T05:32:00.002-04:00</published><updated>2010-09-28T05:33:14.073-04:00</updated><title type='text'>La cuestión mapuche</title><content type='html'>EL PROBLEMA mapuche hunde sus raíces en nuestra historia de un modo tan profundo y tenaz, que nadie hace muchos esfuerzos por hacerse cargo de él. De alguna forma, nos excede a todos, pues toca inescrutables honduras de nuestra vida colectiva. No puede explicarse de otra manera que Edmundo Pérez Yoma pueda decir, sin arrugarse, que el problema mapuche no representa un fracaso de la Concertación pues, explica, se trata de "una deuda del Estado chileno", como si los gobiernos no estuvieran para resolver dificultades de ese calado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos preocupamos sólo de los pequeños problemas, pero no de los importantes, podría haber dicho también el ex ministro, si hubiera querido parafrasear a Barros Luco. El panorama no es muy estimulante, considerando que las coaliciones que duran 20 años en el poder son más bien escasas en nuestra historia, por lo que no sería raro que en 100 años más estemos empantanados en el mismo lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Durante dos decenios la Concertación aplicó dosis variables de populismo, entrega de tierras y discrecionalidad política, paseándose entre la negación del conflicto y el anuncio de diversos planes efectistas, pero poco efectivos. Como resultado, tuvimos derecho a un sistema clientelista que no parece haber contribuido a mejorar sustancialmente las cosas. En rigor, habría que decir que pese a su cercanía genética con el tema, la Concertación avanzó poco y nada, prefiriendo siempre el camino corto a las soluciones de largo plazo. Para peor, tampoco cabe esperar mucho más de la derecha, por una razón muy simple: nunca ha creído en la existencia de la dificultad. Para ella, la cuestión se reduce, en el mejor de los casos, a un problema tecnocrático y, en el peor, a un mero conflicto de seguridad pública. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La derecha chilena no ha desarrollado una reflexión sobre este tema, y la verdad es que no es un trabajo que se pueda improvisar en algunos días, pues aquí no hay atajos. El desafío consiste en crear sistemas de integración capaces de preservar la identidad mapuche, lo que no es fácil. Por cierto, el asunto tiene aun más aristas: los mapuches se enfrentan a un problema de representatividad y de definición. Al fin y al cabo, no sabemos quiénes pueden ser considerados mapuches ni cómo se dotan de organizaciones legítimas que eviten la manipulación por parte de minorías activas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Por de pronto, el tema se está yendo de las manos, y en su constante improvisación el gobierno incluso se vio obligado a cambiar su doctrina respecto de la Iglesia: si hace pocas semanas los sacerdotes debían encerrarse en sus parroquias, hoy el oficialismo cruza los dedos para que la mediación eclesiástica tenga éxito. Y aunque el gobierno no parece dispuesto a negociar bajo presión, parece aun menos dispuesto a permitir un desenlace fatal, y en esa absurda prueba de fuerza los huelguistas parecen tener la mejor carta. Y si acaso las cosas se agravan, nos veremos enfrentados al difícil dilema de la alimentación forzada, donde la colusión de derechos es casi insoluble. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, supongo que todos aquellos que defendieron con fervor la irrenunciabilidad del derecho a los feriados abogarán con el mismo fervor por la irrenunciabilidad del derecho a la vida. Digo, por un mínimo de coherencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en el diario &lt;a href="http://diario.latercera.com/2010/09/22/01/contenido/opinion/11-39253-9-la-cuestion-mapuche.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 22 de septiembre de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-8684160530304017942?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/8684160530304017942/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=8684160530304017942' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/8684160530304017942'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/8684160530304017942'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/09/la-cuestion-mapuche.html' title='La cuestión mapuche'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-4957339613908123790</id><published>2010-09-17T13:44:00.002-04:00</published><updated>2010-09-17T13:45:18.490-04:00</updated><title type='text'>¿El ocaso del liberalismo?</title><content type='html'>Hace varios siglos tuvo lugar una de las aventuras intelectuales más admirables de la historia de la humanidad: el proyecto liberal. Fundarlo, definirlo y dotarlo de un cuerpo conceptual coherente fue un trabajo que exigió los esfuerzos de las mejores cabezas de la época, tarea que da frutos hasta hoy. En términos generales, el liberalismo se articula en torno a ciertas distinciones básicas: la separación entre Iglesia y Estado, entre la opinión y el poder, o entre lo público y lo privado. Pero, una de las distinciones centrales es aquella que separa los actos externos de los internos. Si seguimos la tradición liberal, es legítimo prohibir los primeros, mas nunca los segundos: la legislación sólo debe ocuparse de los actos externos, dejando los internos al libre arbitrio de cada cual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde luego, los liberales se esforzaron en definir del modo más amplio posible los actos internos, pues así podría maximizarse el ámbito de autonomía individual. Así, Montesquieu podía afirmar en la Francia del siglo XVIII que la libertad de pensamiento no debía sufrir ninguna limitación; ni tampoco los escritos, pues son de muy difícil interpretación; ni las palabras, pues su sentido depende mucho del contexto. Darle a un juez el poder de condenar ese tipo de actos es fundar un posible poder arbitrario contra los individuos que, para Montesquieu, es la definición del despotismo. Por lo mismo, concluía con audacia, no deben ser perseguidos ni la herejía ni los crímenes de lesa majestad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Años después, John Stuart Mill desarrolló estas ideas en su tratado On Liberty. Allí, el filósofo afirma que una sociedad liberal debe permitir una "libertad absoluta de opiniones y de sentimientos sobre todos los temas, prácticos o especulativos, científicos, morales o teológicos", y derivaba de allí también la libertad de publicar con amplitud: ambos derechos, sostenía, son indisociables. Incluso debemos aceptar las opiniones que consideramos erradas, pues en una sociedad liberal no hay jueces, no puede haberlos, capaces de definir quién está equivocado y quién en lo cierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Traigo a colación esta distinción liberal a propósito de la sugerencia de algunos senadores, que consiste en tipificar un nuevo delito: la incitación al odio racial. Esta idea ha surgido luego de que un grupúsculo nazi intentaran organizarse como partido político al mismo tiempo que ha cometido algunos atentados. Para evitar lo primero es que se pretende crear este nuevo delito (el artículo octavo habría servido, pero, ya sabemos, fue derogado), y así nos aseguraríamos de que los nazis nunca podrían entrar a competir en el sistema democrático.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema es viejo como el hilo negro, y Popper ya había intentado zanjarlo con su conocida paradoja de la tolerancia. Para Popper, una sociedad tolerante no debe tolerar a los intolerantes. Suena muy razonable, pero contiene una pequeña dificultad: la conclusión es incoherente con los principios que el mismo Popper estableció para una sociedad abierta. Y la razón es simple: alguien tiene que decidir en nuestro lugar qué tipo de ideas son tolerables. Y es justamente ese tipo de paternalismo, que es execrado por toda la tradición liberal, pues constituye una heteronomía. La cuestión es endiablada y  no pretendo resolverla aquí. Sólo me interesa llamar la atención sobre el fenómeno: incluso las sociedades liberales sienten la necesidad, más tarde o más temprano, de negar sus propios principios, adoptando legislaciones que limitan la libertad de expresión. Es algo así como un punto ciego, un problema sin solución. La única diferencia es que mientras ayer se castigaba la herejía contra la religión, hoy se castigan las herejías contra la democracia o la igualdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si acaso esto es cierto, el liberalismo supone un engaño de dimensiones colosales. Por un lado se nos quiere convencer que sólo las sociedades liberales aseguran a sus miembros la más absoluta libertad de expresión, mientras por otro se prohíben los atentados a una nueva ortodoxia que niega su condición. Es el reemplazo de una moral por otra, cuando se nos había prometido el fin de toda moralidad impuesta. Si antes era pecado ser herético, demócrata o masón, hoy lo es ser reaccionario, integrista o racista. En esta hipótesis, habría que admitir, como de algún modo sugería Strauss, que en el fondo toda sociedad vive de ciertos tabúes, y no hay que hacerse ilusiones con la sociedad liberal, que también tiene los suyos, por más que le cueste admitirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.quepasa.cl/articulo/20_4028_9.html"&gt;Revista Qué Pasa&lt;/a&gt; el viernes 17 de septiembre de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-4957339613908123790?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/4957339613908123790/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=4957339613908123790' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/4957339613908123790'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/4957339613908123790'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/09/el-ocaso-del-liberalismo.html' title='¿El ocaso del liberalismo?'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-8170020345973550522</id><published>2010-09-17T13:43:00.000-04:00</published><updated>2010-09-17T13:44:04.943-04:00</updated><title type='text'>Enemigos íntimos</title><content type='html'>EL INCORDIO que protagonizaron Michelle Bachelet y Sebastián Piñera esta semana, a partir de una malograda invitación a la inauguración del Centro Cultural Gabriela Mistral, no debería calificar ni siquiera para bochorno. En muchos sentidos, se trata simplemente de una discusión tan infantil como inconducente, que los chilenos preferiríamos ahorrarnos: para resolver este tipo de problemas existen el teléfono y la correspondencia privada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, al mismo tiempo el episodio deja entrever elementos interesantes. Al fin y al cabo, en política estas anécdotas suelen ser más decisivas e ilustradoras que los grandes discursos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En primer término, está esa curiosa estrategia utilizada por Michelle Bachelet, que consiste en adoptar un tono quejumbroso cada vez que tiene una oportunidad. Si acaso pretende elevarse al rango de los estadistas, alguien tendría que decirle que así no lo va a lograr. En ese sentido, más allá de si la invitación llegó o no a sus manos en bandeja de oro o de cartón, la ex Presidenta debería entender que para hacer política en serio no se puede jugar eternamente el papel de víctima. Eso puede resultar un tiempo, quizás puede resultar por mucho tiempo, pero no puede resultar eternamente. Por lo demás, al dejar el poder su blindaje político perdió espesor y, en consecuencia, la repetición del mismo libreto difícilmente logre los mismos efectos. Dicho de otro modo, si Michelle Bachelet de verdad tiene ganas de liderar a la Concertación y encabezar el proceso de renovación que todos estamos esperando, tiene que arriesgar capital en otro tipo de temas, pues los desafíos que la Concertación enfrenta merecen una actitud de otro tenor. Hay que cambiar el registro y ponerlo en otro nivel. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, la coalición opositora no lo hizo mucho mejor al suspender el diálogo con el Ejecutivo: creyendo defender a Bachelet, perdió credibilidad. No se pueden postergar acuerdos necesarios para el país a raíz de una discusión de jardín infantil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, Sebastián Piñera se vuelve a enfrentar con su peor bestia negra: la popularidad de la ex Presidenta. El Mandatario sufre, sin duda, de ese desagradable síndrome que suele afectar al mejor alumno del curso: es respetado, pero no querido. Y dado que su carácter lo inclina a querer tenerlo todo a la vez, suele tropezar en su intento de jugar en una cancha en la que siempre va a perder, pues sus ventajas van por otro lado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más le valdría tomar en cuenta que él tampoco tiene nada que ganar en este tipo de incordios, que sólo pueden acentuar una comparación que lo desespera. Por más que cueste, Michelle Bachelet debe ser tratada con algodones y rosas. Es obvio que las ganas y el instinto dicen otra cosa, pero la sensibilidad de la ex Mandataria está en niveles elevados y, por tanto, todo puede ser usado en su contra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, las cosas se juegan en una delgada línea donde el equilibrio es y seguirá siendo delicado. En la medida en que la oposición siga encerrada en sus propias contradicciones e incapaz de generar liderazgos relevantes, la figura de Michelle Bachelet no podrá sino ir adquiriendo más importancia de cara a las elecciones futuras. Por más que le pese, el gobierno debe aprender a convivir con esa realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2010/09/895-290201-9-enemigos-intimos.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 8 de septiembre de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-8170020345973550522?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/8170020345973550522/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=8170020345973550522' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/8170020345973550522'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/8170020345973550522'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/09/enemigos-intimos.html' title='Enemigos íntimos'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-332047378513432651</id><published>2010-09-17T13:42:00.003-04:00</published><updated>2010-10-17T16:13:55.652-03:00</updated><title type='text'>Los héroes no están fatigados</title><content type='html'>Un puñado de mineros, atrapados hace casi 20 días, canta el himno nacional a viva voz en su primer contacto de audio con el mundo exterior. Supongo que lo entonan emocionados, sollozando, como ya nadie siquiera piensa en hacerlo: son costumbres de otros tiempos. Un puñado de mineros provistos de una fe ciega y de una fortaleza que creíamos olvidada, con una valentía y una entereza que quiebran hasta al más duro, nos ha entregado una lección que no tenemos derecho a olvidar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde luego, no faltan quienes no pueden dejar de pensar en pequeño: que si el Presidente ganó, si el ministro se consagró o si la oposición se debilitó. Se enredan en minucias y pierden lo esencial: estos mineros les quedan grandes, como de algún modo nos ocurre a todos. Porque ellos nos mostraron, de sopetón y sin anestesia, que hay un Chile profundo que no responde a las coordenadas habituales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Basta leer la carta del minero Mario Gómez. Allá abajo no hay ni progresistas ni liberales ni conservadores, tampoco hay minutas sobre las que polemizar. No hay vanidades mediáticas ni redes sociales, ni ambiciones políticas, ni nada. Sólo oscuridad, silencio, hambre y sed. Y un grupo de hombres dispuesto a luchar por seguir viviendo, con sentido de la trascendencia. Allí hemos descubierto eso que Orwell llamaba la decencia ordinaria, que no es otra cosa que la práctica de ciertas virtudes por personas corrientes, cuestión que no siempre consideramos en toda su profundidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto último explica nuestra sorpresa, como si no pudiéramos creer que todavía queden compatriotas así, de ese calibre y de esa madera. Es sabido que las sociedades democráticas son poco dadas a creer en los héroes, y por eso nos cuesta aceptar que todavía pueda haberlos: hombres comunes que, puestos ante una prueba que aterraría a cualquiera, salen victoriosos. Por eso nos faltan las palabras para describir lo que ocurre: hemos abusado tanto de ellas durante tanto tiempo, que hoy, celosas, nos dan la espalda. Y así estamos, sorprendidos frente a la evidencia: muchas de nuestras discusiones y de nuestras preocupaciones son un poco frívolas. Descuidan ese aspecto esencial de la realidad que es la modesta particularidad de cada ser humano, para utilizar las palabras del escritor ruso Vassili Grossman, otro héroe olvidado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se trata de negar que el problema tenga una dimensión política. Pero incluso en este plano el caso rompe mitos. Porque es obvio que si el gobierno ganó es porque, esta vez, hubo un ministro (apoyado por el Presidente) capaz de tomar decisiones sin calculadora, que habló de frente y con la verdad: si algunos dudábamos de los gerentes, nobleza obliga a reconocer que difícilmente un político hubiera tenido el mismo comportamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta historia también debería enseñarnos a tomar la discusión entre mercado y Estado de un modo menos maniqueo: la cuestión no pasa por el tamaño del Estado ni del mercado, sino por entender que un sistema que no respeta la dignidad de la persona no vale un céntimo. Por lo mismo, el mercado no puede ser el árbitro último, ni el Estado puede presentar tantas falencias. En cualquier caso, lo importante es aguzar bien el oído: debemos estar dispuestos a escuchar todas las lecciones. Aunque duela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://diario.latercera.com/2010/08/25/01/contenido/opinion/11-36511-9-los-heroes-no-estan-fatigados.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 25 de agosto de 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Traducida al francés y publicada por &lt;a href="http://www.courrierinternational.com/article/2010/08/31/des-heros-sont-nes"&gt;Courrier International&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-332047378513432651?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/332047378513432651/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=332047378513432651' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/332047378513432651'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/332047378513432651'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/09/los-heroes-no-estan-fatigados.html' title='Los héroes no están fatigados'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-6410045057566968598</id><published>2010-08-16T11:57:00.001-04:00</published><updated>2010-08-16T11:59:58.433-04:00</updated><title type='text'>Las prédicas de Carlos</title><content type='html'>Sus prédicas dominicales son imperdibles hace ya varios años. Uno puede estar más o menos de acuerdo con él, pero es referencia obligada: todos comentan y discuten en la sobremesa lo que Carlos dijo o dejó de decir, y a quién eligió como víctima en su última intervención. No hay otro columnista que se le acerque en influencia y, por más que se esfuercen, sus variopintos imitadores no son ni su sombra, por una razón muy simple: aunque todos aprendemos mucho de él, Carlos es inimitable. Por su lado, los más conservadores evitan leerlo antes de ir a misa. Nada podría irritarlos más. Y de hecho, sabemos por propia confesión que no hay nada que le provoque más placer: se han visto modos menos exóticos de lograr el mismo objetivo. No diremos nada más sobre este punto, pues el mismo Carlos nos ha enseñado a respetar las distintas maneras de vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de sus últimas polémicas fue con Sergio Diez, y utilizó una de sus estrategias predilectas: caricaturizar el argumento contrario del modo más burdo posible, para luego destrozarlo en buena y debida forma. Es cierto que así se puede ser muy persuasivo, pero no es seguro que sea la forma más razonable de discutir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de sus muchas virtudes es que ha leído mucho, y se nota. También se agradece porque sus intervenciones son un aporte valioso para nuestra deliberación pública, cuyo nivel no siempre es el mejor. No obstante, a veces es inevitable hacerse la pregunta de si acaso sus citas eruditas buscan más intimidar al lector neófito que ilustrar sus razonamientos. Supongo que es una mezcla de ambas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que reconocer también que posee una pluma privilegiada: Carlos escribe muy bien y maneja a la perfección los recursos del oficio. Sabe cómo apretar allí dónde duele y cuándo utilizar la ironía para lograr el efecto deseado en el lector. Sin embargo, suele ser difícil saber si le interesa más molestar al conservador que  buscar la verdad. Por otro lado, suele dar la impresión de llevar años escribiendo la misma columna, contentándose con cambiar algunos nombres y referencias de orden práctico. Abusa —a todos nos ocurre— de los guiones intercalados y —sobre todo— de cierto estilo declamatorio que tiende a eludir las cuestiones de fondo. Con demasiada frecuencia, Carlos cede a la tentación de una frase bien lograda, con la dosis exacta de veneno, en desmedro de un argumento bien construido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo, sus homilías están siempre bien pensadas y elaboradas. Sin embargo, quizás su principal defecto sea el siguiente: Carlos va modificando sus esquemas conceptuales según las necesidades del momento, y eso no pasa desapercibido (no digas que no te lo advertimos). Así, cuando le toca justificar prácticas políticas de dudosa moralidad (por ejemplo, el cuoteo), no tiene escrúpulos para argumentar con Maquiavelo: la política no está hecha para los puros ni para los santos. Pero cuando quiere criticar a sus adversarios, no trepida en exigir estándares altísimos de pureza, los mismos que antes había ridiculizado. Decídete, Carlos, o el imperativo categórico kantiano o el duro cinismo del Florentino, pero es difícil compatibilizar ambas tradiciones, aún para una mente privilegiada como la tuya. En una época invocó mucho a Bourdieu, pero más tarde, movido quizás por un tímido pudor, dejó de hacerlo. Acaso comprendió que invocar al sociólogo francés desde la tribuna dominical de El Mercurio resulta un tanto irónico, por decirlo de algún modo. Asimismo, puede un día admitir que existen obligaciones morales y actos intrínsecamente malos, para luego sostener todo lo contrario. A veces separa tajantemente la moral de la política, para unirlas luego si lo necesita (caso del voto obligatorio). De este modo, Carlos va modificando sus argumentaciones según qué sea lo que quiere probar, lo que habla muy bien de su plasticidad argumentativa, pero menos bien de su coherencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha sido capaz de sostener tesis francamente peregrinas, motivado quizás por un curioso afán de originalidad. En una época defendió al demócrata Hugo Chávez, aunque luego ha mantenido púdico silencio. Otro ejemplo: en el fragor del caso Spiniak, arguyó que la práctica periodística tiene poco que ver con la verdad, lo que muestra bien cuán lejos puede llegar en su afán de innovar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lejos lo más paradójico de Carlos es su tono. Quizás no se de cuenta, pues muy probablemente padezca eso que Orwell llamaba el síndrome del doble pensamiento. Carlos, el mismo que aborrece los discursos religiosos y no deja pasar ocasión para criticar a la Iglesia, el mismo que reivindica la libertad de pensamiento frente a los dogmas de cualquier especie, adopta siempre un tono eclesiástico para hablarnos. Su argumentación suele denunciar la herejía antes que entenderla, e imputar antes que discutir. Su tono es siempre acusatorio. Le falta poco para decir de toda tesis que no sea liberal: sit anathema. La falacia es astuta pero no por eso menos real: Carlos no sólo argumenta asumiendo que todos somos liberales, sino también que todos entendemos por liberalismo lo mismo que él entiende. En el fondo, da por supuesto justamente aquello que es controvertido. No obstante, y más allá de su retórica ampulosa, no puedo ceder a la tentación de decirle: es demasiado fácil ganar en la cancha que uno mismo ha rayado. Por eso, para parafrasear lo que el mismo Carlos decía de Ricardo, puede decirse que es clérigo más que columnista. Clérigo liberal, pero clérigo a fin de cuentas. Clérigo de una nueva fe que no osa decir su nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.elmostrador.cl/opinion/2010/08/13/las-predicas-de-carlos/"&gt;El Mostrador&lt;/a&gt; el viernes 13 de agosto de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-6410045057566968598?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/6410045057566968598/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=6410045057566968598' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/6410045057566968598'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/6410045057566968598'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/08/las-predicas-de-carlos.html' title='Las prédicas de Carlos'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-5944968193826572677</id><published>2010-08-16T11:56:00.001-04:00</published><updated>2010-08-16T11:57:37.140-04:00</updated><title type='text'>Progresismo con anteojeras</title><content type='html'>"Dejemos atrás las cavernas de la ignorancia, el integrismo y la falta de caridad": así concluía la columna, publicada en estas mismas páginas, de Fulvio Rossi. En ella, el senador defendía su propuesta de matrimonio homosexual. Supongo, entonces, que hay que darse por enterado: quienes no estamos de acuerdo con Rossi somos cavernarios, ignorantes, integristas y poco caritativos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La frase no tendría casi ninguna importancia si no fuera porque refleja bien el tono que han ido adquiriendo algunas de nuestras discusiones, eso que Camus llamaba el reemplazo del diálogo por la polémica. Mientras en el primero priman los argumentos elaborados y la buena fe, en la segunda abundan las imprecaciones y la denuncia. Si el diálogo supone cierta disposición a escuchar y a suponer que el otro puede tener razón, en la polémica el tono es siempre de acusación y  de condena. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mecanismo es tan simple como eficiente, y consiste en identificar la propia posición con el Bien o con la Historia. No se busca el intercambio de ideas, sino simplemente intimidar y condenar de entrada. Así, quien piensa distinto debe casi pedir disculpas por no someterse a la doxa común. Naturalmente, esta actitud tuerta impide cualquier discusión medianamente sensata, pues se pierden de vista los matices y se ocultan las dificultades inherentes a todo problema. Así, temas de suyo discutibles se convierten en evidentes, porque son "modernos" o "progresistas". Desde luego, esta curiosa manera de discutir conlleva una ventaja innegable: no hay que darse el trabajo de argumentar, pues no se trata de convencer sino de vencer, ojalá por secretaría. Basta atribuirle al adversario uno de los tantos pecados de la nueva moral: reaccionario, homofóbico, retrógrado, talibán, discriminador, puede usted elegir el que más le guste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto, todo esto no implica que no haya buenas razones para defender la posición del senador Rossi, pues seguramente las hay. Pero es mejor reconocer que el problema es complicado y no admite, por tanto, respuestas simples ni prefabricadas. El único argumento ofrecido por el senador es el de los derechos, pero es obvio que no toda aspiración de derechos debe ser, ipso facto, reconocida por la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es particularmente cierto en el caso del matrimonio, que no es, ni de lejos, una institución cuyo fin sea la protección de supuestos derechos de los contrayentes. En ese sentido, si el senador Rossi tiene la legítima aspiración de modificar la ley, sería altamente deseable que primero hiciera un esfuerzo por comprender qué es el matrimonio y por qué, hasta ahora, ha estado reservado a personas de distinto sexo: si acaso es cierto que la tradición no es autoexplicativa, el cambio tampoco lo es. Nada se parece más a un conservador obcecado que un progresista con anteojeras. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, uno esperaría de un socialista, sobre todo si dice valorar a Marx, una concepción un poco menos complaciente con la sociedad articulada en torno a puros derechos individuales. Quizás así podría darse cuenta de que su argumentación sirve también para justificar el liberalismo económico que tanto critica su partido, a veces con razón. Pero me temo que sería mucho pedir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en el diario &lt;a href="http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2010/08/895-283160-9-progresismo-con-anteojeras.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el miércoles 11 de agosto de 2010.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-5944968193826572677?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/5944968193826572677/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=5944968193826572677' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/5944968193826572677'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/5944968193826572677'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/08/progresismo-con-anteojeras.html' title='Progresismo con anteojeras'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-2719148140730840205</id><published>2010-07-21T15:55:00.000-04:00</published><updated>2010-07-21T15:56:50.222-04:00</updated><title type='text'>La ley de Gabriel</title><content type='html'>“El gobierno funciona en un Estado de Derecho y la frontera entre lo bueno y lo malo en un Estado de Derecho es si se cumple o no la ley (…) la ética, en lo social, se expresa en la ley, que regula la forma de vivir en sociedad”. Estas palabras bien podrían haber sido pronunciadas por Gabriel Ruiz Tagle. En efecto, el subsecretario de deportes se resiste a desprenderse de sus acciones de Colo Colo, y su principal argumento es tan simplista como irritante: la ley me lo permite. Ni siquiera un documento de la Contraloría, que lo inhabilita para tomar decisiones relativas al fútbol profesional, lo ha hecho modificar su postura: ni vendo ni renuncio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo caso, lo más lamentable es que las palabras citadas más arriba no son de Ruiz Tagle sino de Francisco Vidal. El ex-ministro las pronunció por allá por julio del 2005, al calor de un escándalo provocado por denuncias de nepotismo y corrupción durante el gobierno de Ricardo Lagos. La tesis de Vidal, que podríamos definir como positivismo rabioso, es exactamente idéntica a la de Ruiz Tagle: a los políticos les podemos pedir que cumplan la ley, pero no se nos ocurra pedirles que tengan un comportamiento correcto. Después de todo, ¿quién define qué es correcto y qué no? Así se refugian en la ley, tratando de convencernos de que toda acción permitida por la ley es, de por sí, correcta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El detalle que parecen olvidar Ruiz-Tagle y Vidal es que ciertas conductas no están tipificadas por una razón muy sencilla: las buenas maneras no se imponen por ley. Es posible que a partir de este caso decida legislarse, y lo más probable es que los políticos nos presenten, en una ceremonia pomposa y republicana, la nueva normativa como un gran avance de nuestra democracia. Sin embargo, será todo lo contrario: cuando hay que regular comportamientos que antes eran considerados como evidentes hay mucho más retroceso que avance, pues significa que necesitamos de una ley para cumplir con lo mínimo. Por eso Montesquieu podía decir que las leyes abundan allí donde escasean las buenas costumbres. Dicho de otro modo: que al subsecretario de deportes le parezca normal ser al mismo tiempo accionista mayoritario del principal club de fútbol del país es un pésimo síntoma de nuestra situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde luego, la oposición puede vociferar cuanto quiera, pero lo cierto es que carece de toda autoridad moral. Ya vimos cómo Vidal sostenía la misma tesis cuando a la administración laguista le faltaba poco para contratar a la mascota en alguna asesoría imprescindible para la estabilidad de la república. Y la derecha, en aquella época, ponía el grito en el cielo arguyendo que lo justo no es lo mismo que lo legal. ¿Qué podemos esperar de esta clase política, que a ratos parece desconocer el principio de no contradicción, para no hablar de coherencia intelectual? Al final del día, izquierda y derecha están más de acuerdo de lo que parecen: no se trata tanto de pensar como de encontrar el argumento útil en el momento adecuado. Logran salir del paso —aunque ni eso es tan seguro—, pero el precio es alto: la discusión pública se degrada y la credibilidad del sistema político va sufriendo una merma lenta pero inexorable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cualquier modo, Ruiz-Tagle tiene un poderoso aliado en el Presidente. En efecto, mientras el subsecretario no venda, funciona como fusible, pues Piñera tampoco rebosa de ganas de vender su participación en Colo Colo. La inaudita obstinación muestra, una vez más, que al gobierno lo tienen sin cuidado los conflictos de interés: no ha sido capaz, en meses, de tomárselos en serio. De hecho, Colo Colo es sólo uno de ellos, y quizás el menos importante. Algunos guardábamos la esperanza de que el incidente Bielsa pudiera convencer al mandatario de lo inadecuado de la situación a la que se expone, pero todo indica que no fue suficiente. A estas alturas, lo único claro es que cuando el gobierno cambie de actitud no será por convicción sino por mera conveniencia. Porque no hay que ser un genio para prever que, más temprano que tarde, los costos políticos se harán insostenibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acaso nadie haya expresado mejor la doctrina oficialista que Pablo Castillo, presidente de la Fundación de Ingenieros Comerciales UC, quien dijo hace algún tiempo, en un homenaje a Piñera, que la crítica de los conflictos de intereses esconde el “terrible germen de la mediocridad y la flojera”. Aunque quizás soy un poco flojo, y seguramente algo mediocre, quiero creer que la política exige ciertos deberes y cierto ethos, y que éstos no son incompatibles con las virtudes propias del trabajo. Es más bien todo lo contrario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.elmostrador.cl/opinion/2010/07/21/la-ley-de-gabriel/"&gt;El Mostrador&lt;/a&gt; el miércoles 21 de julio de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-2719148140730840205?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/2719148140730840205/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=2719148140730840205' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/2719148140730840205'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/2719148140730840205'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/07/la-ley-de-gabriel.html' title='La ley de Gabriel'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-7562213787962435673</id><published>2010-07-12T13:43:00.002-04:00</published><updated>2010-07-12T13:43:48.556-04:00</updated><title type='text'>Pare. Mire. Escuche.</title><content type='html'>"De un momento a otro, un hombre endereza la cabeza, toma aire, escucha, considera, reconoce su posición: piensa, suspira, y, sacando su reloj del bolsillo alojado contra el costado, mira la hora. ¿Dónde estoy?, y ¿qué hora es?". Ésas, dice Paul Claudel en su "Arte poética", son las preguntas inagotables cuando no buscamos tanto prever el futuro como comprender el presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De algún modo, las palabras de Claudel reflejan el desafío que emprendimos junto a otros dos profesores del Instituto de Filosofía de la Universidad de los Andes -Joaquín García-Huidobro y Hugo Herrera- al escribir el libro "8.8. Escombros en el Bicentenario". Nació de una convicción compartida: el terremoto del 27 de febrero es una oportunidad imperdible para detenernos y hacer algo a lo que no estamos muy acostumbrados: formular preguntas. Como dijo el poeta estadounidense Todd Temkin, no es tanto un libro sobre el terremoto como un libro sobre Chile pues, en efecto, quisimos aprovechar la ocasión para mirar de un modo distinto nuestro país, sin dogmas ni conformismos de ninguna especie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos se extrañaron por el hecho de que un libro semejante fuera escrito por profesores de filosofía. Pero, ¿por qué no habríamos de hacerlo? Creemos que los profesores debemos intervenir en el debate público, pues tenemos cosas que decir y hay problemas que nos interesa mostrar. Para lograr nuestro objetivo, elegimos comentar once imágenes que marcaron aquella jornada del 27 de febrero, once imágenes que ilustran cómo el terremoto desnudó nuestras miserias y nuestras grandezas. Quisimos preguntarnos por las causas profundas e invisibles que fueron permitiendo que ocurriera todo lo que sucedió, en lo bueno y en lo malo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como es lógico, la escritura a tres manos tiene complicaciones y ventajas: varias veces no estuvimos de acuerdo y, por eso, muchas páginas son fruto de apasionadas discusiones. A través de ellas pudimos ver mejor qué queríamos decir y cómo queríamos decirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final, fue surgiendo un texto que tiene algo de barroco y en el que se van delineando las preguntas en torno a las cuales gira el libro: ¿por qué abdicó la autoridad estatal esa madrugada?, ¿estamos construyendo ciudades y viviendas que permitan el despliegue de lo humano?, ¿qué hacer con el adobe?, ¿qué le ocurre a nuestro sistema económico que presenta falencias tan dramáticas? Por cierto, no pretendemos dar respuesta a todas estas preguntas, ni de lejos. No obstante, creemos que en el mero hecho de enunciarlas hay algún mérito, pues el terremoto nos dejó demasiadas tragedias como para que no seamos capaces de preguntarnos con calma dónde estamos y adónde queremos ir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reconstrucción no es sólo la indispensable tarea de remover escombros: es también saber qué y cómo queremos reconstruir.  Si acaso el libro contribuye modestamente a esta ineludible reflexión común, entonces habrá valido la pena escribirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en Revista &lt;a href="http://www.quepasa.cl/articulo/20_3716_9.html"&gt;Qué Pasa&lt;/a&gt; el viernes 9 de julio de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-7562213787962435673?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/7562213787962435673/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=7562213787962435673' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7562213787962435673'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7562213787962435673'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/07/pare-mire-escuche.html' title='Pare. Mire. Escuche.'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-7435674652991357094</id><published>2010-07-12T13:41:00.000-04:00</published><updated>2010-07-12T13:42:35.688-04:00</updated><title type='text'>La señora Fifa</title><content type='html'>El estrepitoso fracaso de Francia en el Mundial de Fútbol tardó poco en convertirse en tema de Estado. La Asamblea Nacional citó al entrenador y al presidente de la federación, mientras que el gobierno lanzó la idea de convocar a unos "estados generales del fútbol". Hasta aquí, nada raro en un país acostumbrado hace siglos a resolver sus problemas a través del poder público, tanto para lo mejor como para lo peor. Sin embargo, estas iniciativas no cayeron muy bien en la FIFA. En efecto, Joseph Blatter advirtió rápidamente que, de acuerdo con los estatutos, este organismo no permitiría ninguna injerencia política en el fútbol, so riesgo de desafiliar a la federación francesa. La amenaza fue proferida de un modo particularmente severo, sin dejar lugar a ningún matiz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es obvio que la acción estatal no es el mejor remedio para los problemas que aquejan al fútbol francés. Además, Francia tiene en estos días prioridades un poco más urgentes que averiguar qué le dijo tal jugador al entrenador o quién lideró la huelga del plantel. Empero, me interesa detenerme en otra cuestión, que es esta suerte de chantaje constante que ejerce la FIFA para defender su propia parcela de poder. Supongo que uno tiene, al menos, el derecho a preguntarse en virtud de qué principio una actividad de la relevancia pública y económica del fútbol tendría que sustraerse completamente de la acción pública. Es, cuando menos, un atentado a la independencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si hacemos un poco de memoria, recordaremos que hace no tanto tiempo las amenazas de la FIFA también cayeron sobre nuestro país. En noviembre de 2009, un club recurrió a los tribunales por considerar que sus derechos no habían sido respetados, como se hace en cualquier país civilizado, y las bravatas intimidatorias provenientes de la FIFA llegaron con la velocidad del rayo: los asuntos del fútbol los resuelve el fútbol, se dijo, como si los asuntos del fútbol no fueran al mismo tiempo asuntos públicos. Imaginemos qué ocurriría si el jefe de alguna iglesia, o de cualquier otra organización realizara algo semejante: impedir que sus miembros recurran a los tribunales ordinarios, so pena de expulsión. O impedir que eso que Blatter llama despectivamente "la política", que no es otra cosa que el legítimo ejercicio de la soberanía, regule aquellas áreas de la vida social que le parece necesario regular. A no dudarlo, el escándalo sería mayúsculo. Sin embargo, si es Blatter quien lo dice, a nadie parece importarle mucho. De hecho, la ministra francesa de Deportes salió rápidamente a retractarse de sus dichos: al Estado francés le faltó poco para pedir disculpas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cuestión también es interesante porque es síntoma de otros fenómenos. En nuestra época, esa que algunos llaman el fin de la historia, el fútbol es uno de los últimos vehículos de expresión de las identidades y los sentimientos nacionales. Sin embargo, exige un precio elevado para jugar ese papel: renunciar a la soberanía, aceptando la exclusión del fútbol de la acción pública. La paradoja es tan decidora como profunda, y cabe preguntarse si vale la pena pagar tan alto precio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en Revista &lt;a href="http://www.quepasa.cl/articulo/20_3664_9.html"&gt;Qué Pasa&lt;/a&gt; el viernes 2 de julio de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-7435674652991357094?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/7435674652991357094/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=7435674652991357094' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7435674652991357094'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7435674652991357094'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/07/la-senora-fifa.html' title='La señora Fifa'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-7948605363306740959</id><published>2010-06-21T08:23:00.001-04:00</published><updated>2010-06-21T08:24:53.227-04:00</updated><title type='text'>AVC: preguntas preliminares</title><content type='html'>Con su particular sentido de los tiempos políticos, el senador Andrés Allamand volvió a la carga con el proyecto de acuerdo de vida en común (AVC). Son tantas las pasiones que por lado y lado despierta dicha propuesta que no es fácil llevar la discusión a un plano estrictamente racional. Además, en nuestro país se ha ido consolidando de tal modo el peso de la opinión dominante que las ideas que no se ajustan a los dogmas en boga tienden a ser reducidas al silencio: sin darnos cuenta, nos vamos acercando a eso que Tocqueville llamaba el despotismo suave de la democracia. Así, hay cada vez menos espacio para los matices, y suelen abundar los (des) calificativos allí donde deberían haber argumentos. En ese sentido, ojalá en esta cuestión crucial seamos capaces de dejar las vociferaciones de lado, y entendamos que se puede ser contrario al AVC sin ser un rabioso homofóbico y que se puede ser favorable sin ser un perverso destructor de la familia. Es la condición indispensable para un verdadero diálogo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En principio, el proyecto busca crear una nueva figura jurídica que permita acoger a unos dos millones de personas que conviven al margen del matrimonio. Todo esto suena muy sensato, pero también presenta interrogantes. Por un lado, ¿se tiene alguna idea de los motivos por los cuales los chilenos son reacios al matrimonio?, ¿hay algún estudio o estadística que respalde la iniciativa del senador Allamand? No es descabellado suponer que en la baja tasa de nupcialidad juegan factores tributarios y de acceso a la vivienda y, en esa hipótesis, el AVC es un perfecto contrasentido. En muchos otros casos, puede pesar simplemente el deseo de llevar una relación al margen de la ley, y allí el AVC tampoco tiene mucho que hacer. De cualquier modo, es claro que deberíamos partir por estudiar seriamente el problema: antes de querer “hacerse cargo de la realidad” debe realizarse un mínimo esfuerzo por conocer esa realidad. De lo contrario, es muy fácil caer en retórica frívola y casi imposible dar con una solución más o menos adecuada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, más allá de las buenas intenciones, el AVC no es mucho más que una institucionalización de la precariedad familiar. Y uno tiene el derecho a preguntarse si acaso eso es lo que Chile necesita en ese momento. La familia cumple un rol esencial e irreemplazable al interior de toda sociedad, pero para lograr sus objetivos requiere ciertos grados de estabilidad. Si la familia falla, todo el cuerpo social se resiente: es simplemente iluso pensar un segundo que podemos resolver problemas como la educación o la delincuencia, entre tantos otros, si no nos tomamos en serio este desafío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto, alguien podría objetarme que todo lo dicho sea posiblemente cierto pero que, en rigor, el AVC no tiene nada que ver con las parejas heterosexuales pues su verdadero objetivo es otorgar a las parejas del mismo sexo un reconocimiento legal. Si la objeción es acertada, entonces la discusión es otra y versa sobre lo siguiente ¿es el derecho de familia el terreno adecuado para otorgar reconocimientos y satisfacer reivindicaciones de derechos? Marx, al analizar este tipo de problemas, anotaba lo siguiente: los liberales siempre se equivocan al mirar la familia desde la óptica del derecho individual, desde la lógica del mercado, pues la familia no es cuestión de derechos y es imposible entenderla desde esa perspectiva. De hecho, se trata justamente de la institución que intenta superar el individualismo, y lo hace en vistas de la procreación y la educación de los ciudadanos del futuro, no en vistas de la protección de derechos de personas, sean éstas heterosexuales u homosexuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas reflexiones podrán parecer un poco preliminares, y en alguna medida lo son. No obstante, es imprescindible formular este tipo de preguntas si acaso queremos pensar antes de actuar y deliberar antes que imponer, pues este es de aquellos problemas que no admiten ni simplismos ni respuestas unívocas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://diario.latercera.com/2010/06/17/01/contenido/7_30052_9.shtml"&gt;La Tercera&lt;/a&gt; el jueves 17 de junio de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-7948605363306740959?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/7948605363306740959/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=7948605363306740959' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7948605363306740959'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7948605363306740959'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/06/avc-preguntas-preliminares.html' title='AVC: preguntas preliminares'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-3721607928399474229</id><published>2010-06-21T08:19:00.003-04:00</published><updated>2010-06-21T08:23:32.132-04:00</updated><title type='text'>Nueva conversación con Pancho</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-Pero Pancho, ¿no crees que esta vez sí fuiste muy lejos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No viejo, yo contigo ya no hablo. La última vez tuviste la genial idea de publicar nuestra conversación en un diario electrónico. Yo pensaba que podía confiar en ti, pero me equivoqué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-No exageres, no es tan grave. Recuerda que a ti también te gusta revelar conversaciones. Por lo demás, sólo unos pocos despistados creyeron que era verdad. Casi todos pensaron que era un invento, como si yo tuviera cabeza para imaginar tanta barbaridad junta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Claro, muy bonito, pero, ¿cómo sé yo que esta vez no la publicas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-Pancho, prometo que no la publicaré. Y si por ventura se me escapara de las manos, diré que este diálogo es producto de la imaginación, y que cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No sé si creerte, pero bueno. Voy a volver a conversar contigo, por última vez. Me interesa aclarar algunas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-Gracias, Pancho. Me gustaría saber por qué te volviste a tirar en picada contra Velasco.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es casi una coincidencia. Yo no tengo nada personal, él me da lo mismo. Simplemente tiene la mala fortuna de encarnar lo peor de lo nuestro, de nuestras peores cobardías y de nuestros peores errores. Velasco es el símbolo de todo lo que hicimos mal y de todo lo que jamás, ¡pero jamás!, debemos volver a hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-Lo que no entiendo es por qué personalizarlo así, con tanta radicalidad. ¿No es muy agresivo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mira, si en el fondo da igual. Podría ser Velasco, podría ser otro, podrías ser tú. No importa nada, pues es una cuestión de método. Lo que importa es que no haya dudas respecto de quiénes son los culpables: alguien tiene que pagar la cuenta. Y la culpabilidad se encarna a la perfección en la persona de Andrés Velasco. En él se condensa todo lo que nosotros, progresistas, debemos aborrecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-Pero entonces es algo personal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí y no. Es personal porque, bueno, lamentablemente hay que encontrar un chivo expiatorio. Así es el juego. Y Velasco, con su orgullo soberbio, con su altanería insufrible, es ideal. Pero no es personal porque podría haber sido otro. Después de todo, abundan los candidatos. Hay que condenar a alguien no más: así clarificamos las cosas.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;-Si me permites, el procedimiento me parece un tanto injusto. En rigor, no sólo injusto, sino también equivocado. Sabes mejor que yo que la Concertación siempre fue algo colectivo, donde todos aportaron su grano de arena tanto en lo bueno como en lo malo. ¿Qué ganas con condenar tan brutalmente a algunos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Querido amigo, a veces pienso que usted ha leído demasiado. No se le vaya a secar el cerebro. El hecho es que la política tiene poco que ver con los libros. Yo también querría que el mundo fuera justo, que el mundo fuera lindo, pero la verdad es que no lo es. No la política en todo caso. Para explicarlo en corto: siempre ha sido necesario encontrar culpables, pues así podemos sentirnos inocentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-Debe ser bien cómodo vivir así, supongo que se duerme bien&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tú y tus ironías. Siempre he dormido bien. Y sabes  mejor que nadie que no me interesa la comodidad, me interesa lo que sea útil políticamente hablando. Si hay culpables, nos evitamos dar explicaciones ingratas, nos evitamos hacernos cargo de los errores, nos evitamos tanta cosa viejo. Y, sobre todo, podemos pensar tranquilos en el futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-Creo ver en tu actitud una de las grandes debilidades de la izquierda: la culpa siempre es de los otros. ¿Pero no crees que la Concertación necesita una introspección un poco más profunda en lugar de tanta vociferación, de tanta retórica? Digo, si acaso quieren volver a encarnar un proyecto viable.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Suena muy bonito, pero no te pierdas. Puedes hacer diez cónclaves, invitar a todos los próceres, pero no sacarás nada al final del día. El proceso que deberíamos hacer no se va a hacer jamás, porque son demasiadas las cosas que saldrían al sol. Por más que nos pese —y esto guárdalo para ti— aquí no hay inocentes. Admitirlo públicamente sería muy doloroso además de inviable políticamente. ¿A quién le interesa encabezar un proceso así? Yo al menos no sé de nadie que esté disponible a un suicidio de ese tipo. Por otro lado, una introspección en serio dividiría a la Concertación inevitablemente: mirarnos a nosotros mismos implicaría tomar conciencia de que son muy pocas las cosas que nos unen. Y, lamentablemente, no todos los días sale un Miguel Otero o un José Piñera a recordarnos que Pinochet todavía vive.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-Bueno, por eso andan tan perdidos. No saben qué hacer con Piñera, que puede darse el lujo de no vender Chilevisión sin que a nadie le importe mucho. Otra pregunta: ¿qué diablos entiendes entonces por pensar en el futuro?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es muy simple. Una vez que identificaste a los culpables, los condenaste y los excomulgaste, podemos mirar hacia adelante con más tranquilidad. Podemos construir un proyecto verdaderamente progresista, pero de verdad, sin tecnócratas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;- Tu lógica binaria me supera.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Je. La cuestión es que funcione. Las otras preguntas, para los filósofos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-Me quedan todavía algunas dudas. ¿Por qué meter a la Presidenta Bachelet en todo esto?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno, ahí quizás la anduve embarrando. Ocurre que es un poco inevitable, si Velasco al final no se mandaba solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-No recuerdo haberte escuchado admitir un error. Felicitaciones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No, no fue un error. Nunca usé esa palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-Prefiero evitar las discusiones semánticas contigo. Me interesa saber qué piensas hacer ahora.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Nada. Dejar que las acusaciones hagan su trabajo, un trabajo tan silencioso como eficaz. Luego, podremos inclinarnos a la izquierda, pues Piñera no deja ningún espacio en el centro. Y hacer lo que la izquierda siempre hace cuando es oposición, en todo el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-¿Pero es verdad que nunca llegaste ni con un papelito amarillo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-A veces dan ganas de llorar. ¡Desde cuándo la política se hace con papelitos amarillos! ¡Es gente que delira, que todo lo quiere convertir en un &lt;span style="font-style:italic;"&gt;paper&lt;/span&gt;!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-Pancho, una última pregunta. Voy a tratar de entrar en tu lógica, aunque no termino de entenderla. ¿Tú de verdad crees que el camino que propones puede llevar a la Concertación de vuelta a La Moneda?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Te confieso que no lo sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-¿?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo único que sé es que hay que encontrar culpables. Es una condición indispensable para el futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-¿No te parece que la realidad es menos simple de lo que dices?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Desde luego. Nadie ha dicho que las cosas sean simples, la cuestión es que lo parezcan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-¿El reino de las apariencias?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-El reino de la política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.elmostrador.cl/opinion/2010/06/18/nueva-conversacion-con-pancho/"&gt;El Mostrador&lt;/a&gt; el viernes 18 de junio de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-3721607928399474229?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/3721607928399474229/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=3721607928399474229' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/3721607928399474229'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/3721607928399474229'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/06/nueva-conversacion-con-pancho.html' title='Nueva conversación con Pancho'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-8427863334726031319</id><published>2010-06-07T15:55:00.002-04:00</published><updated>2010-06-15T03:59:24.496-04:00</updated><title type='text'>Euro a la deriva</title><content type='html'>El euro está en peligro. La frase es de la canciller alemana, Angela Merkel, quien agregó a renglón seguido que la única salida viable a la crisis pasa por exportar el modelo de estabilidad germano al resto de la zona euro. La idea no fue muy bien recibida por los socios y, de hecho, las autoridades francesas salieron en bloque a matizar las afirmaciones de Merkel. Sin embargo, el mensaje era claro para quien quisiera escucharlo: o bien Europa se alinea con Alemania en lo que se refiere a disciplina fiscal, o bien el euro podría dejar de existir en el mediano o largo plazo. Aunque esta última posibilidad podría parecer descabellada, los países han entendido que más vale tomársela en serio, y por eso están aplicando planes de austeridad que habrían hecho sonrojar a Margaret Thatcher. Por cierto, los liberales tratan de llevar agua a su molino apresurándose en firmar el certificado de defunción del Estado de bienestar; pero, en rigor, lo que está en crisis no es el modelo social sino el modelo social financiado con deuda. Dicho de otro modo: lo que está en crisis es una generación de políticos que estuvo dispuesta a endeudar a las generaciones futuras con tal de ganar elecciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El peligro al que alude Merkel es evidente, y reside en el siguiente hecho: Europa tiene una moneda común, pero carece de un gobierno económico común. En consecuencia, al estar sujeta a políticas fiscales que no siempre son convergentes, el euro es una moneda muy vulnerable. Así, mientras los alemanes llevan años de política restrictiva, los vecinos del sur llevan años haciendo todo lo contrario. El pacto de estabilidad monetaria intentaba evitar estos problemas, pero lo menos que podría decirse de él es que no ha sido muy respetado. Un solo dato: la mayoría de los países dobla o triplica el límite permitido de déficit público, que es el 3% del PIB.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué ocurrirá entonces con el euro? En el corto plazo, es posible que se estabilice y que las cosas vuelvan a su curso normal. Sin embargo, ello podría tener un efecto perverso: los líderes europeos quizás olviden que el euro está condenado a muerte sin política económica común. Todas las soluciones alternativas que se han propuesto (aumento de sanciones, reformas constitucionales) son bienintencionadas pero perfectamente inútiles. El problema inmediato es el desacuerdo profundo que separa a franceses y alemanes sobre el camino a seguir. Pero la dificultad de fondo estriba en que no hay muchas ganas de continuar cediendo soberanía a Bruselas, y menos aún a Berlín. No es de extrañar entonces la especie de inmovilismo que afecta a los europeos: atacan los síntomas sin tocar las causas. No quieren seguir avanzando en la construcción europea -pues no saben qué diantres puede significar eso-, pero tampoco están dispuestos a retroceder. Así las cosas, lo único seguro es que el euro seguirá, con mayor o menor calma aparente, a la deriva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en revista &lt;a href="http://www.quepasa.cl/articulo/20_3528_9.html"&gt;Qué Pasa&lt;/a&gt; el viernes 4 de junio de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-8427863334726031319?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/8427863334726031319/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=8427863334726031319' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/8427863334726031319'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/8427863334726031319'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/06/euro-la-deriva.html' title='Euro a la deriva'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-8378766305737795087</id><published>2010-06-07T15:53:00.001-04:00</published><updated>2010-06-07T15:54:53.736-04:00</updated><title type='text'>La abdicación de los políticos</title><content type='html'>En los próximos días, el Tribunal Constitucional debe tomar una decisión que afectará directamente la vida de miles de chilenos. En efecto, dicho tribunal se apresta a zanjar la eventual inconstitucionalidad del artículo 38 de la Ley de Isapres, que permite la existencia de tablas de riesgo para calcular el valor de las cotizaciones. Explicado en simple, el problema es más o menos así: para determinar el monto que los usuarios deben pagar todos los meses, las isapres utilizan tablas de factores de riesgo. Así, para acceder al mismo plan una mujer fértil debe pagar mucho más que un hombre de su misma edad. Los más perjudicados son quienes tienen más de 60 años, pues en la tercera edad los gastos de salud se multiplican y el factor de riesgo crece exponencialmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este sistema, que a más de alguno podrá parecerle perverso, es perfectamente lógico desde el punto de vista económico: si usted presenta un “riesgo” alto, tendrá que pagar más por su plan de salud. Si usted corre el “riesgo” de quedar embarazada, si usted corre el “riesgo” de enfermarse mucho, entonces o bien paga, o bien se va. En ese sentido, resulta un poco ingenuo quejarse de las isapres: ellas simplemente hacen su negocio. No es de extrañar entonces que defiendan el artículo 38 con uñas y dientes, anunciando una hecatombe si acaso el  fallo no les fuera favorable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo realmente llamativo es que este tema no haya sido puesto en la agenda por los políticos, sino por el Tribunal Constitucional. Éste último, luego de tratar algunos casos particulares, decidió resolver el fondo de la cuestión por oficio, esto es, por iniciativa propia. La pregunta que cae de cajón es: ¿por qué una cuestión tan sensible, y que afecta directamente la vida de miles y miles de chilenos, no fue asumida por quienes dicen representarnos?, ¿por qué son jueces los que van a terminar resolviendo este tipo de situaciones? Todo esto es aún más extraño si consideramos que el Tribunal acumula ya varios fallos que habían dejado claro que acá había un problema, y los políticos miraron al techo. Aclaro que no tengo nada contra los jueces. Ellos no han hecho más que hacerse cargo del silencio del poder político en la materia. Es una suerte de abdicación de la política o, si se quiere, de un fracaso de los políticos: ante su negligencia, los jueces han terminado asumiendo un rol que no quisieran, pero al que están obligados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los síntomas son preocupantes. Es obvio que este tipo de conflictos no debería resolverse en sede judicial. Pero el problema no reside tanto allí cuanto en la incapacidad de nuestra clase política de haber asumido antes el tema. Lo mínimo que cabía esperar, después de veinte años con la centro-izquierda en el poder, era la introducción de dosis de justicia social en el sistema de isapres. Es cierto que algo se hizo, pero fue a todas luces insuficiente. No es justo que sólo la mujer “pague” por su fertilidad, pues es una cuestión que involucra a toda la sociedad. Lo mismo ocurre con los ancianos y con los niños en sus primeros años de edad. Este es el típico caso en el que la aplicación del liberalismo económico puro y duro termina siendo insuficiente, porque es incapaz de dar cuenta de fenómenos que no son puramente individuales y que, por tanto, merecen una mirada distinta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto habla mal de la Concertación y habla mal de nuestro sistema. Habla mal del gobierno que defendió en el Tribunal la constitucionalidad del artículo 38. Habla mal de nuestros políticos que no supieron, en décadas, hacerse cargo del tema. Habla mal de los apóstoles del modelo, incapaces de admitir que la mirada neoliberal no siempre es la correcta ni la adecuada para resolver todos los problemas. En suma, fuera de los jueces, nadie queda muy bien parado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las isapres por su parte profetizan el apocalipsis si el artículo es declarado inconstitucional. Supongo que están en su derecho, pero cuando escucho ese tipo de argumentaciones no puedo dejar de recordar algunas observaciones de Marx. Los economistas burgueses del siglo XIX, anotaba Marx, predecían un desastre para la industria inglesa si se aprobaba la ley que impedía jornadas laborales que excedieran las diez horas. Por cierto, la ley se aprobó y la industria inglesa siguió siendo tan próspera como antes. Triunfó el principio, concluía Marx: grados mínimos de justicia social no son necesariamente incompatibles con la prosperidad económica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como sea, es evidente que, con independencia del fallo final, el sistema tendrá que ser repensado a partir de lo ocurrido. Habrá que buscar una fórmula para evitar un éxodo masivo a Fonasa, pues el Estado no está en condiciones de absorber algo así. Habrá que dar al mismo tiempo con una salida más o menos equilibrada que no perjudique demasiado a los usuarios. Pero está claro que, en esta materia, las cosas no volverán a ser como antes. Y esa buena noticia no se la debemos a los políticos, sino a los jueces. Vaya lección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.elmostrador.cl/opinion/2010/06/03/la-abdicacion-de-los-politicos/"&gt;El Mostrador&lt;/a&gt; el jueves 3 de junio de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-8378766305737795087?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/8378766305737795087/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=8378766305737795087' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/8378766305737795087'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/8378766305737795087'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/06/la-abdicacion-de-los-politicos.html' title='La abdicación de los políticos'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-7464968281477031037</id><published>2010-05-29T04:56:00.000-04:00</published><updated>2010-05-29T04:57:25.742-04:00</updated><title type='text'>El piñerismo</title><content type='html'>Por varios motivos, el discurso del 21 de mayo estuvo rodeado de mucha expectativa. Y no tenía nada de raro ya que, después de un inicio accidentado, se esperaba que Sebastián Piñera diera definiciones claras sobre el rumbo que tomará su gobierno en los meses y años por venir. Recordemos además que su campaña tampoco había dado señales demasiado nítidas. Pues bien, el pasado viernes el primer mandatario mostró un rumbo. A algunos podrá gustarle más que a otros, pero al menos ya sabemos más o menos de qué se trata esto: los contornos del piñerismo comienzan a delinearse. Un poco tarde, es verdad, pero más vale tarde que nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El discurso tuvo un primer mérito de hacernos sentir con claridad y con sentido de la urgencia cuánto nos falta por hacer y por avanzar. El Presidente supo manejar ese efecto con destreza, algo así como: “muchachos, la siesta se acabó, es hora de ponerse a trabajar duro”. Es cierto que la épica del discurso es más bien limitada, y también es cierto que la retórica de Piñera no será recordada en los próximos siglos. Pero convengamos que ni Eduardo Frei ni Michelle Bachelet eran grandes oradores, y en la comparación con Ricardo Lagos cualquiera sale mal parado. Además, Piñera no tiene ningún interés en salir a jugar en una cancha que no le es favorable, pues sabe que allí tiene mucho que perder y poco que ganar. Prefiere elegir el terreno que más le acomoda, y desplegar allí sus habilidades. Por eso el acento en la gestión y los números, en las metas y las estadísticas. Allí se siente bien, y allí es donde cree que puede estar su aporte. No es Pericles, qué duda cabe, pero no es imposible que el Estado chileno necesite con urgencia algunas dosis de piñerismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese sentido, un segundo mérito del discurso fue la conciencia de las propias fortalezas y debilidades. Por eso resultaron tan equivocadas aquellas proyecciones según las cuales Piñera buscaría refundar la derecha y mover las placas tectónicas. Eso es no conocer al personaje. A Piñera le interesa hacer un buen gobierno, y las refundaciones ideológicas simplemente no son lo suyo, al menos no de un modo tan explícito. Así también se explica la bullada ausencia de propuestas sobre la convivencia de personas del mismo sexo. Para Piñera no tenía ningún sentido introducir un tema altamente conflictivo al interior de su propia coalición, sobre todo si recordamos que nunca fue especialmente partidario de la moción Allamand-Chadwick, por más que Carlos Peña quiera hacernos creer lo contrario. Además, desde el punto de vista de la eficiencia, tampoco tenía sentido gastar energías allí, habiendo tantas otras tareas por sacar adelante. Los costos eran evidentemente mayores a los beneficios, y uno no puede sino preguntarse cómo y por qué se filtró ese tema en los días que precedieron el discurso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, la Concertación quedó aún más desorientada de lo que ya estaba, si cabe. Primero, criticó a Piñera por plantear metas que van más allá de su período, sin considerar que los países se construyen con miradas de largo plazo, y no es culpa de Piñera si el período presidencial fue rebajado a cuatro años. Luego, se enredó en una discusión infantil sobre si las ideas eran de ellos o de nosotros, como si la autoría intelectual tuviera alguna relevancia en política. En el fondo, la Concertación quedó descolocada porque Piñera supo moverse en registros semánticos tradicionalmente ajenos a la derecha: en esto, Piñera ha mostrado ser un buen alumno de Sarkozy. Tiene habilidad para desconcertar y libertad para moverse con soltura, y ése fue otro mérito del discurso. Y no es que se esté moviendo a la izquierda: está jugando para ganar tiempo y espacio. Está acumulando capital político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, como toda estrategia, el camino elegido también tiene sus riesgos, y la evolución del presidente francés bien puede servir para ilustrarlos. Por un lado, una apertura muy marcada a las ideas del adversario puede resultar contraproducente, pues se corre el riesgo de perder al electorado duro sin necesariamente ganar al del frente; por eso, más vale utilizarla con prudencia para no desdibujarse. También hay una enorme interrogante en lo referido al financiamiento: no es seguro que el estado actual de la economía chilena se corresponda con todos los desafíos planteados, más aún considerando que el escenario global es particularmente difícil. Y, por cierto, ni necesitamos ni queremos populismo de derecha. Por otro lado, son tantos los flancos abiertos que una última pregunta queda inevitablemente en el aire: ¿es posible que un gobierno de cuatro años pueda hacerse cargo de tantas cosas a la vez?, ¿no sería mejor privilegiar dos o tres temas centrales y focalizar allí las energías antes de dispersarse en muchos frentes distintos? El ejemplo de Sarkozy no es muy alentador: de tanto querer reformar, el mandatario francés se quedó sin recursos políticos en la mitad de su período. Piñera parece convencido de que se puede caminar y mascar chicle a la vez, pero tendrá que mostrar con hechos que no se trata de puro voluntarismo que da vueltas en banda. La vara para medir a Piñera será especialmente exigente porque él lo quiso así, y tendremos que cobrarle la cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.elmostrador.cl/opinion/2010/05/27/el-pinerismo/"&gt;El Mostrador&lt;/a&gt; el jueves 27 de mayo de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-7464968281477031037?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/7464968281477031037/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=7464968281477031037' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7464968281477031037'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/7464968281477031037'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/05/el-pinerismo.html' title='El piñerismo'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-4199365041263516346</id><published>2010-05-29T04:55:00.000-04:00</published><updated>2010-05-29T04:56:16.272-04:00</updated><title type='text'>El video de Michelle</title><content type='html'>El video  que muestra lo ocurrido en la Onemi la madrugada del 27 de febrero es revelador por muchos motivos. Por de pronto, es posible apreciar en toda su crudeza la inmensa precariedad del Estado chileno, completamente incapaz de enfrentar una emergencia de ese tipo. También es llamativa una especie de indolencia de algunas autoridades: como que están allí, pero al mismo tiempo están ausentes. Y desde luego, por si alguien tenía alguna duda, queda claro que esa mañana nada funcionó como debía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, es obvio que se trataba de un momento particularmente difícil, lo que explica muchas cosas. No obstante, también es cierto que los momentos de crisis son muy decidores respecto del verdadero carácter y hechura de quienes están al mando, pues ponen a prueba sus aptitudes y dotes de liderazgo. Así como los tiempos normales requieren condiciones más bien rutinarias, una crisis es mucho más exigente. Desde esa perspectiva, lo que puede verse en la grabación no es del todo alentador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, la actitud de las autoridades fue, por decir lo menos, un poco desconcertante. Y aunque se ha escrito y dicho mucho sobre esto —algunas cosas sensatas y otras delirantes—, me interesa poner el acento en dos aspectos. Por un lado, el video deja en evidencia algo que Michelle Bachelet modificó profundamente, y cuyas consecuencias aún no alcanzamos a ver, algo que guarda relación con los ritos del poder. La mandataria instauró en su gobierno una manera horizontal de hacer las cosas, donde la afectividad tiende a primar sobre lo racional y la calidez humana sobre la relación vertical. Y si bien es innegable que dicha estrategia fue muy exitosa desde el punto de vista de su popularidad, llegados a este punto uno tiene derecho a formular otro tipo de preguntas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Preguntas que tienen que ver con los efectos de su estilo en el legítimo ejercicio de la autoridad, o con el grado de efectividad de sus prácticas políticas. Y la verdad es que las respuestas son tan obvias como políticamente incorrectas: en un momento particularmente grave, la voz de la Presidenta era simplemente inaudible en sus propios subordinados. Nadie la escuchaba ni le obedecía. Cuando pide la presencia de un funcionario de la Armada, se le responde que no serviría de nada. Cuando pide un helicóptero, recibe respuestas cantinflescas. Cuando solicita información un poco más detallada o explicaciones más precisas, el público mira al techo. Todo esto sería gracioso si no fuera trágico, pero a ratos, más que Presidenta de la república, Michelle Bachelet parece funcionaria media de la Onemi. Y la razón es sencilla: Michelle Bachelet desacralizó al poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al ponerse en situación de igualdad, mascando chicle, terminó exponiendo su propia investidura. Un Presidente debe imponerse por presencia, un Presidente no necesita pedir diez veces lo mismo. Uno que otro despistado ha atribuido el fenómeno al machismo, pero se trata de algo muy distinto. Al descubrir la solemnidad del poder, Bachelet le quitó una de sus atributos indispensables. Al rebajarlo, dejó de existir. Al despojarlo del misterio que le es propio, perdió su efectividad. Así, cuando necesitó usar ese poder, se dio cuenta que ya no lo tenía, que ya nadie le respondía. Supongo que esto servirá para tomarse más en serio los símbolos republicanos, que están lejos de ser meras formalidades sin sentido profundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un segundo aspecto digno de notar es esa suerte de desidia que parece haberse alojado en ciertas autoridades esa madrugada. En un momento crítico, están idos, un poco como si el problema les fuera ajeno. Están cumpliendo una obligación, pero no tienen mucha disposición para resolver problemas. Es cierto que no hay información, que nadie da respuestas serias y que todo falló. Pero lo propio de las crisis es, precisamente, que los sistemas fallan y que no por eso hay que dejar de enfrentar la situación. Sin embargo aquel día todos esperaban que los sistemas se restablecieran y, por mientras, nadie hacía demasiados esfuerzos. Y este hecho es bien sintomático de un fenómeno propio de nuestra modernidad: tenemos una confianza ciega en los sistemas, en los procedimientos y en los procesos anónimos. Si fallan no sabemos qué hacer ni cómo reaccionar: nos sentimos ciegos y desnudos. Y aunque todo esto es, hasta cierto punto natural, tiene al mismo tiempo una dimensión preocupante: si algo no funciona como esperamos, no nos atrevemos a tomar decisiones. Y en el fondo eso quiere decir que somos incapaces de tomarlas, pues esperamos que los “sistemas” nos ahorren ese desagradable trabajo. De este modo, eludimos las responsabilidades, pues los responsables pasan a ser estructuras anónimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho de otro modo, el video muestra que nuestra política padece de un síndrome grave: la ausencia de acción política, entendida ésta en su sentido original. Hay una asombrosa carencia de determinación, de tomar decisiones aún cuando la información sea muy insuficiente. Caídos los sistemas, caída también la capacidad de actuar. La incómoda conclusión es que ya no somos gobernados tanto por personas como por “procesos”, que desde luego no tienen ni nombre ni rostro. De ahí la indolencia: todos pasean, comentan y hasta se dan el tiempo para hacer chistes. Están preocupados, sí, pero ni tanto: el problema no es tanto de ellos como del sistema que se cayó. Hay una suerte de renuncia, de abdicación de aquello que da lugar a la política, que es la acción humana, el hacerse cargo del propio destino. Es una renuncia a la política de parte de los propios políticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El terremoto fue, en definitiva, el agotamiento de cierto estilo que demostró ser completamente inoperante en momentos de crisis, que es cuando más necesitamos una autoridad efectiva. Por cierto, las explicaciones posteriores de Michelle Bachelet están lejos de despejar las dudas. Al mostrar una capacidad de autocrítica cercana a cero, la ex mandataria no entiende que los chilenos esperamos de ella una reflexión un poco más profunda sobre lo ocurrido. Es, creo, lo mínimo que se merecen las víctimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.elmostrador.cl/opinion/2010/05/14/el-video-de-michelle/"&gt;El Mostrador&lt;/a&gt; el viernes 14 de mayo de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-4199365041263516346?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/4199365041263516346/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=4199365041263516346' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/4199365041263516346'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/4199365041263516346'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/05/el-video-de-michelle.html' title='El video de Michelle'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-217436959789923503</id><published>2010-05-11T07:11:00.002-04:00</published><updated>2010-05-11T07:13:06.563-04:00</updated><title type='text'>Historia de un regreso</title><content type='html'>En 1960, cuando terminó su monumental &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Vida y destino&lt;/span&gt;, la respuesta que recibió Vasili Grossman del poder soviético fue clara y directa: un libro como el suyo no podría ser publicado antes de unos doscientos años. Todos los manuscritos fueron requisados y Grossman, que había sido comunista comprometido, se sintió devastado. Sin embargo, comprendió que su deber era seguir escribiendo, más allá de sus nulas perspectivas de publicación. Su última novela, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Todo fluye&lt;/span&gt;, fue terminada en 1964, pocos días antes de su muerte. Constituye así una especie de testamento literario y político. Aunque fuera por esa sola razón, el libro ya valdría una lectura reposada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Todo fluye&lt;/span&gt; es la historia de un regreso. Iván Grigorievich estuvo deportado treinta años, y es liberado en 1953 tras la muerte de Stalin. Es un regreso inacabado y parcial: en tres décadas el mundo puede cambiar demasiado y, además, ya casi nadie lo recordaba. Peor aún, para sus antiguos conocidos su regreso tiene mucho más de complicaciones que de alegrías, pues los intocados cargan con un sentimiento de culpa que lo contamina todo. Iván observa y se da cuenta del malestar que produce su presencia. Como un espectro, intenta rehacer su vida, e intenta también reconstruir treinta años de historia, treinta años de ausencia. El relato, escrito con la mejor pluma de Grossman, es conmovedor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En buena medida, el valor de la novela reside en que Grossman está mucho más interesado en comprender que en juzgar. En parte porque alguna vez él mismo cedió a la presión, firmando una carta acusatoria, pero en parte también porque Grossman era demasiado consciente de esa lección agustiniana según la cual el mal atraviesa el corazón de todos los hombres. En un momento, tratando de aclarar la cuestión, el autor presenta extraordinarios retratos de cuatro Judas, de cuatro delatores, cada uno con sus motivos y sus pulsiones, con sus miserias y sus grandezas. Los responsables de la deportación de Iván también tenían sus razones, y es menester comprenderlos antes de condenarlos. Dicho de otro modo, Grossman busca rescatar la complejidad del fenómeno humano, pues sabe que, de no hacerlo, caerá en el vicio de los opresores. Como Camus, entiende bien que una comprensión adecuada de lo ocurrido tiene que pasar, necesariamente, por una consideración seria de la naturaleza humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, la novela está cruzada por excursos y anotaciones, que le van dando altura y densidad al relato. Nos encontramos con una larga reflexión en torno a la unidad profunda entre Lenin y Stalin, reflexión que, por cierto, contradice las ideas dominantes en la época de Kruschev. También hay una comparación entre nazismo y comunismo, que tiene tanto más valor por cuanto Grossman no podía conocer la noción de totalitarismo. Pero el pasaje más estremecedor es la descripción de la hambruna de Ucrania, en la que millones de personas perecieron de hambre. El autor siente cierta impotencia, pues conoce los límites de su arte: "Puedo contar todo esto, naturalmente, pero un relato, un relato no es sino palabras y esto, esto era la vida, el sufrimiento, la muerte por el hambre".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si acaso es cierto que la literatura nos ofrece un acceso privilegiado a la comprensión de la realidad, entonces la lectura de Todo fluye puede ser mucho más ilustrativa que la de muchos libros de historia. Y no podemos sino agradecer la existencia de escritores con tan alta idea de sus propios deberes, como fue Vasili Grossman.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en Revista &lt;a href="http://www.quepasa.cl/articulo/20_3330_9.html"&gt;Qué Pasa&lt;/a&gt; el viernes 7 de mayo de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-217436959789923503?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/217436959789923503/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=217436959789923503' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/217436959789923503'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/217436959789923503'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/05/historia-de-un-regreso.html' title='Historia de un regreso'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-4193208228523117904</id><published>2010-05-11T07:10:00.000-04:00</published><updated>2010-05-11T07:11:23.683-04:00</updated><title type='text'>Problemas de convivencia</title><content type='html'>No es ningún misterio que, hoy por hoy, la oposición al gobierno de Sebastián Piñera no está tanto en la Concertación como al interior de la propia coalición oficialista. A falta de algo mejor, la UDI parece  dispuesta a jugar el papel de oposición, mientras la centro-izquierda se enreda buscando explicaciones y culpables. Así, los gremialistas no pierden oportunidad de manifestar sus desacuerdos y su malestar de las más diversas maneras. Lo que partió siendo una curiosidad, empieza a transformarse en parte del paisaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces se trata de desacuerdos más o menos profundos, pero en muchas otras ocasiones se trata simplemente del disgusto propio del adolescente que no se siente suficientemente escuchado ni tomado en cuenta. Y aunque todo esto tiene bastante de anecdótico —después de todo, es inevitable que el poder genere ciertas tensiones— se equivocaría quien pensara que la situación no implica riesgos graves para el gobierno y para la UDI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema tiene una doble dimensión. Por un lado, Piñera no tiene mucha afinidad histórica con la UDI, y si ésta se vio obligada a apoyarlo fue más por la fuerza de las circunstancias que por una convicción profunda. El primer mandatario se sentiría mucho más cómodo gobernando con la DC y, en consecuencia, tiende a marginalizar al gremialismo del centro del poder y de las decisiones. Un poco por lo mismo, Piñera decidió gobernar con plena independencia de los partidos y, en las actuales circunstancias, nadie se engaña con el verdadero significado de dicho principio: gobernar con independencia de la UDI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es posible que tenga muy buenas razones para ello, pero sería necio olvidar los peligros que conlleva la decisión. En ese sentido, es obvio que al gobierno le falta una interlocución más fluida con los partidos, que permitiría limar asperezas y tratar los temas complicados de modo privado antes que puedan convertirse en discusiones públicas. De no cuidar bien este flanco, la UDI bien podría estropearle buena parte de su gestión al presidente Piñera, pues cuenta con los medios y las ganas para hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, la UDI no responde con demasiada prudencia a la situación. Puestos en la encrucijada de resolver las diferencias de modo interno o transformarlo todo en gallito público, ha elegido casi siempre lo segundo. Lo que partió en voz baja empieza a transformarse en hábito, y no se ve mucho ánimo de bajar el tono. En el fondo, la tentación de la UDI es tan suicida como predecible y bien podría formularse del modo siguiente: o al gobierno le va bien con nosotros, o nos encargaremos personalmente de que le vaya mal. Es cierto que la amenaza no es muy elegante, pero qué diablos, las cosas no están para sutilezas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, por más esfuerzos que haga, Juan Antonio Coloma no tiene el control de la situación, pues la cuestión ni siquiera pasa por quien encabece la colectividad. Como sea, la UDI debería tomarle el peso a la responsabilidad que importa ser partido de gobierno, que no tiene nada que ver con estar en la oposición. Hay un proceso de reflexión y maduración que se echa en falta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto, estas tensiones se ven agravadas por un hecho indesmentible: esa especie de constante activismo improvisado que va llenando día a día la agenda del gobierno. Así, un día se busca a un director para La Nación, al día siguiente se afirma que no se vende, y luego que quizás sí se vende. En el proyecto de reconstrucción, el presidente esperó hasta último minuto para tomar una decisión respecto de algunos contenidos polémicos. Estos titubeos abren demasiado espacio para los gallitos y las pruebas de fuerza que terminan generando un ruido innecesario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho de otro modo: cuando no hay orientación clara, cuando todo se improvisa, el más mínimo detalle puede transformarse en guerra mundial, pues al final las decisiones parecen depender más de una decisión personal del presidente que de un programa, y es exactamente lo que ocurre en el caso de La Nación. La falta de agenda bien definida es la razón por la cual, de un tiempo a esta parte, cada decisión es objeto de una discusión traumática, en la que las partes parecen poner su propia dignidad arriba de la mesa para saber quién le dobla la mano a quién.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Considerando que la oposición padece una desorientación que podría durar meses, o quizás años, todo esto se parece mucho a un autogol. Ambas partes deben entender que se necesitan mutuamente. Ni la UDI obtendrá réditos con una constante actitud plañidera, ni Piñera podrá hacer el gobierno que quiere si sus socios viven crispados. Al final del día, el dilema es menos complicado de lo que parece: o aprenden a convivir u optan por esa vieja costumbre de la derecha chilena llamada antropofagia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.elmostrador.cl/opinion/2010/05/06/problemas-de-convivencia/"&gt;El Mostrador&lt;/a&gt; el jueves 6 de mayo de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-4193208228523117904?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/4193208228523117904/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=4193208228523117904' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/4193208228523117904'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/4193208228523117904'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/05/problemas-de-convivencia.html' title='Problemas de convivencia'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-913422498629008266</id><published>2010-04-30T06:13:00.000-04:00</published><updated>2010-04-30T06:14:02.589-04:00</updated><title type='text'>Un diario y muchos problemas</title><content type='html'>Si hace algunos meses, el entonces candidato presidencial Sebastián Piñera decía que, de ser electo presidente, La Nación sería vendida, hoy sabemos que las cosas han cambiado un poco: la vocera -acostumbrada ya al rol de negar las promesas de campaña- nos ha informado que los planes del gobierno no contemplan la posibilidad de deshacerse del diario estatal. La decisión tiene un poco de absurdo si consideramos los dilemas insolubles que, inevitablemente, se irán acumulando si el ejecutivo insiste en conservar el control del periódico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un lado, se trata de un medio que durante décadas ha estado mucho más cerca del panfleto que del periodismo serio y responsable (y hasta eso es dudoso porque hacer un buen panfleto es un arte, y La Nación nunca anduvo cerca de lograrlo). Como era de esperar, le pasó lo que le pasa a todo medio instrumentalizado de modo más o menos burdo: perdió toda credibilidad y toda capacidad de influir en la agenda. El reto de hacer de La Nación un diario creíble es simplemente gigantesco, y es más que dudoso que pueda lograrse en el corto o mediano plazo. Y en cualquier caso, las últimas polémicas no han contribuido mucho a mejorar las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como si esto fuera poco, también hay que considerar los líos políticos que genera la administración de un diario. En efecto, todos quienes componen la coalición gobernante quieren tener influencia y sus propias cuotas de poder en la determinación de la línea y de los contenidos. En esas condiciones, dar con un director y con una orientación aceptada por todos se parece mucho a la cuadratura del círculo. Lo gracioso es que están dispuestos a matarse por un medio cuya influencia real es casi nula: mejor no imaginar cómo sería si las circunstancias fueran distintas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, la primera solución ideada fue la de hacer un diario centrado en cultura y deportes. No hay que ser un genio para deducir que el único propósito de la propuesta era hacer un diario incoloro que no molestara a nadie, lo que viene siendo algo así como la negación del buen periodismo. En otras palabras, buscaban convertir a La Nación en un diario aún más invisible de lo que es. En esas circunstancias, la propuesta bien podría haber sido un diario dedicado a la decoración y la astrología, o a la decoración y los automóviles, pues daba lo mismo. La única condición: no tocar temas sensibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En principio, no soy contrario a que el Estado sea dueño de medios de comunicación. Bajo ciertas circunstancias, puede ser justificado, si acaso hay una concentración excesiva en la industria, o si la agenda es muy monotemática y alejada de los temas públicos. Pero eso supone, por cierto, dos requisitos. El primero tiene que ver con distinguir los intereses públicos de los intereses del gobierno de turno, pero sabemos que eso es algo imposible en la configuración actual, donde el Presidente nombra a la mayoría del directorio. La dependencia es demasiado directa y la tentación inevitable. Y el segundo requisito, que parece obvio, es que ese medio debe tener una vocación pública, esto es, debe prestarle especial atención a las cuestiones colectivas. Sin embargo, la salida sugerida por el directorio buscaba más bien evitar ese tipo de temas, lo que no puede sino ser un poco sospechoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, el gobierno ha confirmado con su actitud esa vieja enseñanza de Montesquieu: nadie está dispuesto a renunciar al poder de modo libre y voluntario. Aunque las promesas de campaña hayan sido otras, el gobierno ha optado por conservar el goce y disfrute del diario La Nación: quién sabe si, en algún momento, puede ser de alguna utilidad. El poder se empieza a parecer al anillo de Frodo: una vez que se tiene, no se puede dejar; una vez que se posee, es él quien manda. El único modo de atenuar estos síndromes tan lamentables como comunes es el de tener un plan de acción bien definido, un marco en torno al cual ir tomando decisiones coherentes con un plan general. Pero todos sabemos que el gobierno carece de algo así y que, hasta ahora, va improvisando y resolviendo el día a día. En ese sentido, el episodio no tiene tanto de sorprendente como de preocupante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.elmostrador.cl/opinion/2010/04/30/un-diario-y-muchos-problemas/"&gt;El Mostrador&lt;/a&gt; el viernes 30 de abril de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-913422498629008266?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/913422498629008266/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=913422498629008266' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/913422498629008266'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/913422498629008266'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/04/un-diario-y-muchos-problemas.html' title='Un diario y muchos problemas'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-5879037367316991269</id><published>2010-04-30T06:10:00.000-04:00</published><updated>2010-04-30T06:12:07.706-04:00</updated><title type='text'>En busca de un relato</title><content type='html'>La discusión en torno a una eventual alza de impuestos impulsada por el propio gobierno, ha dejado ver varios fenómenos interesantes. Y aunque es obvio que la discusión está cruzada por la catástrofe que sufrió nuestro país hace pocas semanas, el tema tiene un alcance mucho más largo, pues devela algunos aspectos interesantes de la nueva situación política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un lado, ha quedado abierta una línea que divide al oficialismo: mientras una parte adhiere al credo del libre mercado de modo bastante dogmático, otra parte, más atenta a las variables políticas, está dispuesta a sacrificar un poco de ortodoxia neoliberal con tal de obtener algunos dividendos. El problema no admite una respuesta unívoca, y ambos bandos tienen buenas razones para defender sus respectivas posiciones: mientras para unos resulta un poco absurdo comenzar a gobernar con las ideas del adversario, para otros es imprescindible dar señales de independencia frente a los empresarios. Las posiciones están enfrentadas, y sólo queda esperar la decisión del Presidente: la manera en que la cuestión sea zanjada marcará inevitablemente la primera parte de su mandato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, más allá de las divisiones circunstanciales, quedan en el aire algunas dudas dignas de notar, que tienen que ver con la orientación que Piñera quiere imprimirle a su administración. Y lo curioso —y preocupante— es que ni él parece estar muy seguro de lo que quiere hacer. Así, el gobierno parece andar buscando un discurso que le otorgue una dirección y que le permita al mismo tiempo dominar la agenda. Lo preocupante es que todo esto supone que, hasta  aquí,  no hay una carta de navegación bien definida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás esto no sea tan sorprendente si recordamos que, durante su campaña, Piñera no fue precisamente un candidato de definiciones demasiado precisas. De hecho, siempre privilegió las declaraciones de buenas intenciones y los lugares comunes en lugar de las propuestas concretas. En una palabra, evitó toda definición que pudiera complicarlo desde el punto de vista electoral. Es posible que ese modo de hacer campaña haya contribuido a su triunfo en enero, pero la verdad es que no se puede gobernar de la misma manera que se hace campaña, y algunos parecen no haber comprendido bien esa diferencia sustancial. La táctica que fue tan útil durante la campaña, pues permitió aunar voluntades muy diversas, no lo es tanto una vez alcanzado el poder. Ya no bastan las palabras ni el activismo febril. Ahora se requieren decisiones, decisiones que sólo cobrarán relevancia política si están insertas en una estrategia global. Es una perspectiva radicalmente distinta a la utilizada en la campaña y que exige otro tipo de aptitudes: allí donde bastaba un buen juego de piernas, hoy se necesita una visión de largo plazo; allí donde bastaba una respuesta rápida e ingeniosa, hoy se requieren decisiones que deben considerar muchas variables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese sentido, ni el terremoto le ha servido al gobierno para dar con una respuesta más o menos coherente. No se trata de verlo todo negro, pues el gobierno ha tenido aciertos —y también errores— pero queda la sensación de que falta algo. El objetivo de la eficiencia puede ser loable, y puede bastar en otros planos de la vida, pero en política no es suficiente, ni de lejos. Tampoco se ve muy claro dónde podría encontrar el oficialismo lo que tanto busca: estas cosas no se improvisan de la noche a la mañana y son, en general, el fruto de una larga reflexión, personal o colectiva. Y la discusión sobre los impuestos ha demostrado que, ni siquiera en un tema tan sensible como el tributario, ése trabajo ha sido hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien podría objetarme que es el signo de los tiempos. Que, de aquí en adelante, tendremos que conformarnos con gobiernos administradores que no encarnarán ya una determinada visión del país, sino que se limitarán a satisfacer mediocres ambiciones tecnocráticas más o menos discutibles. Sin embargo, si algo ha dejado claro el primer mes de Piñera es que se necesita algo más, y es justamente lo que el gobierno anda buscando: un relato que  aporte consistencia allí donde hay mucha generalidad, un relato que cohesione a un oficialismo que no puede ordenarse, un relato, en fin, que dote de sentido una acción política que no encuentra orientación. Bonito desafío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.elmostrador.cl/opinion/2010/04/09/en-busca-de-un-relato/"&gt;El Mostrador&lt;/a&gt; el viernes 9 de abril del 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-5879037367316991269?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/5879037367316991269/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=5879037367316991269' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/5879037367316991269'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/5879037367316991269'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/04/en-busca-de-un-relato.html' title='En busca de un relato'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-6909542820873244912</id><published>2010-04-03T16:35:00.004-03:00</published><updated>2010-04-30T06:12:38.973-04:00</updated><title type='text'>Conversando con Pancho</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-Pancho, ¿no crees que esta vez fuiste muy lejos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero, ¿dónde estaría el problema?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-¿Qué es eso de ganar con déficit o perder con superávit? ¿Dónde queda toda la cháchara de la ética republicana, los intereses superiores de la patria y todo eso? ¿No se trataba de pensar primero en Chile?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No me vengas con idealismos baratos, que ya nadie los compra. Es la regla de la política, ni más ni menos. Yo sólo digo en voz alta lo que todos piensan, lo que todos saben, y lo que todos hacen. ¿Acaso me lo vas a negar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-No sé, no sé. Me confundes como siempre. Tu lógica me recuerda la intrepidez de Maquiavelo, aunque él mismo sugiere que ciertas cosas no deben decirse, y por eso mismo los políticos leen &lt;span style="font-style:italic;"&gt;El Príncipe&lt;/span&gt; sin admitirlo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno, es que yo siempre he sido así, francote. Tú me conoces.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;-Sí, claro, hace mucho tiempo. A veces pienso que demasiado. Igual, para qué te voy a mentir, siempre he admirado tu sinceridad. Y también tu energía, yo no podría vivir a tu ritmo. Me habría muerto quince veces.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, si no es tan difícil. Con cigarro se puede. Además, duermo muy bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-Me parece excelente, pero no te arranques, hay cosas que quiero aclarar. Tú sabes que siempre voté por ustedes. Es cierto que a veces tuve dudas, pero la derecha nunca me convenció. También sé que la política tiene sus códigos y sus lógicas. Pocas cosas me sorprenden a estas alturas. Pero no puedo negar que tu confesión, tan abierta y tan sincera, me dejó un poco perplejo. Por ejemplo, no sé si te interpreto bien, pero deduzco que tú prefieres conservar el poder arruinando al país antes que perder una elección. Y eso supone, en el fondo, que Chile no te importa mucho más que un pepino, ¿es así?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No pues, no pues. Yo te lo voy a explicar. Te lo voy a explicar diez veces si quieres. No se trata de eso. Se trata de que nosotros representamos lo mejor para Chile, nosotros somos los únicos que sabemos gobernar este país en serio. Por lo demás, el voto popular es nuestro y lo de enero fue sólo un lamentable accidente. Pero lo central es que no hay que fijarse mucho en medios cuando está en juego lo crucial: lo peor que le ha ocurrido a Chile es la derecha. Lo sabes bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-Lo sabía, sí, pero a veces me hago preguntas. Pero Pancho, dime otra cosa, ¿en el fondo, tú crees que un Chile con déficit y con Concertación es mejor que un Chile con superávit y con derecha?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero, ¿qué significa el déficit?, ¿quién lo paga?, ¿acaso tú, yo, tu mamá? Nada viejo, son locuras, cuentos inventados por esta gente que se tomó Teatinos por veinte años. A lo mejor son muy expertos, escriben &lt;span style="font-style:italic;"&gt;papers&lt;/span&gt; maravillosos y publican en revistas indexadas, pero no entienden nada de política. Yo soy &lt;span style="font-style:italic;"&gt;po-lí-ti-co&lt;/span&gt;, y en política las cosas han sido siempre así. Los déficits no importan, son irrelevantes políticamente. ¿Quieres que te haga un dibujito?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-Pero Pancho, no te enojes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, si no me enojo, tú sabes que soy apasionado para explicar las cosas. Lo que te quiero decir es: lo importante era evitar que la derecha llegara al poder. Y allí nos equivocamos, porque era tan simple. Bastaba con gastar todo lo que fuera necesario. El resto es música. Y no se trata de nosotros, se trata de Chile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-Pancho, pero todo lo que dices implica tirar por la borda veinte años de responsabilidad fiscal, de seriedad en el manejo económico. Me cuesta entenderte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero hombre, el problema es justamente ése: la izquierda no está para eso. Ese es un discurso de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;de-re-cha&lt;/span&gt;, y nosotros no somos de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;de-re-cha&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;-No sé por qué, pero a veces siento que has involucionado bastante, cuarenta o quizás cincuenta años. Nunca he logrado entender por qué la izquierda tiene que ser sinónimo de desorden fiscal, de irresponsabilidad. ¿No crees que eso es regalarle mucha cancha a la derecha?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mira, todo esto me causaría risa si no fuera una tragedia. Si permitir que la derecha gane las elecciones no es regalar cancha, no sé de qué estamos hablando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-Tu lógica, querido Pancho, es delirante. Pero todavía me quedan dudas, ¿puedo hacerte más preguntas?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Todas las que quiera amigo mío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-Tú dices que la Concertación perdió porque dejó de interpretar al mundo popular  y que debería haber asumido una línea más de izquierda, con reforma tributaria y aumento del gasto público. ¿No es eso populismo puro y duro?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y qué más populista que el bono marzo de la derecha viejo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-Eso es cierto. Pero, me interesa el fondo, porque lo importante es saber por qué perdimos. Tú dices que faltó ir más a la CUT y menos a Casapiedra, ser menos complaciente con los empresarios y estar más cerca de los trabajadores.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Exactamente! ¡Al fin nos entendemos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-Todo eso puede ser cierto, y habría mucho qué decir sobre la trenza tejida con los empresarios. No obstante, ¿no crees que también había cansancio con cierto estilo, con cierta manera de hacer las cosas?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡No me digas que tú también te compraste lo de la nueva forma de gobernar, la excelencia y todas esas patrañas!&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;br /&gt;-No, no. Yo ya no creo casi nada, en serio. Pero la Concertación adoptó ciertos hábitos, ciertas prácticas que se terminaron agotando. La gente se cansó porque ustedes se desconectaron, se alejaron y terminaron obedeciendo a lógicas internas. Para decirlo en simple, la Concertación se convirtió en una enorme cocinería sólo apta para iniciados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, no. Lo que nos faltó fue ser fieles con nuestro compromiso popular, era allí donde no podíamos fallar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-Pero, ¿acaso tomarse el Estado, repartirlo entre los amigos, dilapidar los fondos públicos, todo eso no es abandonar el compromiso popular?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Te sigues equivocando. Es cierto que cometimos errores, pero ya ves que la derecha comete los mismos. ¡Te quiero ver con veinte años de derecha! ¡Te apuesto que terminan siendo peores!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-Es difícil conversar contigo, Pancho, porque siempre te apuras en mirar los defectos del vecino para esconder los tuyos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Ja! Veo que comienzas a entender…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-Lo que no alcanzo a ver es si crees tu propia explicación, si crees tus propias mentiras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-¡Te quedaste callado!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es que son cosas difíciles de explicar y, sobre todo, difíciles de decir. La ventaja de ser oposición es que puedes pedirlo todo pues no eres responsable de nada. Por eso, ahora podemos enarbolar todas esas banderas de izquierda que tuvimos escondidas veinte años. Para que nadie se confunda: nosotros estamos con el pueblo, la derecha con los poderosos.  ¡Se me había olvidado cuán cómodo es ser de oposición!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-No has contestado mi pregunta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Si acaso creo mi propia explicación? Mira, no me interesa mucho la verdad: ya te dije que lo mío no son los &lt;span style="font-style:italic;"&gt;papers&lt;/span&gt;. Me interesa que las explicaciones de nuestra derrota sean útiles desde el punto de vista político, porque algún día habrá que reconstruir todo esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-No has contestado mi pregunta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Por favor, no repitas lo que voy a decir: la idea es parecer ferozmente sincero y cínico, porque así las verdaderas intenciones permanecen ocultas. Así lo hacía Maquiavelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;-Me perdí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ésa es la idea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.elmostrador.cl/opinion/2010/04/01/conversando-con-pancho/"&gt;El Mostrador&lt;/a&gt; el jueves 1º de abril de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-6909542820873244912?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/6909542820873244912/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=6909542820873244912' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/6909542820873244912'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/6909542820873244912'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/04/conversando-con-pancho.html' title='Conversando con Pancho'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-3815357513417462937</id><published>2010-03-28T18:56:00.001-03:00</published><updated>2010-03-28T18:57:28.303-03:00</updated><title type='text'>Desorientados</title><content type='html'>El regreso de la derecha al poder ha sido más accidentado de lo esperado. Dilaciones, errores infantiles, cargos vacantes y cacofonías varias han caracterizado las primeras semanas del nuevo gobierno. Esto, en principio, no tendría nada de raro: si alguna vez alguien pensó que para hacerse cargo del aparato público bastaba con buena voluntad y experiencia empresarial, estaba muy equivocado. Tomarle el pulso a la nueva situación puede tomar semanas, o quizás meses. En ese sentido, la dificultad pasa más bien por las expectativas creadas por el propio gobierno. Luego de tanto agitar la bandera de la excelencia y de la nueva forma de gobernar, los resultados no están a la altura de lo ofrecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, ha quedado claro lo siguiente: es muy fácil criticar desde la oposición, pero un poco más complejo es asumir las responsabilidades desde dentro. Sin ir más lejos,  la derecha hoy guarda silencio frente a lo que ayer la escandalizaba. Por dar un solo ejemplo, los mismos que ayer incriminaban el cuoteo hoy lo exigen por la prensa sin ningún pudor. Por su lado, la Concertación muestra una preocupación extrema por todos los detalles allí donde hizo la vista gorda durante veinte años. Estas lamentables actitudes dejan ver la escasa coherencia de nuestros políticos, siempre tan apurados para ver la paja en ojo ajeno. Parecen no darse cuenta de que al actuar así pierden la poca credibilidad que les va quedando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo, la pregunta que sigue abierta es saber cuánto demorará el nuevo gobierno en ordenarse y tomar el control de la situación política. Hasta ahora, el oficialismo ha sido mucho más reactivo que activo y la agenda se le va de las manos con demasiada facilidad, lo que no deja de ser extraño en una administración que recién comienza. Por cierto, la demora en la venta de Lan ―que generó una polémica tan predecible como evitable― es el caso más simbólico, pero está lejos de ser el único.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es obvio que nada de esto es irrevocable, pues el gobierno lleva muy poco tiempo como para sacar ningún tipo de conclusión. Además, basta recordar el lamentable comienzo del sexenio de Lagos para saber que las cosas pueden cambiar si hay voluntad política eficaz. No obstante, eso no impide que haya interrogantes sin resolver, y varias de ellas podrían haber sido resueltas antes del 11 de marzo. En varios sentidos, el gobierno de Piñera sigue siendo una gran incógnita. Desde luego, una de las interrogantes tiene que ver con los conflictos de interés. Mientras Piñera no se desprenda de Chilevisión y de Colo Colo, tendrá un peligroso flanco abierto -y en política más vale cerrarlos. Otra pregunta abierta guarda relación con la UDI, el principal partido de gobierno. Piñera no logra encontrar un modus operandi que le permita anticipar los conflictos, y así la tensión sólo puede ser creciente. El presidente debe buscar un equilibrio, y ambas partes deben estar dispuestas a ceder: ni la UDI puede mantener esa especia de chantaje constante sobre el gobierno, ni el mandatario puede ignorar que se trata de un partido indispensable para su propio éxito. Otra cuestión relevante es el orden interno del gobierno: aún no se sabe muy bien cómo está organizado, ni qué rol cumple cada cual, y ni hablar de una delimitación clara de responsabilidades. A veces pareciera que están todos sumidos en una precipitación continua que les impide reflexionar y tomar distancia de su propia acción: así es difícil evitar los errores. El estilo del propio Presidente no contribuye, pues le cuesta delegar y concentra en sus manos todas las decisiones. Naturalmente, eso le deja poco espacio a los ministros para ir tomando confianza. Un poco por todo esto, no hemos visto hasta ahora una conducción nítida ni un liderazgo claro. Tampoco hemos visto un discurso más o menos coherente que cohesione las propias filas, y ni siquiera el terremoto ha servido para elaborar un relato que le de sentido al activismo febril.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que es muy pronto para establecer juicios definitivos. También es cierto que la oposición no lo hace mucho mejor, y el presidente del senado se encarga de recordarnos todos los días cuán lejos está la Concertación de comprender su derrota. No obstante, sería peligroso olvidar que cuatro años pasan muy rápido: los minutos que se están desperdiciando valen oro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.elmostrador.cl/destacado/2010/03/26/desorientados/"&gt;El Mostrador&lt;/a&gt; el viernes 26 de marzo de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-3815357513417462937?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/3815357513417462937/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6199185416605555548&amp;postID=3815357513417462937' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/3815357513417462937'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6199185416605555548/posts/default/3815357513417462937'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/2010/03/desorientados.html' title='Desorientados'/><author><name>Daniel Mansuy Huerta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15337788283771146684</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/_ilq4OQ-UFyY/TKw9zGCRekI/AAAAAAAACXc/ftemqDBvVO0/S220/dmh45.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6199185416605555548.post-7178635432538390097</id><published>2010-03-21T16:06:00.000-03:00</published><updated>2010-03-21T16:07:23.622-03:00</updated><title type='text'>Explicando lo inexplicable</title><content type='html'>Escuchar a la ministra vocera, joven y talentosa, dando explicaciones por el retraso en la venta de Lan no puede sino resultar un poco decepcionante para quienes todavía creemos en la existencia de ciertas reglas en la vida pública. En efecto, culpar a Celfin no sólo es completamente inverosímil, sino que además hace dudar respecto del grado de confianza que los chilenos podemos depositar en el nuevo gobierno. Pero también es decepcionante porque la función de los ministros es gobernar el país, no gastarse explicando los incidentes financieros de Piñera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde todo punto de vista, y supongo que esto lo admitiría el más acérrimo de los piñeristas, es lamentable que los ministros estén perdiendo su tiempo y energía en explicar lo inexplicable, dando la cara por algo que, simplemente, no es su problema. Es una especie de “privatización” de los ministros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca pensamos que Piñera llegaría tan lejos. Por cierto, la ministra sólo se hunde más intentando esgrimir que no es “tema de gobierno”: desde el minuto en que Piñera no verificó su promesa, la cuestión se transforma en asunto gubernamental, guste o no. Otro secretario de Estado fue más lejos, y acusó de mal gusto a quienes preguntaban sobre este tema, como si pudiera ser impropio inquirir por los compromisos adquiridos durante la campaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piñera prometió vender antes de asumir, y no cumplió. Para peor, aún no es capaz de dar una respuesta satisfactoria. Es cierto que en el intertanto hubo una catástrofe, pero todo indica que las cosas deberían haber estado ya zanjadas el día del terremoto, que ocurrió tan sólo 12 días antes del cambio de mando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo demás, la bolsa no interrumpió sus actividades. También cabe la posibilidad que Piñera haya tardado la venta porque las acciones bajaron luego del terremoto. En tal caso, podemos darnos por enterados: el Presidente sigue especulando y, por tanto, sus promesas están condicionadas al valor de sus acciones. Por último, quizás Piñera simplemente no quiso vender para ver cómo reaccionaba la opinión pública: por si pasa, como se dice en buen chileno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como sea, el caso es que ninguna de las tres explicaciones posibles es muy estimulante, pues todas dejan claro que el presidente es incapaz de realizar una demarcación clara y nítida entre lo público y lo privado, entre sus legítimos intereses personales y sus responsabilidades como Presidente de la república. Chile no es un juego ni una empresa, y la república merece cuidados y atenciones: por lo mismo, encabezarla exige tener plena conciencia de los deberes implicados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que la Concertación no siempre hizo las cosas demasiado bien en este sentido —los cruces de veredas fueron demasiado frecuentes y, a veces, obscenos—, pero eso no constituye un argumento, menos aún si se pretende instaurar una nueva forma de gobernar. Además, sería de ciegos negar que, en esta materia, la derecha tiene que rendir un examen bastante más severo que la izquierda. Y si bien es innegable que Piñera no siempre observó estas reglas de modo muy estricto en el pasado —basta recordar su discusión con Allamand a propósito del caso Chispas—, uno esperaría mayor conciencia de lo siguiente: en un país tan presidencialista como Chile, ocupar la primera magistratura conlleva obligaciones infinitamente superiores a las de ser senador. Y no se trata de un problema legal, sino de un problema ético, porque —como diría Ricardo Lagos— el Presidente de Chile no puede necesitar una ley para cumplir con su deber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese sentido, salvo que Piñera modifique radicalmente su actitud, su gobierno estará inevitablemente marcado por ese pecado original, por esa ambigüedad irresuelta. Podrá quizás hacer una buena gestión, es posible que resuelva muchos problemas y quizás se destaquen algunos ministros. Sin embargo, difícilmente su mandato podrá liberarse del estigma de haber permitido abundantes conflictos de interés en su seno, propiciados por el propio Presidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho de otro modo, la república saldrá dañada porque cuando se mezclan los ámbitos de un modo tan abierto, a vista y paciencia de todos, el perjuicio es difícil de reparar. Violar las reglas por primera vez es difícil, pero luego puede convertirse en rutina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese sentido, lo de Piñera es grave por demasiadas razones. Alguien podría objetar que mis argumentos son nostálgicos, que estas cosas ya no importan, y que lo crucial hoy es ser eficiente, y que el resto importa poco. Por mi parte, sigo pensando que la buena gestión exige reglas claras, y que cuando esas reglas se hacen difusas, todo se confunde y todo se vuelve posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigo pensando que los servidores públicos deberían estar libres de cualquier sospecha, y sobre todo el primero de ellos, el Presidente. Sigo pensando que la política es una actividad noble que impone cierto ethos. Sigo pensando, en fin, que mi abuelo no estaba tan equivocado cuando me enseñaba que las promesas son para cumplirlas y que lo público es distinto de lo privado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en &lt;a href="http://www.elmostrador.cl/uncategorized/2010/03/19/explicando-lo-inexplicable/"&gt;El Mostrador&lt;/a&gt; el viernes 19 de marzo de 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6199185416605555548-7178635432538390097?l=cuadernosdelaquincena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernosdelaquincena.blogspot.com/feeds/7178635432538390097/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=61991854166055
